Nunca dejes de mirarme así

Nunca dejes de mirarme así

¿Qué placer sencillo de la vida te da alegría?

Hoy mientras descubría esta canción justo leí esa pregunta del día.

Hay muchos placeres sencillos de la vida que me dan alegría, desde esos paseos que ya conocéis la mayoría, junto a los amaneceres, atardeceres, mirar fijamente a la luna o observar las estrellas, el placer de sentir un abrazo, de echarse unas risas con los amigos, de tomar un café con una laaaarga conversación, recibir un mensaje cuando más se necesita, o una llamada inesperada, conversar aunque sea a través de las letras o compartir aquello que me gusta o emociona con otras personas que sé que les ocurrirá lo mismo…

Podría seguir escribiendo un montón de cosas más, el olor al cesped recién cortado o de unas rosas, el aroma a jazmín en una noche de verano, sentir la arena de la playa en mis pies o que las olas los cubran suavemente… pero hay una cosa de la que habla esta canción, que es un placer verdadero, que más que alegría lo que te produce es felicidad y que a veces solo con eso creemos ya tenerlo todo, poco más se necesita.

Y es que creo que lo bonito siempre, es que te miren de esa manera, que nunca dejen de hacerlo, que nosotros no dejemos de hacerlo, mirar bonito siempre…

B.D.E.B.

LETRA:

Ojalá nunca dejes de mirarme así
Nunca dejes de encontrarme interesante
Siempre quieras que salgamos por ahí
Siempre vuelvas con las ganas de tocarme
Ojalá no nos roben el final feliz
Y empecemos las veces que hagan falta
Ojalá nada te arranque de mí
Y no tenga que vivir sin despertarme contigo
Dándole a todo más sentido
Y haciendo que lo que duele quede un poco más en el olvido

Le dijo, «Ojalá siempre quieras escuchar mis bromas
Aunque ya te sepas todas de memoria
Ojalá que siempre creas tanto en mí
Que yo crea un poquito más en todo
Ojalá nunca te aburran mis historias
Y cómo me emociono por cada tontería
Ojalá nunca me digas que no puedes más
Ojalá nunca me falles y si lo haces
Que sea siempre sin querer, no sin quererme
Ojalá no tenga que vivir sabiendo lo que es perderte»

Dos almas chocando en un mundo estallando
Buscando belleza en este funeral
Se están eligiendo, sabiendo que todo comienza y tiene un final
Pero es de valientes quererse con fuerza
Cuidarse en los huecos, tenerse paciencia
Pero es de valientes quedarse en las malas
Le dice, «aún no sé lo que viene después»

Ojalá nunca dejes de mirarme así
Nunca dejes de encontrarme interesante
Que sepamos navegar un cielo gris
Que sepamos reparar lo irremplazable

Ojalá nunca te alejes de mí
Ojalá nunca tenga que olvidarte
Ojalá que yo siempre te sienta aquí
Y no tenga que buscarte en otra parte

Nunca dejes de mirarme así – Paula Mattheus.
Pensamientos ocultos

Pensamientos ocultos

Hay días que la cabeza no para, que intentamos buscar ese «¿por qué?» de las cosas, sin detenernos a pensar que no siempre tenemos que buscarlo porque en muchas ocasiones no vamos a conseguir la respuesta, no está al alcance de todos, solo unos pocos lo saben y quizás no están por la labor de que tú seas uno de ellos.

Mi cabeza es así, de las que busca explicaciones, de las que intentan averiguar esos pensamientos por los que se actúa de una forma u otra, no lo puedo evitar. Si está en mi mano y es alguien con quien tengo confianza incluso lo pregunto, me gusta ser clara ,pero en otras ocasiones no puedes preguntar, solo te queda dejarlo estar, o darle vueltas a la cabeza a algo que no vas a conseguir sacar nada en claro pero cuando te afecta, no puedes dejar de hacerlo.

Hoy ha sido uno de esos días en los que buscaba respuesta a cosas y maneras de actuar que no entiendo, que no les encuentro lógica y que quieres encontrar algún motivo, ese pensamiento oculto, ese «porqué» del que hablaba, y no se encuentra.

Quizás sea porque en ocasiones aprendo a leer entre líneas, a observar gestos, a mirar directamente a los ojos y a encontrar lo que hay detrás, a mirar más allá de lo que se muestra… pero esto no puedes hacerlo con todo el mundo, hay quienes se ponen una coraza y no dejan pasar ni siquiera una mirada, y otras personas que ocultan esos pensamientos y actúan con estrategias para que nunca llegues a adivinar nada que ellos no quieran. No se dejen ver y jueguen al despiste, y así, cuando te descuidas y te confías, el «golpe» será más grande.

Y cuando termina ese largo día, decides que mejor no dar vueltas, que cada cual tenemos nuestros motivos para actuar, para hacer las cosas como nos plazca y sin rendir cuentas siempre que no se perjudique a nadie…

Todos tenemos pensamientos ocultos que no queremos mostrar, que son muy nuestros y quizás en algún momento se puedan compartir con algún afortunado que sepa mirar, que sepa leer,que sepa estar y los cuiden tanto como lo hacemos nosotros.

B.D.E.B.

Paul Alone – Contéstame o mátame.
Nubes

Nubes

La conversación transcurría alegremente, el sol brillaba, la carne en las brasas y las sonrisas en la cara de esos amigos que se reunen tras meses sin poder hacerlo.

Un aperitivo mientras termina de hacerse la comida y bromas, risas y un poco de ponerse al día de como siguen nuestras vidas, de «arreglar el país», de planear la siguiente sin terminar la de ahora, no dejar pasar tanto tiempo porque la vida pasa rápido y faltan momentos que después echaremos de menos.

Un poco de echar la mirada atrás y recordar desde cuando estas reuniones ¿quince, veinte años…? Algunos incluso más, todo pasa rápido, hasta el tiempo en que no nos vemos, aún así, sin perder el contacto porque cuando la gente es importante en tu vida, se cuida.

De repente la conversación cambia de rumbo, de repente una pregunta, o una explicación sin que nadie la pida. De repente llegan nubes, esas que eran blancas se tornan grises y poco a poco cierran el cielo, el sol desaparece, las sonrisas por un momento también.

La tarde comienza a ponerse fresca pero aún así sientes el calor de quienes bien te quieren. Enpiezan a caer las primeras gotas, quizás es hora de marcharse, pero antes una sonrisa de nuevo, como ese sol que quiere salir entre las nubes, él no lo consigue, tu sonrisa sí.

Besos, abrazos y una promesa, que la próxima vez no pase tanto tiempo, quizás en un mes, sin nubes, con sol,con sonrisas y con una amistad que perdura en los años.

B.D.E.B.

Viva Suecia y Zahara – Días amables
Vigilantes

Vigilantes

Allí estaban los tres, arriba del muro controlando que no se acercaran esas gaviotas que en ocasiones llegan a robarles la comida.

Estuve un ratito en el coche observándoles y lo más que hacían era mover sus cabezas de un lado a otro, sin cambiar de posición, atentos a que ningún otro animal, que no fuese de su misma especie, se acercara a ese muro y sobre todo, a esos recipientes con comida que les ofrecen los vecinos.

Ya hablaba de ello el otro día, los animalitos tienen mucha inteligencia y un instinto que ya nos gustaría a muchos humanos, cierto que en ocasiones se lo ponemos fácil, dejándoles comida a su alcance para que no mueran de hambre, pero si no lo hiciéramos, ellos se buscarían la vida para conseguirla, son supervivientes natos.

Me gustó esa imagen, los tres unidos y observando a todos lados. Desde arriba todo se ve mejor y si tienes compañía para que no quede ningún rincón sin ser vigilado, nada se podrá acercar sin ser visto.

¿Casualidad? Podría ser pero la imagen tiene su encanto ¿verdad? Parece que se hubieran puesto de acuerdo, nosotros también lo hacemos pero nos cuesta un poco. «Tú ponte ahí y yo de este lado», «ah no, ahí me pega el sol, prefiero la sombra», «venga va, pues ponte en este lado», «no, mejor en aquel otro que corre un poco más de brisa»… sí, todo lo hacemos más complicado y ponernos de acuerdo nos cuesta.

Tres vigilantes que no se amedrantan con nada, mientras yo estaba sacando la imagen, en un momento dado uno de ellos miró hacia mí, cara de pocos amigos, posiblemente no le gustó que robara una imagen o quizás pensó que podría acercarme a robarle su sustento.

B.D.E.B.

Diego Torres y Juan Luis Guerra – Abriendo caminos.
Mirar hacia arriba

Mirar hacia arriba

En ocasiones vamos paseando y de repente vemos algo que nos hace mirar hacia arriba, un reflejo de lo que no vemos si no alzamos la cabeza hacia allí.

Entonces miras y ves ese cielo azul, con las nubes blancas decorándolo y haciendo que luzca «de revista» de hecho seguro que los que aparecen en las imágenes de una revista de viajes se asemejan mucho a él. Pero lo curioso es que si no llega a ser por ese charco que formaba el agua del mar, no me había fijado en él, no había mirado hacia arriba, no había visto más que lo que tenía al frente (aunque claro, esa imagen siempre hace que ande despistada).

Esa imagen me hizo pensar en algunas veces en las que tenemos algo importante, algo bonito (o alguien) y no lo descubrimos si no está delante, quizás está detrás, o a un lado y nosotros ni nos damos cuenta.

Lo malo en estas situaciones es que no tenemos un charco, un espejo o una superficie brillante para que se refleje y nos demos cuenta de su presencia.

Me gusta pasear observando todo, mirando hacia los lados, buscando qué hay arriba mía, qué es lo que está en el suelo y tener cuidado de no pisarlo, incluso en ese rincón perdido o detrás de esa columna donde nos gusta escondernos a los más tímidos.

Me gusta pasear así pero no solo por el mar, también por la vida, buscando el reflejo de aquello que siempre merece la pena.

B.D.E.B.

Blue -Macaco, Jorge Drexler, Joan Manuel Serrat