Algún día…

Algún día…

Dinos algo que creas que todo el mundo debería saber.

Quizás algún día lleguen a saber, de cada noche que pasé en vela sin más consuelo que una luna acompañando mi desvelo de cada lágrima que rodó por mis mejillas, de cada grito ahogado que terminó en suspiro.

Habrá un día que me atreveré a confesar, cada vacío en cada momento, ausencia de palabras, de abrazos, de estar, de acompañar…

Un día deberán saber, el porqué de mi distancia, de mi falta de sonrisas, de mi mirada apagada y fría, de mi ausencia estando presente.

Lo sabrán, aunque no se atrevan a preguntar, porque un día ya no callaré lo que tuve que callar, lo que guardé por no dañar, por no ofender, por no romper.

¿Algún día sabrán?

Deberían de saberlo ya…

B.D.E.B.

Deseos…

Deseos…

Si un genio te concediera tres deseos, ¿qué pedirías?

Fíjate que a veces no haría falta un genio para conceder deseos, en ocasiones esos deseos están en manos de las personas, y sin embargo no llegan a suceder.

Pedimos deseos cuando soplamos las velas, los pedimos también cuando termina el año en esas doce campanadas, aquí, incluso se piden por escrito en la noche de San Juan y ese papelito arde junto a la hoguera.

Algunos se cumplen, otros se quedaron en eso… en deseos.

Este año se cumplió uno de ellos, pero también me tocó pedir otro muy diferente, quizás todo bueno no podía ser, a veces creo que nos llegan uno de cada, casi para estar «entretenidos» para que la vida no sea monótona si es muy cómoda.

Ahora el que pedí aún está por cumplir, no es cosa de genios, podría ser mucho más sencillo, sólo haría falta que algunas personas entraran en razón, valorar más los sentimientos que lo material, qué difícil ¿verdad? Quizás si sea necesario un genio para cambiar esto.

De tres deseos casi que me quedaría con uno solo, uno que ahora mismo es lo único o lo principal que me quita el sueño, algo que no está en mis manos, porque lo que tenemos el poder de hacer por nosotros mismos, cueste más o menos al final terminamos haciéndolo, consiguiéndolo, en ocasiones falla pero estamos orgullosos de al menos haberlo intentado. Pero cuando las cosas dependen de otros, ahí la osa cambia, podemos acercar posiciones pero no podemos decidir por ellos.

No sé si el deseo se cumplirá, aunque de alguna forma la situación llegará a su fin algún día, ojalá sea pronto aunque llegados a este punto tengo mis dudas, pero dicen que lo último que tenemos que perder es la esperanza.

Sin genio o con él, lo que siempre nos queda es poder desear y poder soñar, porque en ocasiones esos deseos los transformamos en sueños en los que todo es posible.

B.D.E.B.

Compañero de vida

Compañero de vida

Describe a un miembro de la familia.

En diferentes ocasiones he ido describiendo a miembros de mi familia, padre, madre, hermanas, tíos y abuelos y a mis dos hijos. Hay alguien que siempre quedó en la sombra, creo que alguna vez lo he nombrado pero nunca lo he descrito, quizás porque hubo un tiempo en el que igual no lo hubiera hecho de la forma correcta, porque a veces cuando no pasamos por la mejor de las situaciones, vemos más lo malo que lo bueno de las personas, aunque está claro que lo bueno siempre ha pesado más y ese es el motivo de que siga a mi lado y yo al suyo.

Amigo, compañero, sensible, cariñoso, bromista, cascarrabias, alegre (a pesar de las circunstancias, siempre intenta estarlo), complaciente, buen padre… la lista es larga, ¿tiene sus defectos? Sí, todos los tenemos pero de eso hablaba antes, hace un tiempo lo puse todo en una balanza y lo positivo venció con creces.

En una convivencia larga creo que poco se puede ocultar, todo acaba saliendo y los defectos creo que casi salen antes, nunca es un camino de rosas, siempre hay piedras y espinas, hay que esquivar, saltar y de la mano de alguien se hace más llevadero.

Me cautivó su desparpajo (el que a mí me faltaba) su alegría frente a todo, su «cara» a la hora de conseguir lo que se propusiera, siempre con gracia, extrovertido al contrario que yo, siempre bromeando con todos y haciendo rabiar a todo aquel que aprecia y el día que no lo hace saben que algo pasa.

Da todo lo que tiene y no pide nada a cambio, a veces hasta yo le digo que se pasa de bueno porque hay quienes no llegan a apreciar lo que ha sido capaz de hacer, y eso casi me duele más a mí que a él. No le importa, todo lo perdona y creo que en ocasiones (la gran mayoría) hasta lo olvida.

Una gran virtud, que a veces podría ser un defecto, su sensibilidad y hay quienes lo han aprovechado para hacer cosas en su contra. Yo lo veo desde fuera y me duele, pero estoy casi segura que con dos palabras que le dijeran lo perdonaría todo.

¿Entendéis ahora lo de la balanza?

Son casi treinta y cinco años a su lado, dan para mucho y a pesar de esos momentos en los que hubiera cogido una maleta y me hubiese ido bien lejos, reconozco que me quedé porque siempre me ha hecho sentir lo importante que soy en su vida, ha hecho lo posible porque la mía fuera mejor, porque no me faltara de nada, sobre todo amor, porque siempre hay una mirada, una sonrisa, una caricia un «te quiero», siempre ha habido casi diría que más de lo que yo he dado, porque cada uno queremos de manera distinta pero lo importante es seguir haciéndolo.

Somos polos opuestos en muchas cosas pero un día decidimos remar juntos en este mar.

Tiene un defecto muy grande, no le gusta la playa… ya sabéis, nadie es perfecto 😉

B.D.E.B.

Profesiones admiradas

Profesiones admiradas

Mi lugar de teletrabajo (los mecheros están ahí para encender incienso 😉)

¿Qué trayectorias profesionales alternativas te has planteado o te interesan?

A estas alturas ya no me planteo cambiar de profesión, creo que (salvo que algo lo impida) terminaré los años que me quedan en el mundo laboral (que aún son unos cuantos y a este paso en vez de restar vamos sumando 😂) haciendo más o menos lo mismo que llevo haciendo hace más de veinte años, quizás con más implicación y con algunos añadidos pero de igual forma.

Pero si me pongo a pensar en profesiones que me interesan y que admiro, sí que hay unas cuantas admiro y que si no hubiera sido por algún inconveniente podría haber estudiado para ejercerlas, pero en todas siempre hubo algo que me lo impidió y es posible que por ello aún las admire más.

La enseñanza es una de ellas, la que más (creo que lo he comentado en algunas ocasiones). Considero que es una profesión importante y en la que necesitas vocación, la labor que desempeñan los profesores es muy importante porque muchos de ellos no solo enseñan el temario «obligatorio» van más allá con otras enseñanzas que no están en los libros, nos las va dando la vida.

Otra de las profesiones cualquiera relacionada con la medicina, desde enfermera a médico y pasando por una rama muy importante (más aún en estos días) la psicología, cada vez más nombrada y utilizada en nuestro día a día y cada vez también más necesaria. Profesiones que también considero que hay que tener vocación para ejercerlas y tacto, porque en ocasiones no sabemos del todo como están las personas que acuden a esos profesionales.

Entre alguna más estas dos «ramas» profesionales, son las que más admiro y no me hubiera importado ejercerlas, pero no me quejo porque me gusta lo que hago, quizás ahora mismo dentro de mi trabajo todo esté pegando un cambio y lo vea como no lo he visto hasta ahora, pero aún así creo que siempre seguiré siendo la misma y quizás ahora incluso más cercana con quienes en el momento más complicado permanecieron ahí apoyando.

B.D.E.B.

Dejar de sobrepensar

Dejar de sobrepensar

Sugerencia de escritura del día
¿Cuál el mayor riesgo que te gustaría correr, pero no te atreves?

Algunos días amanecen un poco extraños, el sol sale y brilla con fuerza, pero por otro lado una nube cubre el cielo y en el suelo podemos ver la sombra de esa nube, la oscuridad que provoca. Pues en nuestra vida pasa lo mismo, despiertas un día brillando pero una parte de ti está en esa oscuridad que provoca la nube.

Esos días intento hacer un balance de las cosas buenas y las malas, la balanza sé perfectamente hacia el lado que se inclina y entonces intento meterme en la cabeza que si hay más cosas buenas que malas, habrá que disfrutarlas ¿verdad? es sencillo, seguramente muchos cambiarían por estar en mi lugar y no debería de «quejarme», pero aún así hay cosas que nos pesan demasiado y que no podemos soltarlas porque vuelven una y otra vez.

Te levantas queriendo comerte el mundo, pensando en todas y cada una de las cosas que están ahí, a tu alcance, todo lo que viene por disfrutar, todas las personas que hay alrededor tuyo para hacerlo, algunas cosas que hece un par de semanas preocupaban ahora preocupan menos, las buenas noticias del chico que son mucho mejores para ti porque solo piensas en la felicidad de ellos, y aún así, ahí está esa sombra, esa nube…

Supongo que la vida es así, siempre tiene que haber algo que enturbie un poco y que no permita que la felicidad sea completa, siempre dudo que exista porque no creo en la perfección absoluta y no creo que ninguna vida llegue a ser perfecta, solo se asemeje, se acerque a esa perfección, a esa felicidad absoluta.

Me gustaría atreverme a ser más impulsiva, a no sobrepensar, a disfrutar del ahora al máximo sin que nada ni nadie le haga sombra y quizás intento atreverme pero creo que no lo hago con la fuerza necesaria y eso no es atreverse, es solo intentarlo.

El problema es que cuando llevas toda la vida (desde que tengo uso de razón) sobrepensando todo, a estas alturas es muy difícil cambiarlo (ayer hablaba de cosas que no quería cambiar y esto sin embargo lo cambiaría con los ojos cerrados) siempre se queda en el intento.

Así cuando un día amanece con esa pequeña nube, no queda otra que correr hacia el lado del sol y solo acudir a ella si necesitamos un poco de sombra.

Vivir diría que ya es un riesgo, la vida nos pone muchas piedras y obstáculos en el camino, algunos imposibles de esquivar, lo importante es levantarse después de cada caída y seguir caminando.

B.D.E.B.