Paz…

Paz…

Describe uno de tus momentos favoritos.

Ese ratito que llega después de comer, otros días después de trabajar, apago el ordenador y me dejo caer en el sofá. Mi bichejo tarda unos segundos en saltar y acurrucarse en un pequeño hueco que vea libre.

Allí llega la paz, ese pequeño rato, ya sea media hora o una hora (con un poco de suerte) me llena más que una noche entera. Esa siesta tan nuestra ¿verdad? Hay quien no le gusta porque le sabe a poco y se levanta de mal humor, yo también si me despiertan, pero si no lo hacen, me levanto como nueva con las pilas cargadas de nuevo.

Ese momento se vuelve más especial aún cuando estoy de camping, estar al aire libre hace que esa paz se multiplique y aunque a veces haya gente alrededor hablando, niños jugando, etc… soy capaz de desconectar de todo.

Y como no, eso mismo en mi adorado mar, descansar escuchando el sonido de las olas ahí llega la paz al nivel máximo y mientras tanto soñar, soñar bonito…

B.D.E.B.

Apareciste tú…

Apareciste tú…

¿Qué cosas importantes te han sucedido hoy?

¿Ha sido hoy? Creo que hace ya algún tiempo, en ese momento que andaba perdida, que ni mi querido mar me daba las respuestas que necesitaba.

Ese tiempo en el que, aún acompañada, sentía que estaba inmersa en una terrible soledad, no encontraba la salida de ese laberinto en el que fui entrando sin apenas darme cuenta, cuando lo hice ya estaba perdida.

Y justo ahí apareciste, sin hacer ruido, sólo un gesto que parecía decir «acompáñame». Y te seguí, tú sabías el camino de vuelta, cómo salir de allí, lo conseguí a tu lado pero creo que no sabes cuanto me ayudaste.

Hoy, tú estás perdido en el laberinto, y yo me adentro para buscarte, para que me acompañes a la salida, hoy soy yo quien te dice «acompáñame » me enseñaste el camino y ya no lo olvido.

Pero creo que no me ves, no oyes mi voz y te veo perdido y no me gusta verte así, pero no me detengo, soy cabezota y entraré a buscarte una y mil veces si es necesario.

Te lo debo, aunque quizás no lo sepas…

B.D.E.B.

Lo auténtico.

Lo auténtico.

¿Qué te apasiona?

La respuesta podría ser sencilla y esperada, «el mar». Mis paseos por la orilla, sentarme en las rocas a leer, escribir, desconectar…fotografiar esos maravillosos amaneceres, pero no sólo eso me apasiona, hay mucho más.

Me apasiona leer, cuando estoy de vacaciones principalmente, coger un libro y pasar las horas inmersa en su lectura. Y por supuesto leeros a vosotros a diario, comentar vuestras historias y contestar cuando comentáis las mías.

Me apasiona estar con mi gente, familia y amigos, sentarme con mi amiga delante de una taza de café y «confesarnos» durante horas. Compartir momentos con todos ellos y disfrutar juntos.

Me apasionan todas esas pequeñas cosas que tiene la vida que sólo tenemos que disfrutarlas, todo lo auténtico, la gente auténtica.

B.D.E.B.

Mi pequeño

Mi pequeño

Sugerencia de escritura del día
¿Con quién pasas la mayor parte del tiempo?

Hoy es una pregunta sencilla, con este pequeño bichillo que desde hace poco más de dos meses, se ha convertido en mi sombra.

Cuando en enero perdí a mi peludo fue muy duro y me costó un mundo superarlo (más que superarlo, hacerme a la idea) era muy joven aún y el palo fue bastante fuerte. Poco a poco fui asimilándolo aunque eso no terminaba de hacerme sentir mejor y entonces llego él.

No llegó a sustituir a nadie, porque no creo que eso sea posible, pero sí llegó a hacerme compañía en esos momentos que se habían quedado vacíos.

Pasamos todas las mañanas juntos, incluso los días que tengo que ir a la oficina él viene conmigo, paseamos, jugamos, nos hacemos mimos…

Disfruto viéndolo corretear, cómo viene a cada mañana a reclamar su loncha de jamón, le gusta juguetear con todos los perros que se encuentra, incluso con los gatos (aunque ya se ha llevado algún susto), me ha acompañado a algún paseo por la playa, en definitiva, llegó para alegrar de nuevo mi corazón.

El de ellos, siempre lo diré, es un amor incondicional, no importa que les hayas regañado que enseguida vienen a hacerte una fiesta, se vuelven locos de alegría cuando llegas a casa, no importa que hayas estado media hora fuera y sobre todo parece que intuyan cuando estás mal porque no se separan de tu lado.

B.D.E.B.

Perderte

Perderte

¿Qué miedos has vencido? ¿Cómo lo hiciste?

Esperaba día tras día y mientras desesperaba.

Habían lágrimas, enfados, nervios y no servían de nada, las situaciones se repetían.

Fueron tardes en soledad, noches de soledad, sólo mías…

Desde cada lado las cosas se ven distintas, uno sufre, él otro no se da cuenta.

Con el tiempo uno se acostumbra, ya no hay lágrimas.

Se repite de nuevo, otra noche de soledad…ya no hay nervios.

Hoy vuelve la misma situación, sin enfado.

¿Qué ha cambiado?

Vencí el miedo a perderte.

¿Cómo lo conseguiste?

Tú me ayudaste a vencerlo.

B.D.E.B.