
Se coló en la cesta de los juguetes, había un montón de ellos esparcidos por el suelo, pero ellos siempre buscan el que está dentro de la cesta, hasta que esta termina vacía.
Aún no controlan muy bien sus movimientos y claro, terminó dentro. Me miraba con esa cara de ¿qué ha pasado? Y ¿me ayudas a salir?, pero lo dejé y en cuanto me di la vuelta salió de allí directo a «morderme» los pies.
El tiempo pasa demasiado rápido pero a pesar de esa rapidez, nos da tiempo de aprender a querer. Casi dos meses de ver sus avances día a día, desde que sus ojitos estaban cerrados hasta que van correteando detrás tuya y atienden tu llamada.
Él mi favorito, aunque no debería de haber distinciones pero supongo que como en todo siempre hay ese «no sé qué» que hace que te llame más la atención, y suele ser mutuo, era llamarlo y venir corriendo hacia mí.
Hay momentos que esperamos pero aún así se hacen complicados, sabía que estaba «de prestado» y llegaría el día del «hasta pronto» ha sido mejor de lo que esperaba y seguiremos en contacto aunque no tan estrecho como hasta ahora, quizás sea por eso que ha sido un poquito más fácil.
En momentos así pienso en todos esos abandonos y otras atrocidades y después de vivir experiencias como esta aún los entiendo menos, una diminuta vida en tus manos y un amor incondicional de ellos, porque no saben hacer otra cosa que refugiarse en quienes les cuidan.
B.D.E.B.

Y sin duda se ha sentido así, porque tú eres así, acogedora hasta el final. Da gusto saber que hay personas que cuidan como tú lo haces 🫶😉🥰☕🫂
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Creo amigo que cuesta muy poquito acoger y cuidar a los demás, aquí hablamos de animalitos pero también se traslada a las personas. Cuando lo hacemos, lo más probable, es que nos llegue de regreso y a veces multiplicado, así que aunque no lo hagamos por eso, es muy reconfortante hacer la vida de los demás un poquito más agradable ¿verdad?🫂🫂☕️☕️😘
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