
Después de un día regular una mala noche, consigues que amanezca diferente, dejas atrás ese día «casi pésimo», te haces a la idea de las cosas y unas letras amigas hacen que de nuevo te levantes con energía y con esa fortaleza que creías perdida.
A veces creo que es ese momento en que te dan las noticias que no quieres escuchar, otras veces porque te hacen crear ilusiones que después se desvanecen, pero ya vas sabiendo el camino que has de seguir.
Al principio cuesta, duele, sí, pero toca seguir adelante, por mí, por los míos, por quienes tienen esa palabra justa para ayudarte a remontar, por quienes nos abrazan en la distancia, por aquellos a los que importamos y los que nos importan.
Hoy amaneció diferente a ayer, quizás en imágenes no tan bonito como esa foto pero con una esperanza igual de bonita. Sé que habrán más días malos, es lo que me ha tocado vivir, pero también sé que en este camino no voy sola.
Sólo espero seguir disfrutando de esos amaneceres bonitos, de soñar y mirar bonito y que cada día salga el sol para llenarme de energía.
Algunos días pesan y otros nos sentimos ligeros como una pluma.
B.D.E.B.





