
Hay días que parece que todo se quiere poner en contra de ti, como si quisieran impedir que ese día que estabas esperando, ese momento de reunión que tanto te gusta y te llena, se tuviera que enturbiar y no ser tan especial como tú esperabas.
Pero también es cierto que en ocasiones, cuando comienza a surgir esos impedimentos y esas cosas en contra, por algún motivo tú no permites que se estropee el día, simplemente que no sea tan maravilloso como te hubiese gustado, y ves que afortunadamente las cosas no han ido tan mal porque podía haber sido mucho peor.
Me he sorprendido de ver que a pesar de las circunstancias he sabido ver el lado bueno y aunque con un poquito de preocupación, he disfrutado del día, he podido ver a mi padre ilusionado y feliz de tenernos a casi todos a su lado, aunque a la vez un poco preocupado por ella, pero eso también dice mucho, después de tantos años se preocupa, la cuida y sabe que ella depende demasiado de él y por eso está pendiente de todo.
Este fin de semana dejé fuera todo aquello que no tenía que estar presente, por un par de días he vuelto a ser yo, a disfrutar de todos y con todos, a sonreír, a emocionarme, a ver el lado bueno de las cosas aunque se intenten poner en tu contra, diría que he vuelto a vivir como hacía meses que no lo conseguía, creo que ese ha sido el mejor regalo, bueno han habido más, mensajes, llamadas, abrazos, besos y tiempo, tiempo compartido.
Solo pedí un deseo, pero no lo diré para ver si realmente se cumple, pero de momento me quedo con lo vivido estos días y con la esperanza de que aunque las cosas se pongan en contra, tener la fuerza suficiente para ver el lado bueno de ellas.
B.D.E.B.




