Cambios necesarios…

Cambios necesarios…

A veces me sorprende como vamos cambiando y como aquello que antes nos importaba tanto cada día importa menos porque nos hemos dado cuenta de que ya no es importante.

Vamos perdiendo por el camino ese sentimiento de culpabilidad que un día pesaba más que nosotros, esas opiniones o ese «qué dirán» que aumentaba ese sentimiento mencionado y que ahora mismo no importa, incluso me siento molesta conmigo misma porque en algún momento haya importado.

Sé que el mérito no ha sido mío solo, que he necesitado ayuda y la sigo necesitando, pero hoy cuando alguien me preguntó ese «¿cómo estás?», pude decir bien, sin culpa, sin sentirme justo al contrario, sin mentiras, sin mentirme…

Voy con pies de plomo, sigo teniendo un poco de «miedo» por aquello que llegará, pero no permito que eso me impida ser un poquito feliz, disfrutar mientras se pueda e ignorar y no dejar que aquello(s) que llega para hacer daño, se salga con la suya.

Hoy noté ese cambio, hoy salí un poquito más feliz y con esperanza que si he conseguido liberarme de parte de ese peso que cargaba, quizás en algún momento lo consiga del todo.

Hay cambios que son muy necesarios para poder seguir adelante, en ese camino de búsqueda de la tranquilidad.

B.D.E.B.

Enrique Bunbury y Carla Morrison  – Porque las cosas cambian

*Cuando hablo de cambios no puedo evitar que venga esta canción a mi mente.

Lo mejor de todo…

Lo mejor de todo…

Esta mañana decía que era «un domingo que comenzaba con un final» y esta es la última imagen capturada allí, antes del regreso a casa.

Unos días intensos y a la vez de relax, una escapada sin prisas y sin planes primero y dos días de apurar hasta el último segundo, más estresados pero a la vez bonitos y divertidos.

Como digo siempre, al final son las personas con las que los vives las que hacen que esos días se conviertan en especiales.

El miércoles por ejemplo me iba a quedar un par de días sola en Madrid, alguien se apuntó conmigo para acompañarme y a partir de ahí todo fue distinto. Pasamos dos días geniales y tuve que reconocer que de haberlos pasado sola habrían sido seguramente deprimentes, los paseos no habrían sido iguales, ni los cafés, ni habría tenido a quien confesar aquello que sentía. No habría tenido quien me hiciera sonreír ni con quien compartir locuras.

Y después llegaron esos otros dos días en Toledo, ya más acompañadas y que, aunque hayan sido de correr arriba y abajo (aunque casi siempre arriba, porque parecía que las cuestas nunca fueran hacia abajo) hemos vuelto a compartir esa pasión por la fiesta que tenemos en común, aparte de muchas más cosas. De nuevo hemos reído, conversado, compartido y hasta nos hemos emocionado porque no hay nada mejor que disfrutar de las cosas con la gente que apreciamos y queremos.

Ahora ya en casa, hecha un trapo (porque lo malo de esto es que termina una así, los años pesan), hago resumen de esos días geniales y pienso en que tenemos que disfrutar de estas oportunidades que nos brinda la vida, agarrarse a esas personas que ofrecieron su brazo para disfrutar juntos pero que mañana, cuando se necesite su hombro para justo lo contrario, también estará a nuestra disposición.

Una vez más, gracias por tanto…

B.D.E.B.

En el camino aprendí… – AmoPaula
Pararía el tiempo

Pararía el tiempo

Volvería a atrás y pararía el tiempo, detendría las agujas del reloj en ese momento exacto.

Ese en el que te vi por primera vez, en el que te acercabas a mí, en el que tu mirada se cruzó con la mía.

Lo pararía en ese preciso momento en el que mis brazos rodearon tu cuello, en el que los tuyos rodearon mi cintura.

Pararía el tiempo en ese instante que nuestros ojos se miraron fijamente, en el que se dibujaron dos sonrisas, en el que nuestros labios se buscaron, en el que se fundieron en un beso, en el que nuestros corazones latieron al unísono, como si se tratara de uno solo…

B.D.E.B.

Indara – Que se pare el tiempo
(Casi) Perfecto…

(Casi) Perfecto…

Sin prisas, sin agenda, sin nada programado y sin mirar el reloj.

Admirando cada lugar, disfrutando de cada momento, risas, largas conversaciones, confesiones.

Descubrir lugares nuevos, perderse por calles menos transitadas, no perder ningún detalle.

Gente que te saluda al cruzarse contigo, en una ciudad que funciona a mil por hora, un «me gusta tu camiseta» de un desconocido pero sin parecer extraño, una señora que se para a conversar como si te conociera de tiempo atrás.

Dos días sin prisas pero vividos intensamente, y esa compañía que surgió inesperada como cada lugar de los visitados.

Faltó poco para ser perfecto, pero ya sabéis que no creo en la perfección…

B.D.E.B.

Carla Morrison – Compartir
Mamá pata

Mamá pata

Un par de graznidos de mamá pata y todos los patitos se lanzan al agua junto a ella y papá pato.

Los animales son más inteligentes que los humanos y en breve estarán buscándose la vida por ellos mismos, mientras no pueden hacerlo ella los protegerá con su propia vida si es necesario.

Nosotros… somos diferentes, en ocasiones queremos ser «mamá pata» toda la vida, no sólo para proteger, muchas veces para controlar y hasta ¿manipular?…

Hay que estar cerca pero dejarlos que aprendan a volar, a buscar el alimento, a ser independientes, a vivir la vida, con nuestro apoyo pero no bajo «nuestras órdenes».

B.D.E.B.

Conchita – El viaje