Un pedacito de lo que sentimos

Un pedacito de lo que sentimos

Solitario, mirando al mar,con la mirada perdida en el horizonte, quizás buscando respuestas, quizás reflexionando o quizás con la mente en blanco simplemente disfrutando del momento.

Somos muchos los que nos acercamos a él por diversos motivos pero creo que uno siempre en común, la tranquilidad que nos deja cuando terminamos la visita. Ya sea paseo, baño, hacer deporte o meditar, un ratito de lectura, un momento de relax…

Me gusta observar al resto, a los que lo visitan como yo, a los que les gusta escuchar el sonido de sus olas, a los que disfrutan con esas pequeñas olas bañando sus pies, a los que les llena de calma como a mí.

Diferentes personas, diferentes vidas, con distintos problemas y distintos sueños pero a todos nos atrae, todos nos acercamos a admirarlo, a sentirlo.

Buscamos ese momento perfecto, ese en el que aún no hay mucho tránsito y podemos estar en esa soledad casi diría que «compartida». Vemos a esa persona de al lado, o nos cruzamos con otra y nos dirigimos un pequeño saludo pero sin mucho ruido para no estropear ese silencio que solo es interrumpido por el romper de las olas.

Cada uno a nuestra manera lo disfrutamos y lo sentimos, algunos queremos ir un poquito más allá, queremos capturar ese momento, nuestro, de otros… y pretendemos mostrarlo al mundo e intentar que ellos sientan lo mismo que sentimos nosotros en ese preciso instante…

B.D.E.B.

Viva Suecia – Parar la tierra.
Los días (casi)perfectos

Los días (casi)perfectos

En alguna ocasión he escrito sobre la perfección esa que, en mi humilde opinión, no existe, siempre hay un casi. Siempre habrá algo que haya fallado por mínimo que sea y eso no quiere decir que no haya sido bonito, seguramente lo habrá sido y estaremos contentos pero hay un «casi» por en medio.

Ayer fue uno de esos días, «casi perfecto», desde admirar las maravillas construidas muchos años atrás, la compañía y la inocencia de un pequeño con esas preguntas inocentes que te sacan una sonrisa, a observar también algunos momentos que nos regala la naturaleza y que me gusta observar con detalle como si se tratara de un monumento más.

Pero al final siempre llega algo que… o quizás no y simplemente es que nos hayan faltado más horas, porque cuando estamos a gusto el tiempo pasa rápido y siempre nos falta ese ratito más, sea por un motivo u otro termina apareciendo ese «casi» aunque realmente estemos felices de haberlo disfrutado.

Soy conformista en ese sentido y me quedo con esos días «casi» perfectos, esos en los que planeas algo pero después acabas haciendo otra cosa, en los que lo improvisado toma un buen lugar y casi hace a un lado lo que planeamos. Me quedo con ese casi que siempre nos hace intentar que la siguiente sea «más y mejor» como suelo decir.

Y a pesar de que busco muchas veces esa perfección que sé que no existe, también adoro algunas cosas imperfectas y busco en ellas su encanto, porque aunque se crea que no, también lo tienen.

B.D.E.B.

Celtas Cortos – Retales de una vida.
Fin de viaje

Fin de viaje

De nuevo termina un viaje con buen «sabor de boca». El interés de las personas por hacerte sentir como en casa, de querer enseñarte, de querer compartir su tiempo contigo.

Creo que es lo que más puedo valorar, el sitio puede ser bonito, perfecto, pero si falla la compañía a veces un bonito lugar te puede dejar un mal recuerdo.

Ahora toca descansar y mañana emprender el viaje de vuelta, a veces un viaje de trabajo se puede volver en uno maravilloso, y esta es una de esas veces. B.D.E.B.

Descubrir

Descubrir

Hay veces que los viajes de trabajo se convierten también en un poquito de ocio, sobre todo cuando viajamos a algún lugar que todavía no conocemos, que lo visitamos por primera vez.

Esta ha sido una de esas veces y se aprovecha para hacer un poco de turismo por la ciudad y descubrir ese lugar, que aunque en alguna ocasión has tenido en mente, nunca lo habías llegado a visitar.

Hoy ha sido una primera toma de contacto y, la verdad, me ha maravillado lo poquito que he visto. Además da la casualidad (bueno, más que casualidad ha sido recomendación) que la ciudad está de feria, así que más movimiento en la calle y aún más cosas por ver y disfrutar.

Me encanta descubrir esos lugares hasta ahora desconocidos, perderme por las callejuelas antiguas, probar la gastronomía típica y escuchar a sus gentes hablar con cariño de su ciudad.

Mañana tocará una parte de trabajo y otra de seguir descubriendo y para el sábado ya me han preparado un pequeño «tour turístico».

Si por algún motivo no me importa viajar por trabajo es este precisamente, que siempre hay ratitos de ocio en los que descubrir lugares que aún no conocía.

B.D.E.B.

Nil Moliner y Valeria Castro – Amelie.
  • Y si hay algo que también me encanta descubrir son canciones.