Mi cena ideal

Mi cena ideal

Si pudieras organizar una cena y estuviera garantizada la asistencia de todos los invitados, ¿a quién invitarías?

Creo que la pregunta de hoy es bastante sencilla, invitaría a toda mi gente (espero no tener que cocinar yo😅) familia y amigos.

Es tan sencillo por varios motivos, no me gusta que nadie se sienta obligado a hacer algo que no le apetece, y sé que ellos cuando les invito (porque ya lo hago aunque por separado) vienen por gusto y no por obligación, otro motivo es que tampoco me gusta invitar por compromiso, me gusta compartir mesa y momentos con la gente que aprecio aunque no me cierro a nueva gente, de hecho a veces llegan «bonitas casualidades» y eso es lo que me hace no cerrarme. Otro motivo es que no necesito gente «famosa o importante» a mi alrededor, soy más de «andar por casa» sencilla y me gusta la gente así como yo.

Así que sólo queda que organizar esa cena, por supuesto será cerquita del mar, y comenzar la lista de invitados, estás invitado, ¿te apuntas?

Feliz sábado.

B.D.E.B.

11 de julio

11 de julio

Llega un día que piensas que todo aquello por lo que has luchado durante muchos años, que aquellas palabras que os prometisteis un día, todo se esfuma como el humo de un cigarrillo, que la situación se te escapa de las manos, y que ya no habrán más 11 de julio para celebrar.

Y en ese momento en que crees que todo se rompe, esta vez definitivamente porque está rasgado desde hace mucho tiempo, te piden por favor hacer un último remiendo, esta vez fortalecido, quizás con ese hilo rojo del que tanto se habla y cuidar de esa prenda como si fuera la única que tenemos para ponernos, para cubrirnos, para resguardarnos del frío, o del sol, una prenda que tejisteis cuando erais unos jóvenes buscando ese amor tan ansiado y de verdad.

Accedes, aunque tus manos se cansaron, tu corazón está demasiado herido y tu alma ya sólo necesita paz, ya sea sola o acompañada. Esta vez ya no había miedo de salir adelante, aunque sí mucho dolor de perder todo lo que dejas atrás, por un lado no quieres seguir sufriendo pero escojas el camino que escojas lo seguirás haciendo, y decides intentarlo una vez más.

Y esta vez todo es distinto, al principio cuesta, no estás segura de nada, un mar de dudas resuena en tu cabeza, y una principalmente entre todas ¿quieres o amas?, porque con los años muchas veces los sentimientos se parecen pero no son iguales y cuando todo se vuelve turbio es difícil ver ahí, hay que buscar más hondo para llegar a ver con claridad. Es como ese mar en el que te sumerges y al entrar se remueve la arena del fondo, y necesitas nadar hacia más adentro y cuando más lejos estás, con mayor claridad ves.

Cuando empiezas a ver esa claridad, esa certeza de que has hecho bien en intentarlo, llega un golpe duro que hace que os unáis aún más, y así si quedaban dudas ya se disipan del todo, porque os subís a esa misma barca a remar juntos y a esquivar cualquier obstáculo.

Y hoy, 27 años después de aquel caluroso 11 de julio, seguimos remando a la par, superamos varias crisis y no hace tanto la más fuerte, porque creo que el amor puede con todo y unidos aún más.

Hoy celebraremos ese aniversario que pensé que ya no llegaría más, pero hay relaciones que están destinadas a perdurar, hay amores que renacen cuando sólo veíamos cenizas, porque entre medio de ellas aún quedaba una diminuta brasa para volver a encender el fuego.

Feliz día amor.

B.D.E.B.

Un día antes

Un día antes

Recuerdo aquel momento de ese día casi como si fuera hoy, y han pasado 27 años, por la tarde estábamos en casa, nos acompañaba la abuela, ella siempre tenía que estar metida en todos los «saraos» si no hacía, si no metía la mano, organizaba o mandaba no era ella. Su hermana mayor también estaba y algunas personas más, acabábamos de terminar las cortinas del salón y había que colocarlas, sólo faltaba eso para terminar.

Y allí estaban dando órdenes las dos hermanas, «rízala más de aquí, no, tira un poco más de allí, aquí arrastra un poco, a ver, recógela de ese lado…» él y yo de los nervios, pero cualquiera les decía nada, más de 80 años y el genio peor que cuando eran más jóvenes.

Terminamos de colocarlas y prácticamente me echaron de la casa, «venga, ahora tienes que irte a descansar, es ya tarde». Mi novio cogió las llaves del coche y me llevó a regañadientes a casa de mis padres,  sería aproximadamente la hora que es ahora mismo, cerca de las 11 de la noche, quizás por eso estoy escribiendo estas letras, porque todos los años recuerdo ese momento, imagino que hay cosas que aunque no sean muy importantes se nos quedan siempre grabadas en la memoria.

Llegué a casa de mis padres y di las buenas noches, piqué algo mientras conversaba con ellos del día siguiente y después me acosté.

Esa noche dormí tranquila, sin nervios y feliz.

Y por algún extraño motivo cada año lo recuerdo, siempre recuerdo ese día de antes y siempre ese momento. Podría acordarme de más personas que seguro que estaban ese día, pero siempre las recuerdo a ellas, y es que la mente es así, siempre por algún extraño motivo nos recuerda algo vivido que quizá en su momento tuvo importancia y hoy día no se la damos.

B.D.E.B.

Momentos

Momentos

Sugerencia de escritura del día
¿A qué hora te acuestas y te levantas?

Las horas simplemente son un número más, creo que eso no es lo que importa, hay mucho más detrás de ese número, de esas manecillas del reloj que giran, aunque ahora la mayoría de ellos sean digitales, detrás de todo eso está el tiempo y las horas o minutos, o segundos sólo se utilizan para poder medirlo, pero en ocasiones es mejor medirlo de otra forma, en momentos…

Me acuesto en el momento que necesito tumbarme a tu lado, que necesito apoyar mi cabeza en tu pecho, sentir tu respiración. O bien sentir tu brazo alrededor de mi cuerpo, protegiendo mis sueños, velando por ellos.

Y de madrugada despertar al escuchar unas palabras, un «te quiero» susurrado entre sueños, ese abrazo aún más fuerte. No saber si simplemente estoy soñando o realmente lo estoy viviendo, si has sido consciente de tus palabras o si las sientes tan adentro que hasta en los sueños se te escapan.

y me despierto cuando un beso tuyo me da los buenos días, cuando siento que me miras aún sin poder abrir los ojos, cuando pido cinco minutos más, no de sueño… de estar a tu lado.

No llega la hora de acostarse, llega el momento de dormir a tu lado.

No llega la hora de levantarse, llega el momento de compartir mi día contigo.

B.D.E.B.

Dejarse llevar

Dejarse llevar

Hay algunas situaciones que podrían ser fáciles de solucionar, pero el ser humano busca, buscamos, siempre lo más complicado, lo sencillo parece que no sirva, que hay que darle siempre la vuelta y buscar de que forma podemos fastidiar un poquito más al prójimo y complicar más la existencia.

En esta ocasión quizás yo también me tenga que incluir en ese grupo, porque me pongo del otro lado y posiblemente tampoco he obrado del todo bien, aunque a veces no quede otra opción, o si la haya, pero no la vea. Aún así no quiero excusarme en ello, porque por dentro sé que no estoy haciendo las cosas como me gustaría hacerlas, sino como me están «obligando» a hacerlas.

Y te das cuenta cuando todo duele cuando echas la mirada atrás y buscas en qué momento todo se desmoronó, todo se complicó y buscas un porqué, un motivo o razón y no la encuentras, sólo ves que en un momento dado te viste contra la espada y la pared y tuviste que buscar la forma de salvarte pero no solo a ti, también a los tuyos, porque llega un momento en el que el bienestar de ellos importa más que el de una misma.

Creo que en ocasiones no podemos controlar tantas cosas como nos gustaría, no tenemos el poder de hacer entrar en razón al otro al igual que quizás nosotros tampoco lo haríamos en algunas circunstancias, cada cual vemos y pensamos de manera distinta y quizás pensamos que la nuestra es la correcta y en ocasiones no lo sea.

Tengo la conciencia tranquila de que he llegado a más de lo que me habían recomendado, que no quise escuchar todo aquello que me decía que no llegara tan lejos, que no cediera tanto, pero lo intenté, por mi salud y la de los míos, y porque no sé hacer las cosas a las malas, prefiero un entendimiento. Aunque ahora veo que el resto no lo quiere.

Ahora sólo queda esperar a que sea lo que tenga que ser, intentar controlar el estado de ánimo, los nervios y procurar ser yo sin dejar que nadie me apague, luchar por lo mío y los míos y que cada cual lo haga también.

Dejarse llevar…

B.D.E.B.

Anoche alguien me hizo un regalo en modo de canción y hoy lo comparto con vosotros