Retroceso

Retroceso

Hacía tiempo que no ocurría, intenté «aguantar el tipo, ser fuerte». Ella me miraba sabedora de mi angustia, lo notaba. Al final ocurrió, una vez más me derrumbé y la miré como quien pide disculpas.

Sus palabras siempre amables, — es normal, cuando se acumula tanto, al final hay que soltar para poder seguir–. Para mí era como volver atrás, retroceder en lugar de avanzar, como si no me lo pudiera permitir.

Mientras unas lágrimas resbalaban lentamente por las mejillas, mis ojos acuosos desviaban la mirada hacia los ventanales. Por ellos se observaban algunas gaviotas en ese cielo entre azul y gris por esas nubes que lo cerraban. Aún así, volaban libremente hacia el mar y sentí envidia, de poder ser libre como ellas, de poder quitar ya todo de encima.

Volví a mirarla, mostré una ligera sonrisa como pidiendo disculpas, su sonrisa fue mayor.

— Estoy agotada.

— Lo sé, y tú sabes que nada dura para siempre, todo se acaba y esto también lo hará.

Quise hacer caso, quise creérmelo, y sonreí de nuevo.

Quizás tenga razón, estoy segura de que la tiene, quiero creer que no se equivoca…

Las gaviotas regresaron de nuevo, como aquella primera tarde.

B.D.E.B.

Conchita – Por las veces.

*Esta canción hay días que se tendría que poner en bucle a ver si así logramos algo.

5 comentarios en “Retroceso”

  1. Tampoco el agotamiento dura eternamente. Como cada noche toca descansar y recuperar esa parte de nosotros que solo aparece cuando cerramos los ojos. Un fuerte abrazo amiga mía 🫶🫂☕😘🥺🌛

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    1. Los descansos son necesarios y como bien dices nos hacen recuperar aquello que a veces se va perdiendo. Nada dura eternamente y tenemos que permitirnos caer para después levantarnos con más fuerza.
      Un abrazo amigo 🫂🫂☕️☕️

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