Valorar(me)

Valorar(me)

¿Qué es algo que has hecho y que nunca pensaste que podrías lograr?

Desde niña siempre me pasó el no verme capaz de muchas cosas.  Mi timidez, la sobreprotección, el miedo a «hacer el ridículo», a intentar hacer algo y no conseguirlo, creo que me ha perseguido desde entonces hasta incluso siendo adulta.

Hubieron temporadas en las que algunas cosas se me daban bastante bien, las personas me felicitaban por ello, pero aún así, creo que siempre me exigía más, no terminaba de creer que lo hacía tan bien y que conseguiría lograr muchas cosas.

Así ha sido siempre, me atrevería a decir, hasta hace pocos años, pero en algún momento todo eso cambió. Se perdieron algunos miedos, algunas inseguridades y aprendí a valorarme y a valorar mis logros, a sentirme satisfecha de lo conseguido.

Empecé a darme cuenta de que algunas cosas se me daban bien, y más allá de las felicitaciones de los demás, empecé a valorar yo las cosas, porque a veces no hay mejor crítica que la que se hace uno mismo.

Sigo siendo exigente con lo que hago, buscar siempre que quede lo mejor posible, aún cuando no creo en la perfección, pero sí en algo que pueda llegar a «rozarla».

Sin embargo está este pequeño rincón que acaba de cumplir los cuatro años y en él no soy exigente, creo que sigo la misma línea que cuando lo cree, sacar lo que siento sin releerlo mucho, porque si no, estoy segura que la mitad no se publicaría o quitaría muchas cosas de las que escribo de primeras.

Así que este también sería un logro que nunca pensé y ahí está, y aunque este lugar se ha convertido en algo importante para mí, creo que el mayor logro ha sido aprender a valorar lo importante y entre ello, a valorarme yo.

B.D.E.B.

Paula Mattheus – Me presento.
Flores, cuidados y vida…

Flores, cuidados y vida…

Hace ya un tiempo que tengo la «necesidad» de ponerle un toque de color al día a día. Creo que han habido tantos días grises que es muy necesario y entre otras cosas, descubrí que las plantas le dan ese toque de color y de vida cuando se despierta un día de esos.

He hablado en muchas ocasiones de ellas, también de mi mala mano con la mayoría y de algunas que sobreviven, como yo en algunos días. Dicen que hay que hablarles, la verdad es que rara vez lo hago, pero sí intento tratarlas con cariño y en más de de una ocasión mi mirada se queda fija en alguna de ellas, mientras mis pensamientos están mucho más allá de ese lugar que compartimos.

Cuando regresé de vacaciones a finales de agosto, las dos que daban la bienvenida a la casa habían muerto. La persona que dejé encargada de ellas debía de tener peor mano que yo y no sobrevivieron a los dos meses que estuve fuera, pero a mi regreso me negaba a quitarlas hasta que llegaron sus sustitutas.

Ahora de nuevo, cada vez que entro en casa me las encuentro ahí, dando la bienvenida, dándole un poquito de color a esos días grises y dándome un poquito más de vida cuando las fuerzas se agotan.

Es una relación complicada la que tengo con ellas, las cuido y a veces me dan «la espalda», otras veces las descuido un poco y lucen más bonitas que nunca, como llamando mi atención, diciendo «eh, que estoy aquí»…

Es curioso porque a veces…a veces siento que se comportan como si fueran personas…

B.D.E.B.

Paul Alone – Quería.
Seguimos

Seguimos

Y para ayudar, nada como recordar escapadas con imágenes.

Pasamos de un día complicado a otro que también lo es, aunque en ocasiones el «humor» sea diferente, quizás por menos cansancio (o por más), o porque intentamos buscar soluciones en lugar de más problemas… no sé, pero hay días que las cosas, por importantes que sean, nos afectan no diría que menos, pero sí de otra manera.

Hoy comenzaba una semana un poquito complicada y al final parece que todo se quiera complicar más, que a unos problemas se van sumando otros y como decía ayer, el cansancio también se va acumulando. Sin embargo te das cuenta de que a pesar de todo, ves de nuevo las cosas de otra manera y con ganas de ir solucionando una después de otra.

Creo que también ha tenido que ver el curso que comencé la semana anterior, son dos horas en las que me centro en lo que me gusta y me olvido un poco de todo, a pesar que luego te encuentras con que el problema sigue ahí, pero quizás los ánimos sean otros para enfrentarlo.

Creo que al final, estas subidas y bajadas, los cambios de estado de ánimo y la manera de afrontar las cosas, van variando cada día, afortunadamente no todos son malos, aunque tampoco lo buenos que nos gustarían, las rachas complicadas es lo que tienen y a veces duran más de lo que nos gustaría.

Toca seguir y seguimos, de eso se trata…

B.D.E.B.

Paula Mattheus – Vale la pena.
Imagino…

Imagino…

Imagino que no todos los días pueden ser buenos (tampoco malos), que cuando sientes que vas alcanzando ese punto de volver a ser tú, vuelve un día de esos que es como si te dijera «no todo es tan fácil, vuelve a la realidad» y las manos se sueltan de donde te habías agarrado para volver a caer y retroceder de nuevo en los avances.

Imagino que puede ser un día y mañana volver a escalar esa cima, pero soy más de andar en llano y me cuesta subir, con lo fácil que es después soltarse o resbalarse y caer ¿verdad?

Imagino que quizás haya días que vamos acumulando tensión y en algún momento toca estallar, o puede ser también que no estemos tan bien como pensábamos o como hemos querido hacer ver.

Imagino…pero a veces necesitamos algo más que imaginar, necesitamos esa seguridad que en algún momento dejamos de tener, que quizás perdimos mientras intentábamos salir.

Imagino que los días de lluvia es lo que tienen, que nos hacen pensar más de la cuenta…

B.D.E.B.

Marwan y Leonel García – La vida cuesta.
Sin mirar atrás

Sin mirar atrás

Se acercó, miró y se dio la vuelta. Tranquilamente y dando pequeños saltitos, se alejó de allí sin mirar atrás y con la seguridad de que nadie ya podía hacerle daño.

Mientras lo observaba no pude evitar el pensar, el comparar situaciones, en lo que cuesta muchas veces marcharse y no mirar hacia atrás.

En nuestro caso creo que no miramos por si nos arrepentimos, por si al cruzar esa mirada decidimos volver y cambiar lo que ya está escrito, la decisión que tomamos antes de girarnos para cambiar de rumbo.

Cuesta no mirar atrás, a él por si le dañan, a nosotros por si regresamos a donde, quizás un día fuimos felices, pero al final nos terminaron hiriendo. ¿O lo hicimos nosotros?… no importa, no se trata de buscar culpables, se trata de seguir nuestro camino, tal y como lo hemos decidido…

…y sin mirar atrás.

B.D.E.B.

Saurom – El farolero.