La respuesta sería «no», nunca he actuado en un escenario ni he dado un discurso, en alguna ocasión si que he subido a un escenario junto a más gente a cantar villancicos pero eso es todo, la vergüenza me puede para esas situaciones y sé que me bloquearía.
Sin embargo en casa si tengo un pequeño artista, le encanta subir a los escenarios a bailar, cantar o lo que sea necesario, pero principalmente a bailar y que os puedo decir, me encanta verlo allí arriba.
Es cómo si una parte de mí estuviera allí, aunque ya os digo que a mí se parece en muchas cosas menos en eso porque aparte de no atreverme nunca, tampoco es que se me de bien y por muchos ensayos creo que si uno no sirve no sirve, pero a él le encanta y lo disfruta y cómo es un grupo el que sale a actuar durante los ensayos se va afianzando la amistad que tienen desde los pequeños a los adultos y forman una piña, no se compite a ver quien lo hace mejor o peor, ni siquiera ¿por qué él es protagonista y yo no? Cada año van variando y todos están contentos y se felicitan unos a otros por el trabajo realizado.
Así que yo no he actuado nunca pero tengo la suerte de poder ver al menos un par de veces al año a mi pequeño gran artista encima de un escenario disfrutando de una de las cosas que más le gusta hacer.
El cariño que sienten hacia tí es incondicional. Cuando llegas es el que te recibe con más cariño, nunca se enfada contigo, siempre está a tú lado. Para mí una de las mejores decisiones que tomamos, adoptar un perro, se ha convertido en mi fiel compañero y ahora si me permitís os voy a contar la historia de su adopción aprovechando que se lo prometí a alguien.
-El niño le tenía pánico a los perros, nunca había tenido ningún altercado con ninguno pero cuando veía alguno siempre se escondía detrás de sus padres asustado y temblando. Su vecina tenía dos perros pequeños y cuando salían a la vez, ella sabiendo de la situación, se esperaba que el bajara para que no se asustara más. Sus padres intentaban explicarle que no pasaba nada, que los tocara, pero no había manera de convencerle y quitarle ese miedo que les tenía.
Unas vacaciones se iban a un pueblo de la sierra de Burgos a ver a sus abuelos y había un pequeño inconveniente, ellos tenían una perrita pequeña y muy juguetona. Sabían que no iba a ser fácil pero tendría que acostumbrarse poco a poco a estar con ella.
El primer día fue complicado, a cada momento estaba detrás de sus padres, si corría aún peor porque el animalito pensaba que quería jugar y aún lo perseguia más. El segundo día fue bastante mejor, ya no se escondía incluso se atrevió a acariciarla por primera vez. A partir de ese momento y para asombro de todos, incluso de él mismo, salía a la calle sin miedo de ninguno de los perros que andaban por allí sueltos, así que su padre le preguntó si quería que adoptaran a un perrito. El pastor tenía dos perras que habían tenido cachorros y les había ofrecido si querían alguno, el niño enseguida dijo que sí y quedaron esa misma tarde para ir a recogerlo.
Por la tarde, cuando el pastor llegó de recoger al rebaño, aparecieron los padres junto al niño y justo abrió cómo una verja de dónde empezaron a salir correteando un montón de cachorros, el niño no sabía cuál de todos llevarse, al igual que sus padres, pero finalmente la madre vio un cachorro blanco con una mancha marrón en uno de los ojos y le dijo-¿te gusta este? ¿quieres que nos lo llevemos? El niño asintió y al momento ya tenía el cachorro en brazos. Los padres lo miraban asombrados y felices de que hubiera superado el miedo y sobre todo de tener un nuevo miembro en la familia.
Al día siguiente se volvieron ya para casa siendo uno más y desde ese día el niño nunca más volvió a tenerles miedo,justo al contrario, acaricia a todo el que se encuentra y juega con ellos y el suyo es su mejor amigo, antes de irse a estudiar cada día el perro espera sentado en el sofá a que le dé una galleta y se despida de él.
¿Cuál es tu forma favorita de hacer ejercicio físico?
Quizás sea repetitiva pero mi forma favorita de hacer ejercicio es caminar por la playa.
Así aprovecho, para aparte de hacer ejercicio físico, relajar la mente que también hace falta. Empiezas a caminar, cómo he dicho en alguna ocasión, o bien a primera hora de la mañana o a primera de la tarde, cuando la playa no esté muy concurrida y así poder escuchar el sonido del mar, nunca voy a caminar con casquitos prefiero mil veces el sonido del mar a mi música preferida, para escucharla ya hay muchos otros momentos.
Cuando ya llevo un ratito caminando llego a mi lugar preferido, unas rocas que no es que tengan nada especial, pero de ahí se observa toda la playa, se está tranquilo y me pongo a leer o a escribir unas letras cómo estoy haciendo ahora mismo, y después de vuelta, otro ratito caminando y a casa, vuelta a la rutina diaria.
Bueno y también aprovecho para hacer algunas fotografías porque me es imposible ir al mar y no sacar alguna foto, siempre lo veo bonito (la del encabezado es de ahora mismo).
Así que no sé si será mucho ejercicio el que haga pero imagino que todos los pasos cuentan 😉
Pero si se tratara de el plato o platos que cocino con más cariño entonces la cosa cambia, en ese caso diría dos platos que he aprendido de mi madre, típicos los dos de la zona de la Vega Baja en Alicante y son el cocido con pelotas y el arroz con costra. Aprendí a cocinarlos hace pocos años, cuando mi madre todavía los preparaba y ahora que ya no los puede preparar pues cuando los hago yo siento añoranza, aunque tengo la suerte de que por años ella nos los preparó y ahora en alguna ocasión se lo preparo yo a ella.
¿Cuál es el objetivo personal más difícil que has conseguido por ti mismo?
Pues sin duda es este blog.
Si tiempo atrás me hubieran preguntado sobre tener mi propio blog, mi respuesta hubiera sido que no y aún menos expresar sentimientos y contar vivencias, para nada.
Pero bueno las cosas cambian y las personas también lo hacemos y por casualidad hace aproximadamente un año, siguiendo a un amigo leyendo lo que él escribía (Javi no tengas duda que eres tú 😉), pues decidí crear este blog aunque al principio pensé que no sería capaz de escribir pero un 23 de octubre, mientras paseaba por la playa viendo amanecer, decidí sentarme sacar el pen del móvil y ponerme a escribir (ahora acostumbro a llevar un cuaderno 😂😂).
Pues lo que empezó así sin más, parece que me ha enganchado y he de confesar que me siento genial cuando lo hago, no me considero escritora ni mucho menos, pero lo he tomado como una manera de desahogarme y no voy a negar que cuando tengo algún seguidor nuevo o un me gusta, me llena de alegría y hasta de orgullo de que alguien se fije en esas humildes palabras. Pero lo que más me gusta es leer el resto de blogs a los que sigo y seguir descubriendo más.
Así que no me enrollo más, sin duda este blog es mi objetivo personal más difícil.