Mirar distinto

Mirar distinto

Hay días que me gusta revisar imágenes de meses atrás, incluso algún año atrás, y ver algo en ellas que en su momento no lo observé, o no llamó la atención, o quizás se tomaron varias imágenes y decidiste escoger otras. Y de repente un día mientras las revisas, miras distinto, quizás un poquito más allá y le encuentras ese algo que te hace elegirla.

Puede ser esa zona anaranjada entre dos azules, donde el sol intenta «imponerse» pero las nubes se lo impiden. O puede ser esas nubes algodonosas, tal como las dibujábamos de niños. O quizás ese reflejo en un pequeño charco del mar, donde observamos ese cielo que amenaza con llover.

Miramos distinto, miramos más allá, incluso en ocasiones nos adentramos en la imagen, buscamos ese significado que quizás no era el que buscamos en el momento de tomarla, sólo al observarla con detenimiento lo encontramos.

En ocasiones vamos rápidos en todo, incluso para caminar por la vida, echamos una mirada rápida sin detenernos, nos perdemos los pequeños detalles por no mirar más allá, por no mirar distinto.

Es más, en ocasiones nos perdemos a las personas por no hacer eso, ver más allá, mirar distinto y profundizar un poquito más de lo que se ve a primera vista. A veces es complicado porque no todo el mundo lo permite y quizás hay que esforzarse un poquito más.

Pero que bonito es descubrir algo que se nos podría pasar por alto sólo por no fijarnos. Que bonito es aprender a mirar distinto…

B.D.E.B.

Pablo Alborán – Gracias.

Un comentario en “Mirar distinto

  1. Es realmente bonito porque somos finitos y es imposible que lo captemos todo. Quizás el hecho de repetir lugares y momentos hace que cada vez seamos capaces de captar más cosas y también aprender a percibir de manera instintiva a las personas. Un abrazo nuevo querida amiga 🫂💙🫶🌊☕✒️

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