La difícil tarea de ser madre

La difícil tarea de ser madre

¿Qué experiencias te han hecho crecer más?

Aunque hay varias experiencias que me han hecho crecer, algunas de ellas malas, bastante malas y dolorosas que hoy sinceramente, no quiero estropear el día recordándolas/les.

Así que voy a hablar de una bonita experiencia y a la vez complicada, la de ser madre, una experiencia que puede ser maravillosa pero que en algún momento también te puede estar matando lentamente.

Tengo dos hijos de los que he hablado en muchas ocasiones, no son perfectos ni mucho menos (ya sabéis lo que opino de la perfección) pero es cierto que no me puedo quejar, tienen sus cosas buenas y malas como todos los chicos, pero principalmente tienen un valor que les hemos inculcado desde bien pequeñitos, es el respeto,  no solo hacia sus padres, hacia los profesores o personas mayores, el respeto hacia todo el mundo, sea cual sea su edad.

Anoche cenábamos con los amigos y cuando nos quedamos las tres amigas un poco apartadas, una de ellas nos contaba lo mal que lo estaba pasando con el chico, ella sólo tiene uno, acaba de cumplir hace unos días 15 años y casi no puede ya con él, para decir que hay días que no tiene ganas ni de llegar a casa… También nos contaba que muchas cosas no se las contaba al padre para que el tema no fuera a peor, a lo que yo le dije que quizás debería de hacerlo y así ella quitarse un poco de carga y llevarla entre los dos, porque ella lo dice y mi otra amiga y yo también lo pensamos, de seguir así ella va a terminar mal, muy mal.

Mi hijo pequeño se quedó ayer con ellos a dormir para hoy acompañar al chico a un sitio, la madre lo lleva, lo trae y todo lo que quiera, no sé si quizás ahí esté uno de los problemas…El caso es que a la hora de comer, nosotros en casa, mi hijo me ha dicho «mami, a veces no entiendo a… » y yo he preguntado el porqué, no sabía que quería decir y esta es su contestación » no entiendo como puede tratar así a sus padres, sobretodo a su madre, hablarles mal y faltarles al respeto «

Cuando un adolescente de la misma edad ve que el el amigo no lo está haciendo bien, es porque realmente algo está fallando, algo va mal, o eso creo yo al menos.

La experiencia de ser madre puede pasar de un sueño a una pesadilla en un abrir y cerrar de ojos, es algo que nos hace crecer porque desde ese momento en que lo llevas dentro ya tienes una responsabilidad para toda la vida, pero tampoco podemos permitir que esa misma responsabilidad nos la quite.

Es muy complicado y difícil, a veces lo hacemos bien pero otras nos cuesta demasiado el llegar a hacerlo.

B.D.E.B.

Destino y casualidad

Destino y casualidad

¿Crees en el destino?

Esta pregunta ya la contesté hace un año, contando un poquito de mi historia, pero hoy me apetecía contestar de otra forma.

No estoy segura de que haya un destino predefinido para cada uno, el cuál hagas lo que hagas siempre tendrá las mismas consecuencias (porque el final está claro, antes o después cuál es), pero si creo que existen las casualidades, y sea el destino o no, hay muchas veces que en los peores momentos han ocurrido esas casualidades.

Es como si la vida te quitara cosas del camino para ponerte otras, no sé si mejor o peor pero si que han merecido la pena y mucho.

En muchas ocasiones cuando me he llevado alguna decepción, o cuando  no pasaba por mi mejor momento, de repente ha llegado gente a mi vida para quedarse, para demostrar que realmente merece la pena el confiar y que no todo el mundo es igual. Y han llegado así, de casualidad y sin buscar nada, sin creer que hiciera falta nadie más y de repente aparecen y se quedan a tu lado, algunos hace muchos años ya (más de 20), otros alguno menos y otros llevan poquito tiempo pero espero que se queden.

Así como sucede con esas personas que aparecen por casualidad, también hay situaciones, planes que se estropean y fastidia porque te habías hecho ilusiones y de repente aparecen otros planes que resultan más divertidos, más agradables, mejores que los primeros.

Cosas que esperas con ansiedad y parece que nunca vayan a llegar, y suceden tiempo más tarde, quizás porque en aquel entonces no era el momento.

Me repito, no tengo claro que haya un destino predefinido para cada uno y que hagas lo que hagas siempre va a ser el mismo, pero si creo en las casualidades, en las bonitas casualidades y creo en el instinto que pocas veces me ha fallado.

Feliz fin de semana, lluvioso por aquí.

B.D.E.B.

Aquellos maravillosos años…

Aquellos maravillosos años…

Sugerencia de escritura del día
Describe una fase de la vida a la que te resultó difícil decir adiós.

Sin duda esa maravillosa época de estudiante, esa en la que (pobre ignorante de mí) parecían muchas veces acumularse los problemas y que el mundo se hundía, imagino que a más de uno nos pasaba, para años más tarde casi que desear a aquellos maravillosos años, en los que los problemas no eran problemas, los ratos de disfrute eran más que los de trabajo y podíamos con todo. Por responsables que fuéramos las responsabilidades se reducían a portarse bien en casa y sacar buenas notas, y echar una mano a la familia y esto a veces parecía una carga ¡ja!.

¡Ay! las que llegarían después.

En varias ocasiones he hablado de esa época maravillosa, así que no me voy a repetir, sólo hacer hincapié que ahí descubrí el valor de la amistad y lo único que lamento es que en aquella época no tuviéramos la tecnología de ahora y aquellos que significaron tanto se perdieron por los caminos de la vida, principalmente los de mi última temporada de estudiante que la mayoría eran de pueblecitos de fuera de Alicante.

Les dije adiós con lágrimas en los ojos y me sigo emocionando cuando veo algunas fotografías de aquella época y cuando recuerdo aquellos momentos, bailes, risas, canciones cantadas a todo lo que daba la voz, no importaba quedarse sin ella. Ellos me enseñaron a abrazar bien fuerte y a sentir los abrazos de los amigos porque mi timidez no me había permitido anteriormente hacerlo, me enseñaron a ser yo misma y no sentirme «ridícula», a hacer payasadas sin temor a que nadie se riera de mí, sólo conmigo, tanto y tanto que no podría parar de contar.

Lo peor es que muchas de las cosas aprendidas, se quedaron en aquella época, se quedaron atrás con ellos, y volvió un poco esa timidez, esa vergüenza a hacer el «ridículo», a que se rieran de mí y no conmigo (una vez ya pasó y fue malísimo).

Pero hoy en día, sólo cuando estoy con la gente adecuada, me atrevo a soltar alguna «chorrada» de vez en cuando, a hacer bromas o sacar una pequeña risa, con contadas personas, pero sí lo hago.

Y ser yo misma, eso siempre, eso ya va de serie.

B.D.E.B.

Pequeños gnomos

Pequeños gnomos

La calidad de la imagen es pésima, pero han pasado unos cuantos años…

Describe el proyecto de bricolaje más ambicioso que has llevado a cabo nunca.

Embarazada de mi hijo mayor, una vez me pintaron la habitación, quise decorarla con una cenefa pero no de papel, pintada con unas setas y gnomos.

Utilicé una plantilla pero no se definía del todo los dibujos, así que una vez marcados, con un pequeño pincel y tooooda la paciencia del mundo, fui uno a uno repasándolos y dejándolos lo más perfecto posible.

Tengo que decir que el dibujo nunca ha sido lo mío, además tengo un pulso malísimo, pero todo eso no importó, permití un poco de ayuda del papá de la criatura, pero insistí en hacer yo la decoración y me sentí feliz de hacerlo, pese al cansancio porque ya andaba bastante avanzada.

Así como no veo la perfección en otros aspectos de la vida, cuando hago alguna manualidad o como en esta ocasión esos pequeños dibujos,  si me esfuerzo por conseguir que quede lo mejor posible, aunque en este caso el bebé no se iba a enterar mucho.

Siempre hago lo posible porque aquello que va dirigido hacia otra persona quede lo mejor posible y tenga un cachito de mí.

B.D.E.B.

Prohibiciones

Prohibiciones

Photo by Anastasiya Badun on Pexels.com Entre muchas imágenes de prohibiciones me he encontrado con esta, y no sé, me ha hecho gracia.

Sugerencia de escritura del día
Si pudieses prohibir para siempre una palabra que todo el mundo usa, ¿cuál sería? ¿Por qué?

Partiendo del hecho que no soy persona de prohibiciones, hay unas normas y de cada uno depende cumplirlas o no y eso mismo puede tener o no consecuencias. Prohibir me parece una palabra fea.

Y seguimos porque más que prohibir una palabra quizás (si tenemos que prohibir algo) es el significado de esa palabra, y en ese caso…

Prohibiría las guerras, en las que sufren siempre los de abajo mientras que los de arriba se juegan en un pulso vidas inocentes, a ver quien puede más.

Prohibiría la violencia en todas sus formas física y verbal, porque hay palabras que duelen más que un golpe y acciones (a propósito) que dejan marcas de por vida. Sobre todo hacia los más débiles, los que no se pueden defender solos, los que siempre digo que no han podido hacer nada tan malo para que los traten mal.

Prohibiría la mentira, esas que muchas veces te dicen sin pensar que te va a doler cuando descubras que todo era un engaño, que nada de lo que dijeron era verdad, esa mentira que te dicen para acercarse y cuando no les interesa te apartan de «una patada».

Y voy a parar aquí porque seguro que saldrían muchas cosas más, menos mal que dije que no soy persona de prohibiciones ¿verdad?, pero hay cosas que no soporto, que pueden conmigo, que consiguen ponerme de mal humor y cuando ves noticias (cada día las evito más, pero a veces las redes hacen que te enteres de todo), pues supongo que ves preguntas como esta y por mucho que no seas de prohibiciones, te alegraría por un día que te dieran ese mando, hasta cuando no te gusta mandar.

Feliz martes, que nada ni nadie os prohíba ser felices. Un abrazo.

B.D.E.B.