22 de junio

22 de junio

De nuevo hoy es tu cumpleaños, siempre me decías como era posible que me acordara año tras año sin necesidad que nada me lo recordara, ¿por qué será? Cuando una persona es importante hay fechas que se quedan grabadas.

Creo que desde el año que te conocí, no fallé ni uno solo en hacerte una llamada para desearte un feliz día, hasta ese día, cuando todo se estropeó y aunque yo no tuve nada que ver tú decidiste romper con todo.

Ya no hubieron respuesta a los mensajes, ni contestación de llamadas, no hubieron abrazos de reencuentros ni de despedida, ni ratos de largas conversaciones y confesiones, ni ratos de risas con esas bromas tuyas que sólo a ti te consentia, ya no hubieron 22 de junio en los que recibieras con alegría mi felicitación, nunca más quise llamarte o escribirte ese día, por si acaso te lo estropeaba.

Pero tengo que decirte amigo, que a cada año sigo recordando este día, y aún mantengo la esperanza de que un año pueda volver a felicitarte, a abrazarte, a reír contigo… a ser tu amiga.

B.D.E.B.

Cocinar con cariño

Cocinar con cariño

¿Qué comida te transporta inmediatamente a tu infancia?

Una olla enorme, roja y vamos agregando los ingredientes, por último cubrimos con agua, añadimos sal, no hay medidas, directamente con la mano ya acostumbrada a la necesaria, y ahora sí al fuego, cuando hierve bajamos la llama (la lumbre le llamáis vosotras), y a fuego lento durante un par de horas.

Cuando ya va a estar, preparamos lo siguiente en un cuenco grande, uno a uno todos los ingredientes y con la mano vamos amasando, esas manos castigadas de trabajar en el campo, arrugadas, pero suaves para  acariciar nuestros pequeños rostros cuando vamos a visitaros.

Les damos forma y añadimos al guiso junto a unas patatas, medianitas, peladas, pero enteras y ponemos a cocer durante una media hora más.

Mientras tanto todos los primos correteamos y tú junto a nuestros padres vais organizando esa mesa larga, esa que tanto echo de menos, esa que desde hace muchos años ya no se ha podido volver a llenar.

Tu hija heredó ese don tuyo con la cocina y también lo preparaba, ahora ya no se acuerda… pero tuve la suerte de que me enseñara antes de olvidarlo, mis hermanas y yo aprendimos y ahora nos toca a nosotras, ¿pero sabes?

Creo que nunca podremos igualar aquel sabor…

B.D.E.B.

Empezar.

Empezar.

Hoy comienza todo, aunque la fiesta en sí empieza mañana, hoy ya han empezado a traer las vallas, mesas, sillas, etcétera para comenzar a montar lo que será por unos días nuestra segunda casa.

Ya desde ayer vamos preparando cosas, comiendo y cenando juntos algunos, los que estamos de vacaciones o casi…y esta tarde han traído también los monumentos, ver la cara de los niños emocionados cuando descargan su hoguera infantil y se ponen a colocar la arena y piedrecitas para decorar, es una parte bonita de estos días.

Desde bien pequeñitos les gusta ayudar a «plantar» el monumento, a decorarlo y ver que «ninot» (muñeco) es su favorito, leer los carteles de la explicación, hacerse fotos…

Es su comienzo en la fiesta, y es cierto que a los padres les tiene que gustar para transmitir esa emoción a los hijos, como en cualquier otra cosa, pero muchas veces son ellos los que deciden que quieren estar en la fiesta, cuando pasan por allí y ven a los otros niños, les llama y también quieren participar.

Empezar, aunque realmente sería más bien terminar, porque todo el año estamos trabajando y estos días, después del día de hoy, toca ya disfrutar del esfuerzo de todos estos meses atrás.

B.D.E.B.

No importa el lugar.

No importa el lugar.

Photo by GEORGE DESIPRIS on Pexels.com
Sugerencia de escritura del día
¿A qué países te gustaría ir?

Quizás a Francia, subir a la Torre Eiffel y allí declararnos amor eterno, ¿típico no? seguro que no falta el anillo de compromiso.

Podría ser también Venecia, con un paseo en góndola al atardecer mientras me rodeas con tus brazos y mi cabeza descansa sobre tu pecho.

¿Y las maldivas? también sería un destino ideal, sumergirnos en esas aguas azul turquesa, o pasear por esa arena blanca agarrada de tu mano, y poder detener el tiempo.

O viajar a Praga y perdernos entre sus castillos de cuentos de hadas, tú serás mi príncipe azul, subir a la colina de los enamorados un 1 de mayo y besarnos junto a la estatua del poeta.

Más cerca nos queda Granada, sentarnos en el mirador de San Nicolás al atardecer y abrazados observar esa maravilla que es la Alhambra.

No importa si es lejos o cerca.

No me importa el destino ni donde alojarnos.

No importa el lugar, sólo que sea contigo…

B.D.E.B.

En la piel del otro

En la piel del otro

Ayer sentí una punzada de dolor al ver a una amiga enfadada y dolida por un comentario que otras habían hecho sobre su pareja, y mientras la escuchaba y la veía me sentía fatal porque, aunque yo no supe nada hasta ese momento, creo que todos antes de hablar deberíamos de ponernos en la piel del otro y ver porque ha actuado de una u otra manera.

Cuando una persona lleva una responsabilidad y carga importante, aunque no pida ayuda porque no es de pedir, los que estamos alrededor deberíamos de darnos cuenta y ofrecernos para ayudar y más cuando es algo que nos influye a todos. No cuesta nada preguntar y así hacerle saber a esa persona que estamos para echar un cable en lo que se pueda y que cuente con nosotros.

Pero muchas veces la gente no lo hace, y no sólo eso, sino que encima están pendiente de lo que dice o hace esa persona para quejarse si no lo hacen al gusto de ellos, y con eso de verdad que no puedo, me supera.

Soy de las personas que cuando la gente hace las cosas por todos, como cabeza visible, siempre lo agradezco y si encima yo no he colaborado o ayudado porque no he podido hacerlo, aún lo agradezco más y no se me ocurrirá quejarme de como lo han hecho, creo que para nada es justo sobretodo cuando esa persona hace las cosas por devoción, sin «ánimo de lucro»

Pero está claro que no todo el mundo opina igual o similar les cuesta ponerse en la piel del otro y ver toda la carga que lleva encima, como tiene que esquivar los problemas y pelear para que todo salga bien, no para él, sino para todos.

Creo que hay mucha gente que le hace falta tener un poquito más de empatia.

B.D.E.B.