Compartir alegrías

Compartir alegrías

Te dan una noticia increíble. ¿Qué es lo primero que haces?

Supongo que lo primero que haría sería compartirlo con la gente que quiero, con mi gente. Pero me quedo pensando en que noticia sería para mi increíble, y realmente no se me ocurre ninguna. Espero algo con «ansias», que se recupere la pierna, pero eso según los médicos lo hará sola, así que no espero que me lo notifique nadie.

Sin embargo si puede ser que otras personas que conozco, y están esperando esa «noticia increíble», si les llega (ojalá que si y pronto) terminaría llegando hasta mí por ellos, y la verdad es que me alegraría lo mismo o más que si fuera para mí personalmente.

Así, quedo a la espera de que mi hermana reciba su noticia increíble, mis sobrinos también reciban la suya y una amiga también recibiera una muy buena noticia, que estoy segura que le curaría todos los males, porque cuando el corazón duele, el resto del cuerpo se queja.

Ojalá les lleguen esas noticias increíbles y también lo serán para mí, esas no me corresponderá a mí contarlas pero si disfrutar de la alegría junto a ellos.

B.D.E.B.

Puzles

Puzles

¿Hay alguna actividad o afición que hayas dejado atrás o en la que hayas perdido el interés con el paso del tiempo?

Hace mucho tiempo, me gustaba mucho y me entretenía montando puzles, cuantas más piezas y mayor dificultad, más me gustaba y no me importaba pasar las horas sentada en la terraza, con el tablero delante mía y las piezas organizadas en montoncitos para ir colocándolas.

No recuerdo los que llegué a montar, pero fueron unos pocos, y llegó un momento en que dejé de hacerlo. El porqué no lo recuerdo, posiblemente porque comenzara a formar otro puzle, el de la vida, uno con muchísimas más piezas y me atrevería a decir que también mucho más difícil de montar, a veces incluso se pierden piezas por el camino y no consigues completarlo…

Empiezas con una de las piezas más importante, quizás podría ser una gran parte del marco, el amor y a partir de esa pieza podrían llegar las siguientes para formar una familia, una más que añadir a la que traías en el comienzo.

No me olvido de otra parte importante de ese puzle, la amistad, a veces compuesta por muchas piezas y otras veces por bastantes menos pero muy importantes, sin ellas no se podría llegar a completar.

Hay muchas más piezas que forman ese puzle de la vida, trabajo, viajes, sueños por cumplir… una lista que podría hacer bien extensa, pero creo que están las más importantes.

Mientras lo estaba formando y bastante avanzado, alguien tropezó con él y hizo saltar alguna pieza por el aire, se perdió momentáneamente (espero), es la que terminaba de formar la felicidad.

Sigo buscándola y espero conseguirla en breve, para seguir montando ese puzle y completarlos algún día.

B.D.E.B.

Dulce día

Dulce día

¿Cuál es tu golosina favorita?

Aunque esta pregunta no traiga a mi cabeza otra cosa que no vaya más lejos que contestar de manera simple, es una buena forma de comenzar el día.

No lo llamaría golosina, lo que más me gusta es el chocolate, chocolate negro por favor, entre el 70 y 80% y de vez en cuando acompañado con almendras o avellanas.

Cualquier dulce que tenga chocolate también, un coulant o un brownie y ya me has ganado para siempre 😂 (con unos bombones de chocolate negro también, sin licor, no tomo alcohol, más que una clara de vez en cuando).

Y esos cacahuetes bañados en chocolate negro, son mi perdición, el otro día compré una bolsita y aunque están guardados, todos los días abro la vitrina.

Así que ahí lo tenéis, el chocolate es mi vicio después del café.

Feliz y chocolateado sábado a todos.

B.D.E.B.

Vacaciones al amor

Vacaciones al amor

¿Necesitas un descanso? ¿De qué?

Así se titula un libro que leí hace un tiempo. Es de Isabel Keats y es una novela romántica con toques de humor (mi género favorito). Pues quizás mi descanso sea algo así, pasar unos días en soledad poder pensar y reflexionar.

Y es que muchas veces se necesita un descanso para saber:

Si echamos de menos o quizás sea de más.

Si la soledad nos amarga o por el contrario es un alivio.

Si los días son cortos o se hacen largos.

Si anhelamos ese abrazo en la noche o nos conformamos con abrazar a la almohada.

Si sonreímos al despertar o lloramos la ausencia.

Si la vida cuesta sin tener a esa persona a nuestro lado.

Si el daño interior comienza a sanar o es demasiado profundo.

Si estás deseando que suene el teléfono y aparezca su nombre en la pantalla, o lo guardas en el fondo del bolso y te olvidas.

Si se prefiere «reparar» o desechar porque no hay arreglo.

Hoy he leído a alguien decir que cuando conoces a una persona bien, sabes perfectamente lo que le gusta y lo que le lastima. Y cuando durante mucho tiempo, se cree que con pedir disculpas se cura el daño,  lastimar se llega a convertir en una costumbre.

A veces un pequeño descanso, puede servir para sanar, para resolver esas dudas y quizás para comenzar de nuevo, desde cero o dejar marchar…

B.D.E.B.

La comunicación en la distancia

La comunicación en la distancia

La invención más importante de tu vida es…

Seguramente la lista sería bastante larga, muchas invenciones importantes y algunas de ellas si nos las quitaran, iba a ser complicado nuestro día a día.

Pero entre muchas voy a quedarme con la comunicación en la distancia, ahí en la palma de tu mano. Ya sea a través de una llamada, de un lugar como este, de las redes sociales, o de las mensajerías instantáneas. Y de todas, pues esta última, llámese WhatsApp, Telegram o WeChat (que después de seis años, voy a volver a usarla).

Siempre he preferido, y sigo prefiriendo las llamadas, no soy mucho de mensajes (a pesar de que me guste escribir), un mensaje se me queda corto, frío, a veces incluso se malinterpreta y para evitarlo y ayudar a que se sepa nuestro estado, lo acompañamos de un emoticono, aún con esas, creo que no termina de expresar bien lo que queremos decir, salvo que sea para acordar algo (una cita) o para informar de algo, o preguntar… cosas así bien, pero para hablar prefiero las llamadas, aunque ahora también están los audios y es algo que me gusta, porque algunos de ellos son para ponerlos en bucle en momentos de bajón.

Y curiosamente me estoy acostumbrando a enviarlos, porque a veces no se puede realizar esa llamada que te gustaría y es lo más parecido, escuchas a esa persona y la otra persona te escucha a ti, te puedes explicar mejor, se nota el tono de la voz y si te ha gustado el mensaje, puedes volver a escucharlo.

Y bueno, también están las videollamadas, no me apasionan la verdad, pero de vez en cuando (muy de vez en cuando) también he realizado algunas.

Lo que más me gusta de estas últimas es ver la sonrisa y mirar a los ojos aunque sea a través de una pantalla, lo que menos, que muchas veces ves a la persona ahí y te gustaría abrazarla, pero no puedes hacerlo.

B.D.E.B.