
Esta pequeña de vez en cuando «muere». Tiene un guardián a su lado, pero él no puede evitarlo, por mucho que la proteja en ocasiones desfallece y no queda (aparentemente) nada de ella.
Yo no me resigno, le echo un poquito de agua cuando riego al resto, pongo alguna compañera a su lado, junto al guardián y espero con paciencia…
Un día, abro la cristalera de nuevo para regarla y me sorprendo, varios tallos largos y ahí están esos tréboles, les llaman falsos porque se parecen pero no son los auténticos, pero aún así a mí me parecen bonitos y lo que más me gusta de ellos es que aparecen cuando piensas que no van a llegar. Suerte la mía, que al final todo llega.
Y cuando llega, me alegro, me emociono y me siento afortunada, porque los pequeños detalles son los que cuentan, para mí siempre será lo más importante.
Gracias al guardián, ahí están los tallos de nuevo.

Gracias a una luz siempre encuentro el camino.
B.D.E.B.

Y gracias a la cuidadora que nunca pierde la fe. Y tú eres así, de las que nunca pierden la fe ☕😘🤍🫶✒️🫂
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Creo que soy bastante persistente en algunas cosas y al final se consiguen ¿verdad? Hablando en serio amigo, lo de esta planta es todo un misterio, esta vez incluso le han salido unas florecitas que no había visto nunca.
🫂🫂☕️☕️😘
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Pocas cosas me producen más tristeza que ver que una de mis orquídeas está «malita». La actitud ante lo que nos sucede, lo es todo en la vida. Y si contamos con la ayuda del guardián, mucho mejor 😉 Un abrazo.
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El otro día hablaba de las orquídeas, mi «suspenso» en jardinería pero algún día lo conseguiré.
Esta plantita sin embargo, cuando no doy nada por ella vuelve a renacer, creo que es ayuda de su guardián que está con ella desde el principio.
Un fuerte abrazo Carlos.
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