
Algunos sueños vuelan libres, como ese ave que se dirige hacia el horizonte, en busca de ese sol que comienza a asomar detrás de las nubes.
Son libres, nosotros no los buscamos, simplemente aparecen en nuestra mente, quizás fruto de algún deseo oculto, o de alguna ilusión, a veces incluso fruto de la nostalgia y en ocasiones de aquello que ansiamos que suceda.
Soñamos con momentos, soñamos con lugares, con personas. Soñamos con aquello que un día sucedió o con aquello que deseamos que suceda, con aquel beso robado, con esa mirada que nos hizo sonreír, ese abrazo que nos hizo estremecernos o con aquella noche en la que quisimos parar el tiempo.
Soñamos y en ese momento nos sentimos libres igual que esos sueños, no los podemos controlar pero nos llevan a donde fuimos felices, a donde sabemos que podemos volver a serlo.
Sueños…algunos llegaron, otros se quedaron en el intento y otros…quien sabe si algún día. De momento lo que tenemos es esa libertad de soñar, de dejar que vuelen alto y lejos hacia el horizonte, quizás algún día el mar nos los traiga de vuelta…
B.D.E.B.




