
Mientras la observaba escuchaba de fondo una grabación en la que una voz de mujer recitaba un poema al mar y es de esos momentos en los que te quedas ensimismada, simplemente sintiendo.
Luego me fijé en su deterioro y de que solo servía de adorno porque a pesar del viento no se movía, no cumplía su misión, aunque quizás todo lo que había allí era para adornar, aunque realmente allí no hiciera falta ningún adorno, porque con las vistas desde allí ya hay suficiente belleza, pero imagino que siempre hay que añadir unos elementos para atraer más turistas.
Luego investigando te das cuenta que todo lo vivido es «artificial» o comercial, aunque se supone que es una especie de homenaje, pero no sé, habría que ir más a fondo.
Quizás por eso muchas veces me gusta quedarme con el momento, pero no sé quedarme quieta, siempre hay que investigar un poco más.
Luego sé que todo eso lo terminaré borrando de la mente y me quedaré con esa veleta, esas maravillosas vistas y esa voz recitando un poema.
Lo bueno que tenemos es que podemos elegir con que recuerdos queremos quedarnos y en este caso como en muchos otros, sé cual elegir.
Aunque hay un pequeño detalle que también me gustó, ese pequeño erizo intentando esconderse de esos humanos que llegaban a molestar su tranquilidad.
B.D.E.B.





