Fotos, momentos…

Fotos, momentos…

Comparte algunas fotos recientes de tu carrete/cámara, sin contexto.

Mis bichejos, ellos son la alegría de la casa. Llegaron a curar mis heridas y lo siguen haciendo. Creo que entienden como te sientes en cada momento y nunca te dejan sola.

La luna, siempre ella, mi compañera de las noches de desvelo.

Los amaneceres en el mar, creo que son mi «modelo» favorito para fotografiar. No importa los madrugones un día de descanso, el mar y el sol hacen su magia en esa primera hora de la mañana. No solo nos deleitan con un bonito espectáculo, también curan heridas.

Y mi rincón… allí podría pasar horas, un café y  este lugar. Con poquito me conformo.

B.D.E.B.

Macaco – Quiéreme bien.
Lo que nunca perdí

Lo que nunca perdí

Hay cosas, intereses, aficiones, que llegan a nosotros para quedarse. Quizá por un tiempo, no importa si largo o corto, puedan parecer olvidadas, pero de repente un día vuelves a acordarte de ellas, vuelves a hacer que formen parte de tu vida.

Dicen que cuando aprendes a montar en bicicleta ya nunca lo olvidas. Yo nunca tuve una, siempre había alguna prestada cuando visitaba a mis abuelos en el pueblo y es posible que por eso nunca aprendí bien y ahora mismo sea incapaz de subirme en una. Pero creo que así como dicen eso, también hay aficiones que si te han gustado siempre, en el momento en que regresan a ti de alguna forma, llegan y se quedan.

Hace un tiempo, diría que casi a la par de comenzar este blog, llegaron de nuevo las fotografías. Primero eran únicamente con el móvil, amaneceres, lunas, estrellas, flores… esas fueron las primeras y quizás de las que más tenga acumuladas. Luego van llegando otras, el querer capturar ese momento, ese pequeño detalle, esa minúscula gota que cuelga de una hoja…eso que te hace fijarte y a la vez sentir.

Después llega alguien que te anima a coger una cámara de nuevo en tus manos, y  después… después recuerdas que aquello que un día existió, sigue estando ahí y que quieres un poquito más.

Ahora, con varias cosas en marcha, esperando aprender, comprender, disfrutando y admirando el trabajo de otros, me doy cuenta de que eso que un día tanto me gustó, siguió ahí, nunca lo perdí y recuperarlo creo que ha sido una de las mejores decisiones que he tomado.

Con muchas ganas, no solo de aprender, también de compartir con otras personas, añadir algo más al día a día, despejarme de una forma diferente y deteniendo esos pequeños detalles a través de una imagen.

Hay cosas que nunca se pierden, están ahí arrinconadas y solo hay que rescatarlas, desempolvarlas y disfrutar de ellas como antaño hicimos. Con unos años más, con otra forma de ver las cosas, pero con la misma ilusión que tuvimos en su día (o más…)

B.D.E.B.

Eva Sola – Hay alguien en ti.
Cuando todo se vuelve insignificante…

Cuando todo se vuelve insignificante…

Algunos días nos despertamos «extraños» (últimamente se van sucediendo). Algunas cosas que creemos que no están, pero sí, un poco ocultas pero ahí siguen. El otoño que no es mi mejor estación del año, y algún recuerdo que llega para dar esa punzada directa al corazón…

Cosas que no son tan importantes pero te hacen estar un poco «ploff» y sin muchas ganas de nada. Y un rato después, todo eso que te ocurre aún te resulta más insignificante, mucho más…

Un vistazo a las redes ha sido suficiente para encender el televisor y quedarme helada. Me olvidé de todo lo que me ocurría, me sentía incluso absurda con mis problemas cuando he sido consciente de lo que estaba ocurriendo.

Hoy de nuevo una tragedia sacude fuerte y todo lo demás pasa a un segundo plano, tercero,…

Hoy de nuevo importan esas personas que viajaban ahí, las personas que se quedaron esperando a que llegara ese familiar, esa pareja, ese compañero.

Las que siguen buscando desesperadamente porque no consiguen hablar con los suyos, los que tuvieron algo de «suerte» pero este día lo llevaran grabado para siempre en su memoria.

Hoy lo importante son ellos, los que en primera o segunda persona, son víctimas de esa tragedia. Hoy nuestros problemas los consideramos insignificantes, porque lo importante está ahí, y nuestras emociones, nuestro sentimiento, nuestro dolor, también está con ellos.

Hoy desde aquí mi más sentido pésame a familiares y amigos de todas las víctimas.

B.D.E.B.

Ricardo Arjona – Acompáñame a estar solo.
Lo que nos acerca…

Lo que nos acerca…

Recuerdo de pequeñita que me decía, «acercatela a la oreja y escucha, se puede escuchar el sonido del mar», y desde entonces, cada vez que hay alguna de un tamaño adecuado, no puedo evitar hacer ese gesto, acercármela para escucharlo.

Supongo que siempre he estado unida a ese sonido, de una forma u otra, ahora puedo escucharlo siempre que quiero, en vivo, con una simple visita, con un paseo, pero aún así, siempre hay alguna concha en mi casa, quizá por tener un poquito de él más cerca aún.

Es como cuando tenemos una cajita de recuerdos, la abrimos y miramos esos objetos que un día fueron importantes y que los guardamos como verdaderos tesoros, para volver al lugar, para volver al momento.

Lo curioso es que muchas veces también se siente y un objeto nos puede traer el recuerdo de lo que hacíamos justo en ese momento.

Ocurre también con las personas, ese bolígrafo prestado que finalmente te dijo que te quedaras, un pequeño obsequio en algún momento que nunca olvidamos, ese accesorio que siempre te la recuerda, esa prenda con su olor, esa imagen grabada en tu memoria, ese momento guardado en el corazón…

B.D.E.B.

Siloé – Quédate esta noche.
Lunes de luna llena…

Lunes de luna llena…

Los comienzos de semana siempre cuestan. A pesar de despertarme antes de que sonara la alarma del móvil (quizás el cambio de hora ha tenido algo que ver), ha sido de esos lunes que mu hubiera quedado en la cama, tapada hasta la cabeza y dejando que pasara. Pero no, me hice el ánimo y me levanté enseguida, hoy tocaba ir a la oficina.

Una mañana de esas en que notas que estás irritable y eso es señal de que algo no está bien. Creo que porque siempre hay personas que desde fuera hacen que las cosas te «chirríen» y te dan ganas de explicárselo a ver si lo entienden pero no merece la pena perder tu tiempo en ello.

Y así ha ido transcurriendo la mañana, intentando tener la mente en otras cosas y olvidar aquello que nos hace sentir mal.

Y de repente todo cambia…un pequeño gesto ha hecho que el día tomara un color especial, uno cálido como tenía esa «luna del cazador» cuando ha comenzado a salir.

Siempre digo que hay personas que llegan en el momento adecuado, hay gestos que llegan cuando más se necesitan y sin saberlo cambian por completo el rumbo de nuestro día, quizás porque nos iluminan y nos guían (gracias de nuevo por volverlo a hacer)

El día cambió su rumbo y esta tarde, cuando salí pensando en que ya casi oscureceria, a pesar de la hora, entonces me encontré con ella, con esos tonos al atardecer, que no tuve más remedio que parar el coche en un ladito y hacerle una fotografía, a pesar de los árboles y edificios, no es la mejor foto, pero sí la de un lunes de luna llena, la de un lunes que ha ido mejorando por momentos.

Para terminar, una amiga se acordó de mí y también me mandó esa bonita luna.

A ti…a ella, os tengo que agradecer mucho, sois importantes en mi vida, aunque tú no lo sepas (creo que ya sí)

B.D.E.B.

Taburete – Roto y elegante.