
Diminuta y perdida en un prado repleto de flores, de su mismo tamaño, de sus mismos colores, de otras más grandes, con colores más vivos, pero ella fue la elegida entre todas, la que captó la atención de alguien, la que quedó inmortalizada.
En ocasiones nosotros también nos sentimos así, diminutos, invisibles como diría un amigo, y como a ella, de repente llega alguien, llamas su atención sin tú notarlo, en este caso no es que te inmortalicen, simplemente te dicen «échate un poquito para allí y déjame sentarme a tu lado».
En ese momento, aunque sigamos sintiéndonos diminutos ante el mundo, nos llena de emoción saber que para algunas personas somos grandes…
B.D.E.B.

Lo somos todos amiga. Nunca lo dudes.
Un abrazo gigante 🫂🫶☕✒️😘
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Lo somos aunque nos cueste verlo a veces sí, y que bonito es que te elijan ¿verdad?
Un fortísimo abrazo para ti también 🫂 ☕️ 😘
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Nuestra escala, pues, depende la medida de los demás, ¿no? En el fondo tiene sentido, a veces basta con que alguien nos diga que podemos hacer algo para que podamos.
(por desgracia, también funciona a la inversa)
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Qué trite suena eso ¿verdad? y es muy cierto, a veces creemos más en otros que en nosotros mismos y vale más lo que dicen ellos.
Llevo tiempo trabajando en ello y a veces creo que lo he conseguido, otras me doy cuenta que aún queda mucho que trabajar…
Un abrazo Beauseant.
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Cuando alguien nos hace grandes, compensa lo que otro nos hace ser diminutos. Buena reflexión, querida Blanca. Por cierto, ¿ya estás recuperada de tu operación? Espero y deseo que sea así. Un abrazo.
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Tal cual Marylia, compensa con creces.
De mi operación estoy bastante bien, poco a poco ese dedo va a su sitio.
Muchísimas gracias.
Un fuerte abrazo.
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