
………. El anciano tenía una costumbre extraña: cada tarde, cuando el sol comenzaba a esconderse detrás de las montañas, salía al jardín y abría las manos hacia el cielo. Los vecinos lo observaban desde sus ventanas. —¿Qué busca? —preguntaban algunos. —Nada —respondía él cuando alguien se atrevía a preguntárselo—. Estoy aprendiendo a recibir. Nadie entendía […]
El momento adecuado
Os comparto una entrada de José María del blog «Todo es relativo«. Una vez más tus palabras emocionan y me dejan pensando.
Gracias por escribir tan bonito, compartirlo y permitirme compartir.
