
Hay situaciones que se alargan más de lo que deberían y suele pasar que al final comienzas a cansarte. Y en ese punto exacto creo que estoy ahora mismo.
Hoy me di cuenta de que algo ya no me afectó tanto, no crispó mis nervios y sobretodo no hizo que asomaran mis lágrimas y todo eso me sorprendió y a la vez me alertó porque cuando esto pasa normalmente es que la situación ya me cansa y dejo de pelear por buscar soluciones donde ya quizás no las haya y sea mejor dejar que el final llegue cuando le toque.
Cuando tú llevas ya tiempo intentando hacer lo mejor que puedes las cosas, buscando soluciones, ofreciendo y lo único que recibes son negativas y darle siempre la vuelta a todo, buscar excusas y no conseguir llegar a un acuerdo bueno para todos, te cansas y si eso pasa puede llegar el momento en que no haya marcha atrás.
El cansancio se nota, quizás para bien, parece que (aunque algo alerta) estoy «más tranquila», sigo sufriendo algunas noches de desvelo aunque ya sean menos y cuando me comunican cosas como hoy, no me altero ni me siento mal, es como si no me hubiera importado o quizás ya esperaba algo así, un tira y afloja que no va hacia ningún lado y es lo que provoca el cansancio.
Así que esta noche intentaré dejar un poco más de lado todo, el problema no se ha solucionado, no lo escondo, simplemente lo hago a un lado y ya llegará el momento de que se solucione para bien o para mal, pero empezar a estar cansada no siempre es bueno…
B.D.E.B.




