Empezar de nuevo…

Empezar de nuevo…

Hace poco más de un año, a los pocos días de instalarme en el camping compré esta plantita. Tenía más hojas y me llamaron la atención por la forma de su dibujo, de hecho, las primeras fotografías con la cámara nueva fueron de ellas.

Terminó el verano y se vino conmigo a casa. Pensé que no duraría mucho, mi poca mano con las plantas, pero para sorpresa mía la planta fue creciendo cada vez más, tipo enredadera y un día me sorprendió una pequeña flor (hablé de ella en una entrada fortaleza), después de esa llegaron algunas más y, la verdad, estaba contenta de que por fin una planta, no solo me había «sobrevivido» (bueno, hay alguna más por ahí) si no que cada día tenía más ramas, más hojas y estaba más bonita.

Este verano dejé a una persona encargada de regarlas, y para mi sorpresa, cuando llegué poco habían sobrevivido, y esta en concreto la había «ahogado», tuve que hacerle una buena limpieza y a la vista está lo que quedó de ella… me dió pena pensar que tanto que la había cuidado y al final…

Ahora toca empezar de nuevo, tratarla con cuidado, con mimo y con cariño y esperar a que se recupere, a que esas hojas vuelvan a salir bonitas, a que algún día me sorprenda de nuevo una flor y a que sus ramas ocupen todo el lugar que en su día le busqué porque ya no cabía donde estaba.

En esta ocasión es comenzar con ella, en muchas ocasiones en la vida tenemos que comenzar de nuevo con situaciones que por mucho que se haya tenido cuidado, por muy bonito que estuviera todo, de repente se estropea, por un descuido, por no cuidar o por pensar que alguien pueda hacerlo por nosotros. Cuando llega este caso, hay que intentar no dejarlo morir del todo, intentar poner remedio y que de esas «dos hojitas» volvamos a tener una maceta llena de ramas y hojas que de vez en cuando nos sorprendan con una flor.

B.D.E.B.

Eva Sola – Hay algo en ti

4 comentarios en “Empezar de nuevo…”

  1. Entiendo lo que dices, pero también te digo que las plantas son un poco «divas», a veces parece que cuanto más las cuidas, más tienden a estropearse. Tomas un tomillo del campo que crece entre piedras y, a los dos meses de estar en casa, si te pasas un poco con el riego se muere, vamos, no me fastidies, que estabas viviendo en una puñetera piedra, pon algo de tu parte…

    Con algunas personas me ocurre algo parecido

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    1. Eso también es cierto (tanto si hablamos de plantas como de personas) a veces las que menos tiempo les dedicas son las que persisten ahí, sin pedir mucho pero «creciendo» poco a poco. Tengo una (planta) que es la más antigua en casa, no era más grande de unos diez centímetros y ahora está bastante más grande, es una especie de pequeña palmerita y ahí está, resistiendo.
      Pero sí, las que más cuido terminan mal y si de divas hablamos no te cuento de las orquídeas, en caerse sus flores comienza su declive…

      Las personas… ya se sabe, no siempre vale el cuidarlas mucho.
      Un abrazo Beauseant.

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