
¿Un poquito de caos en realidad nos viene bien?
Pues yo diría que sí y que además es muy necesario.
En muchos aspectos de nuestra vida nos guiamos por unas «normas», por hacer «lo establecido», seguir patrones y intentar que todo sea lo más ordenado y planificado posible, pero ¿y lo bien que sienta salirse de esos patrones?
Es necesario ese poquito de caos, salirse de lo habitual, un poquito de desorden, de desenfreno, de improvisación, siempre nos viene bien.
Creo que una de las cosas que más me gustan cuando estoy aquí en el camping es eso. Nos olvidamos un poquito de los horarios, se come cuando se tiene hambre, se duerme cuando se tiene sueño y mientras tanto disfrutamos. Baños en la piscina, atardeceres, noches de conversaciones, de observar la luna y las estrellas o una partida a algún juego de mesa.
Lo mismo comes solo que de repente la mesa es de veinte personas, que surge salir a dar un paseo o te tumbas a descansar de ese «caos».
No hay normas ni patrones establecidos, solo disfrutar, y se agradece, el resto del año ya está para llevar ese orden que no sé si nos gusta, pero la vida nos «obliga» un poco a llevarlo.
Y no puedo olvidar a esas personas que te traen también ese poquito de caos,pero no hablo de las que terminan por amargar nuestra existencia, si no aquellas que se les ocurre cualquier locura, cualquier plan para sacarte de ese pozo en el que a veces nos metemos.
En definitiva, me gusta el caos en su justa medida y lo creo necesario en la vida, sin él sería mucho más aburrida.
B.D.E.B.





