Mi gente

Mi gente

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¿Qué hace que te centres en la vida?

Cuando en algún momento no he sabido que rumbo tomar, cuando en alguna ocasión he tenido ganas de salir corriendo o de tirar la toalla, siempre he pensado en «mi gente» y me he vuelto a centrar, a enfrentarme a las circunstancias, a esa expresión de «coger el toro por los cuernos».

A ellos les debo mucho, tanto a familia como a amigos, ellos son los que hacen que la vida tenga sentido y los que cuando las fuerzas flaquean te ayudan a sostenerte.

Por ellos termino centrándome y sigo hacia delante, porque quiero que me vean bien y no quiero que sufran por «mi culpa» y así es cómo todo vuelve a tomar sentido.

Habrá quien piense que las cosas hay que hacerlas por uno mismo, pero yo sinceramente las hago por ellos, que al final también repercute en mí, porque si ellos están bien, yo también lo estoy.

Como siempre digo, los que siempre están, los que me quieren y respetan mis decisiones, los que me apoyan y me aguantan cuando yo misma no lo hago, los que caminan a mi lado a lo largo de la vida, sin soltarme de la mano.

B.D.E.B.

Cuando un gesto llega.

Cuando un gesto llega.

¿Cuándo te sientes más productivo?

La respuesta podría ser fácil ¿no? Cuando rindes en el trabajo, cuando lo que haces sale bien…

Pero que mejor que…

Cuando consigues sacar una sonrisa a alguien que no pasa por su mejor momento.

Cuando una conversación con otra persona puede durar horas y ninguna queréis que termine nunca.

Cuando escuchas con cariño, sin interrupciones, todo lo que alguien necesita sacar de dentro y cuando termina le abrazas fuertemente, para que sienta que ahí estás y estarás.

Cuando sorprendes a quién piensa que ya nada ni nadie le puede sorprender.

Cuando con tu mirada transmites aquello que sientes, y quien tienes enfrente lo entiende sin necesidad de palabras.

Cuando una caricia eriza la piel.

Cuando una sonrisa hace sonreír.

Cuando un abrazo llega al alma.

Cuando las palabras abrigan.

Cuando los gestos llegan.

Cuando consigo que la gente que quiero, se encuentre un poquito mejor.

Cuando en lo que haces pones el corazón y los demás lo notan.

Eso y más, me hacen sentir productiva, lo material no importa.

B.D.E.B.

Volver a arriesgar

Volver a arriesgar

¿Cuándo fue la última vez que corriste un riesgo? ¿Cómo te fue?

Decides volver a arriesgar, dicen que a la tercera va la vencida ¿no? Esta vez tienes la sensación de que va a ir bien, pero eso no impide que tengas miedo, no hay nada que te lo pueda asegurar y sabes que esa incertidumbre te acompañará todo el tiempo.

La primera dolió, la segunda tardó en superarse ¿y si hay una tercera? Sabes que si esto pasa te hundirá por completo y a la vez sabes que si sale bien te sentirás feliz, en una nube, completa…

Arriesgas de nuevo y ya no hay marcha atrás, al contrario tiene que ir adelante, lo deseas demasiado y de repente algo se tuerce, una vez más ese lugar, donde ya has estado, esta vez vuelves a casa y sólo te piden descansar, parece fácil ¿lo será?

No

Meses complicados pero parece que si, que esta vez es distinto, que va a salir bien.

Y un día notas algo y caen lágrimas de felicidad, aún así no quieres hacerte muchas ilusiones, aún falta mucho pero has superado lo que dicen que es lo peor.

Empiezas a sentir, cada día más y tu ilusión crece junto a él. Las primeras caricias, los primeros juegos y cada día tienes menos miedo.

Y llega el día, ese en el que sabrás si mereció la pena volver a arriesgarse, muchas horas, muchos nervios y por fin ahí está, tus lágrimas caen y en ese momento te das cuenta de que era necesario arriesgarse y seguro que lo volverás a hacer.

B.D.E.B.

Injusticia

Injusticia

¿Qué te saca de tus casillas?

Ellos tienen el poder y los platos rotos los pagan el resto, los indefensos, los que no tienen culpa de nada y terminan sufriendo en su piel todo lo que han provocado los de arriba.

El de arriba, el que tiene el poder y su séquito junto a otros semejantes a ellos tienen sus diferencias, entran en guerra y los ciudadanos de a pie son los que sufren las consecuencias, entre ellos miles de niños, indefensos, aún no han empezado a vivir y ya les han quitado tan preciado bien. Y si tienen la suerte de salir de esa, el recuerdo les perseguirá el resto de sus días.

Aunque a veces estas personitas no es necesario que vivan una guerra para sufrir cosas horribles en su propio ¿hogar? Tantos niños maltratados, física o psicológicamente, a cual de las dos peor. ¿Hicieron algo para merecerlo? Sólo nacer en el lugar equivocado, pero eso tampoco depende de ellos…

Esas y otras injusticias es lo que hace que me hierva la sangre, no puedo con ellas y aún me enfada más saber que no está en mi mano el poder remediarlo.

Y si tengo que decir algo que es más fácil de evitar, es estar hablando frente a alguien, que das por hecho que te está escuchando y de repente te dice algo que nada tiene que ver con lo que estás contando, eso también me saca de mis casillas. Pero es que no todo el mundo sabe escuchar.

Que tengáis una buena semana y nadie venga a sacarnos de nuestras casillas.

B.D.E.B.

Tú…

Tú…

Describe un encuentro fortuito con un desconocido que te haya marcado positivamente.

Apareciste aquella noche para secar mis lágrimas y allí seguiste día tras día, noche tras noche,  citas a ciegas de confesiones. Contigo aprendí a compartir sentimientos, a no guardar nada que doliera, me diste esa confianza que necesitaba y que nunca antes había conseguido tener.

Cuantas confesiones, cuantos desahogos. Tantos días que me escuchaste llorar y tan pocos reír y ahí seguiste, apoyándome, consolándome, intentando que mis lágrimas se convirtieran en sonrisas, que el dolor fuese menor, aliviarlo con tus palabras.

Tan lejos y tan cerca…

Siempre escuchando y pocas veces me hablabas de tí, creo que quizás mi dolor hacía que no pensaras en el tuyo. Nunca me lo dijiste pero sé que sufrías, lo presentía en tus palabras y sin embargo no recuerdo un día que no intentaras animarme.

Aquel desconocido, que al igual que  llegó, sin apenas hacer ruido, igual se marchó, cuando supo que ya todo estaba bien, que mis lágrimas a partir de ese momento serían de felicidad.

¿O fui yo la que se marchó?

Nunca me perdonaré ese alejamiento…

Siempre un desconocido para mí y sin embargo tú has sabido hasta el mayor de mis secretos.

B.D.E.B.