Promesas

Promesas

¿Sabes qué es una promesa?

No son sólo palabras, las palabras se las lleva el viento

Una promesa conlleva mucho más

Las promesas se hacen a la gente que te importa

Intentas por todos los medios cumplirlas

Si no, ¿de qué sirve?

No prometas lo que sabes que no vas a cumplir

No porque no puedas o porque no seas capaz…

Porque no es tu prioridad cumplirla

Sabes que no lo harás, que a la primera de cambio se te olvidará lo prometido

Aún así, vuelves a hacerlo

Vuelves a prometer

Y yo a creer que esta vez cumplirás

¿Sabes el daño que haces cuando no la cumples?

Estoy segura que no lo sabes…

B.D.E.B.

PROMESA: Expresión de la voluntad de dar a alguien o hacer por él algo.

Un día más…

Un día más…

Hoy me pasa algo extraño, después de dos semanas sin a malas penas salir, sin poder hacer mis rutinas diarias, esas que a veces hacen que vayamos estresados pero cuando no podemos hacerlas las echamos de menos, hoy empiezo a estar un poco cansada.

No físicamente, porque aunque puedo ir moviéndome un poco mejor, la pierna sigue mal así que la mayoría del día estoy sentada o tumbada, pero si anímicamente porque esto ya empieza a hacer mella. Tanta que no sé ni como expresarlo.

Necesito sacar todo fuera porque si lo guardo se que irá a peor y sin embargo, no tengo ganas de hablar para contar lo que me pasa y me está costando horrores expresarlo por aquí, ya ves, este blog que ha sido muchas veces mi paño de lágrimas, hoy no sé ni lo que estoy escribiendo.

Quizás necesite esos paseos por la playa, esa mirada perdida en el horizonte, el sonido de las olas rompiendo en las rocas y la suave brisa acariciando mi rostro, para expresar cómo me siento.

Pero de momento, tendré que hacerlo nuevamente desde este sofá…

B.D.E.B.

Ser padres

Ser padres

El otro día, hablando con una pareja de amigos, bastante más jóvenes que yo, ella tiene sólo treinta años y él alguno más, comentaban la idea de ser padres y aunque a él le apetecía esperar un poco más, ella sin embargo ya tiene ganas y no quería esperar mucho más, y claro me preguntaba a mí. ¡Ja!, que le iba a decir yo, me vino enseguida a la cabeza cuando nosotros decidimos ser padres, a los pocos meses de casarnos y cuando llegó finalmente el primer niño, después de mucho padecer (una nueva vida) .

Claro, ella sabe la historia y me decía, «es que no sabemos luego si va a pasar enseguida o tardará en llegar » y yo lo único que les pude decir es que a día de hoy estoy contenta de no haber esperado mucho, porque en estas cosas no siempre es cuando uno quiere, y ahora que ya son más mayores  podemos seguir disfrutando de salir, viajar e incluso seguir haciendo cosas en familia.

No sé cuando se decidirán pero yo estaré encantada de tener un nuevo sobrino/a, porque la familia no siempre es de sangre.

B.D.E.B.

Frágil

Frágil


Me creíste débil
Frágil
Capaz de romperme en una simple caída
Pronto descubriste que no
Justo lo contrario.


Caí una y otra vez
Antes de conocerte
Y siempre me levanté
Ahora volví a hacerlo
De nuevo en el suelo.


¿Por qué esta vez sería distinto?
¿Quizás porqué sonreía cada vez que te veía llegar?
¿Porque no conocía mejor refugio que tus brazos?
¿Por la dulzura de sentir tus labios sobre los míos?
¿O esas caricias que calentaban mi cuerpo?


No negaré lo evidente
Me hiciste caer
Y hasta yo misma no sabía si podría levantar esta vez
Pero de nuevo lo hice
Saqué fuerzas de donde pensé que no quedaban.


Me dejaste herida,
Pero no muerta…

B.D.E.B.

(re) Conocerse

(re) Conocerse

Se encontraba en la estación de trenes, estaba nervioso, había llegado una hora antes de la supuesta llegada del tren y ya había salido dos veces a fumar un cigarrillo. No paraba de mirar la pantalla donde se anunciaban las llegadas y mirar su reloj, ¿cuando lo había mirado por última vez, tres minutos antes? El tiempo no pasaba.
Se sentó a tomar un café y hacer tiempo, ya sólo faltaban veinte minutos, así se pasaría más rápido. En cuanto terminó el café se dirigió hacia la salida de la vía en la que ya estaba por llegar el tren.
Al momento empezó a salir gente y los nervios se apoderaron más de él, miraba entre la gente y no la veía, ¿se habría arrepentido? No, le había escrito diciendo que ya estaban llegando y que tenía muchas ganas de verle. Miró de nuevo y allí estaba, su larga melena oscura, esa sonrisa que aunque siempre la había visto a través de la pantalla, era tan bonita que se le contagiaba a él también.
Trabajaban en la misma empresa desde hacía tiempo y se conocieron en las reuniones que se hacían por videollamada y cómo a menudo tenían que estar en contacto terminaron hablando y «viéndose», a través de la pantalla, fuera de las horas de trabajo.
Ella se acercó y él se quedó paralizado, se saludaron y ella estaba un poco extrañada, le pareció un saludo frío.
-¿No me vas a dar un abrazo? Le preguntó  le gustaba ser directa. Él sonrió y le abrazó pero seguía muy tenso.
Llegaron a la casa de él. Ella cuando hablaron de verse no lo tenía muy claro si ir a un hotel o aceptar la invitación de él y finalmente se animó a hacerlo. Le enseñó la habitación para dejar la maleta y salieron al salón a tomar un refrigerio.
Una vez sentados uno frente al otro, comenzaron a hablar y a él ya se le veía más cómodo, menos tenso y de repente ella le dijo
-No sabes las ganas que tenía de ver a «mi chico de ojos alegres»
Una gran sonrisa se dibujó en la cara de él, sus ojos brillaban y esa tensión que ella le había notado desde que lo vió en la estación, había desaparecido del todo, ni rastro.
Más relajado, se levantó y se acercó a ella, que hizo lo mismo, y ahí sí que la abrazó, cómo tiene que ser un abrazo  transmitiendo todo lo que uno siente por el otro, sin que sea preciso palabras. Un abrazo con el corazón.
El resto de esos días, queda en la imaginación de cada uno…

B.D.E.B.