En la sombra

En la sombra

Andamos alborotados, de aquí para allá, fijándonos en lo que a primera vista quizás parezca que es lo importante. En ocasiones nos dejamos llevar por el ruido antes que por el silencio, por una rosa antes que por un cactus, por un día soleado antes que un día gris…

Nos fijamos siempre aquello que a simple vista «resalta o destaca» entre lo cotidiano, lo común, lo corriente y pocas veces intentamos ver en esto algo especial. Fijarnos en esa planta que vemos todos los días y de repente le ha salido una pequeña flor, o el jardín que tenemos cerca de casa acaban de cortar el césped y desprende ese olor tan característico y que tanto te agrada.

Vamos al mar y nos fijamos en el cielo de encima del mismo, sin darnos cuenta de que al otro lado las nubes encima de los edificios también crean un bonito paisaje.

En un grupo de personas siempre vemos primero a aquellos que más se hacen de ver, que intentan llamar la atención, queriendo o sin querer, por sus conversaciones, sus risas, porque son los más extrovertidos… y en un rinconcito, ahí está, esa persona que a veces no tiene claro si tenía o no que haber ido a la reunión, le apetece pero prefiere quedarse a un lado, observar sin querer destacar, no es que no quiera interactuar con los demás, si quiere, pero a su manera, sin forzar pero desde la sinceridad, sin hacer ruido pero llegando a donde no se imagina que llega.

Esa persona que no le hace falta estar en el centro, quienes están interesados se fijarán, le encontrarán, no serán muchos pero esa persona solo necesita que sean los que de verdad importen.

B.D.E.B.

En contra

En contra

Ese puntito diminuto a la derecha de la imagen, es la luna.

Hay días que parece que todo se quiere poner en contra de ti, como si quisieran impedir que ese día que estabas esperando, ese momento de reunión que tanto te gusta y te llena, se tuviera que enturbiar y no ser tan especial como tú esperabas.

Pero también es cierto que en ocasiones, cuando comienza a surgir esos impedimentos y esas cosas en contra, por algún motivo tú no permites que se estropee el día, simplemente que no sea tan maravilloso como te hubiese gustado, y ves que afortunadamente las cosas no han ido tan mal porque podía haber sido mucho peor.

Me he sorprendido de ver que a pesar de las circunstancias he sabido ver el lado bueno y aunque con un poquito de preocupación, he disfrutado del día, he podido ver a mi padre ilusionado y feliz de tenernos a casi todos a su lado, aunque a la vez un poco preocupado por ella, pero eso también dice mucho, después de tantos años se preocupa, la cuida y sabe que ella depende demasiado de él y por eso está pendiente de todo.

Este fin de semana dejé fuera todo aquello que no tenía que estar presente, por un par de días he vuelto a ser yo, a disfrutar de todos y con todos, a sonreír, a emocionarme, a ver el lado bueno de las cosas aunque se intenten poner en tu contra, diría que he vuelto a vivir como hacía meses que no lo conseguía, creo que ese ha sido el mejor regalo, bueno han habido más, mensajes, llamadas, abrazos, besos y tiempo, tiempo compartido.

Solo pedí un deseo, pero no lo diré para ver si realmente se cumple, pero de momento me quedo con lo vivido estos días y con la esperanza de que aunque las cosas se pongan en contra, tener la fuerza suficiente para ver el lado bueno de ellas.

B.D.E.B.

Compañías

Compañías

Hoy me di cuenta que no eché de menos a los mensajes que no llegaron, las palabras que no se dijeron, a los afectos por compromiso, a aquellos que no estuvieron incluso estando.

Esos mensajes que no llegaron se multiplicaron por otros que quisieron hacerlos llegar y no solo llegaron, calaron y se sintieron, ocuparon el vacío y calaron hondo.

Las palabras que no se dijeron se transformaron en conversaciones que revelaron más, no eran palabras huecas, estaban llenas de cariño, acariciaban el alma y daban calidez al frío interior.

Los afectos por compromiso han sido remplazados por abrazos que se sienten, por miradas que hablan solas, por sonrisas que iluminan el rostro, de quien las dibuja, de quien las recibe.

Y aquellos que estuvieron sin estar, que no se sentían porque su lugar no era a tu lado, aquellos no se han echado de menos, porque en su lugar están los que siempre están, los que quieren hacerlo, los que lo hacen de corazón y tú los quieres ahí, a tu lado y tú al suyo.

Ellos son los que mandaron esos mensajes, los que realizaron esas llamadas, los que conversan contigo sin mirar el reloj, los que te abrazan cerca y en la distancia, los que miran más allá de los ojos, los que sonríen cuando te ven, los que están y se sienten.

Los que son tu compañía, tu todo…

B.D.E.B.

Para mí esta canción es la que dice todo
Noventa otoños

Noventa otoños

Noventa otoños, porque es en esa estación en la que naciste, esa que tan poco me gusta, aunque estoy empezando a buscarle el lado bueno, uno de ellos es que en ella cumples años y eso ya es suficiente motivo.

Un largo camino el que llevas recorrido, siempre con tu entereza, con esa firmeza de hombre serio y duro pero con un gran corazón, dispuesto a ayudar antes siquiera que te lo pidan, prudente en muchas ocasiones, sin meterte en los asuntos si no te piden opinión, cabezota, mucho pero al final conseguimos convencerte (a veces).

Noventa otoño y noventa celebraciones, y lo que te gusta hacerlo, con tu familia hijas, yernos, nietos, tu hermano, ahora hasta bisnietas. Te gusta celebrarlo y recibir regalos, aunque para ti el mayor regalo sea reunirnos a todos, pero se te ilumina la cara con cada paquetito. Recuerdo uno en especial, no era un paquete, era un sobre con una tarjetita hecha a mano por él, tu nieto más pequeño, eran unos dibujos y unas letras, aún mal escritas debido a su edad, lo guardaste como oro en paño, creo que el resto ya sobraron ese día.

Noventa años y cincuenta y tres acompañándote en este día, porque nunca me lo quise perder y quizás por eso nací ahí, como regalo y para que cada año podamos estar juntos en esa celebración, lo celebramos doblemente y creo que eso ha hecho crear un vínculo especial, no imagino un cumpleaños sin ti y cuando llegue sé que será duro, pero en eso no quiero pensar.

Quiero pensar en esa llamada de esta tarde, en ese «felicidades» y ese «igualmente» que llevamos años dedicándonos, quiero pensar en ese abrazo del domingo, en esa celebración «casi» todos juntos, nos faltará el tercero del grupo, pero seguro que habrá manera de que esté con nosotros. Quiero pensar en esa cara de felicidad, en ese brillo en los ojos y esa sensación que me invade al soplar las velas junto a ti.

Felicidades papá, te deseo lo mejor en este día y siempre.

B.D.E.B.

Libertad

Libertad

En ocasiones nuestra propia mente nos hace prisioneros aún estando en libertad. 
Nos impide realizar cosas que antes hacíamos casi a diario por miedo a que suceda algo que quieres evitar aún sabiendo que debes de enfrentarte a ello cuanto antes, necesitas hacerlo porque sabes perfectamente que hasta que no lo hagas no serás libre.

He pasado anteriormente por esta situación y es agotadora, esa sensación de querer, de decir yo puedo y después buscar mil excusas para no hacerlo, te mientes a ti misma sin darte cuenta y cuando por fin te paras a pensar, ahí es cuando te das cuenta de lo que está pasando.

Hoy me di cuenta de ello, y hasta me atreví a reconocerlo delante de alguien, lo considero un logro pero sé que no es suficiente.

El logro será cuando consiga hacerlo, cuando me atreva, cuando pierda ese miedo que me paraliza, cuando me de cuenta de que las situaciones hay que enfrentarlas, firmes, con la cabeza bien alta y siendo quien siempre has sido, porque nunca quisiste esto y sigues sin quererlo.

Añoro esa libertad, la que siento en mis paseos, sentir la calma, mi cuerpo relajado, mi corazón en paz.

Quiero dejar los nervios a un lado, que nada me paralice, que nadie me detenga, mirar de frente, sin miedos, sin dolor.

Deseo ser la de siempre, volver a mis rutinas, sin sobresaltos, sin voces altas, sin lágrimas, sin presión.

Quisiera tanto y me atrevo tan poco, que no sé si algún día volveré a la normalidad, es un camino largo y a pesar de la compañía me siento sola al recorrerlo.

La libertad en ocasiones nos la negamos nosotros mismos.

B.D.E.B.