Amanece en la ciudad

Amanece en la ciudad

Comienza a amanecer en la ciudad, un domingo cualquiera. En sus vehículos alguien que le toca trabajar, hay trabajos que no entienden de festivos. Otros vuelven a casa, después de una divertida noche de risas, música, bailes, quizás alguna mirada cómplice, o algún beso robado… quién sabe si es el comienzo de algo.

Otros, los menos, van a observar como sale el sol, el comienzo de el último día de la semana. Mientras estás detenido en un semáforo, pasa alguien, su día comienza muy diferente del vuestro.  Empieza empujando un carro de bebé, sin bebé, con todas sus pertenencias.

Seguramente acaba de abandonar su morada antes de que salga el sol y sea alguien quien lo eche de allí, o quizás prefiera alejarse de esas miradas, algunas con desprecio sin saber que motivos lo llevaron a estar así, porque los humanos somos así, perdimos la «humanidad» en algún momento.

Tú continúas el camino, acomodado en tu vehículo, él continúa el suyo empujando ese carro y con rostro serio.

Está claro que el día no amanece igual para todos, lo que tú consideras una belleza digna de disfrutar, para otros puede suponer el calvario de un día más.

B.D.E.B.

Cuando el pulso tiembla…

Cuando el pulso tiembla…

En ocasiones es nada más levantarte, notas que tu mano mientras sujetas esa taza de café, comienza a temblar suavemente, no sabes el porqué pero sigues fijándote en esa mano y es un síntoma de que estás intranquila, que no todo va tan bien como piensas.

Otras veces viene en forma de sobre, lo abres despacio, como si quisieras detener el tiempo, y mientras lo haces, te fijas de nuevo, ese leve temblor aparece de nuevo.

Cuando vas a conocer a alguien, has hablado en ocasiones pero siempre a la distancia, y llega el momento, te preparas, vas hacia ese lugar y cuando guardas las llaves, o sacas el móvil para ver si hay algún nuevo mensaje, ahí está, lo sientes una vez más.

Y llega el momento, buscas el sitio perfecto, enfocas, está ideal, encuadras un poco y de repente vuelve, ese pequeño temblor vuelve a aparecer cuando no debe…

Después observas lo que has conseguido y a pesar del temblor no ha quedado mal, aunque cuando conseguiste pararlo quedó mucho mejor.

Ojalá siempre fuese igual de fácil conseguir que pare ese temblor.

B.D.E.B.

Y aunque no tenga mucho que ver, acabo de encontrarla y no he podido evitar compartir Sabina y Vanesa Martín.
Verde esperanza

Verde esperanza

En ocasiones queremos ver entre esas grietas que se han creado, que al menos entre un rayito de luz que alumbre esa oscuridad, que nos guíe un poco en ese camino de vuelta.

Y es en esas mismas ocasiones en qué nos centramos más en otras cosas, incluso diría que en otras personas y dejamos esa oscuridad de lado, si tiene que entrar la luz que entre y si no pues tendremos que alumbrar de alguna otra manera. Mientras tanto dedicamos nuestro tiempo a lo que realmente importa, o mejor a quienes realmente importan o lo que es lo mismo, son importantes para nosotros.

El otro día me fijé en que justo debajo de mi terraza habían plantado una pequeña palmera, hace unos meses estaba todo con plantas que más que eso eran matorrales que se hacían enormes y afeaban todo, lo retiraron y echaron «grava» y ahora poco a poco están plantando algunas cositas, entre ellas esa pequeña palmera que justo da debajo de mi terraza y la verdad que me gusta, parece que donde antes solo se veía «maleza» ahora de nuevo se ve algo bonito, despejado y mucha claridad, al margen de que esa palmerita irá creciendo a la par que crecen algunas esperanzas.

Hoy es un día de esos un poquito extraños, en los que ese pequeño rayo que entra de luz, junto al meterme en la cabeza el no ilusionarme de nuevo porque ya he pasado por ahí, se mezclan y hacen eso, que sea extraño pero a la vez un poco esperanzador cuando ves las cosas desde una perspectiva distinta a la que llevas semanas viéndolas. Se parece a ese pequeño arbolito que han plantado, ahí, con todo despejado, sin malas hierbas alrededor y esperando que crezca grande y fuerte.

Sigo caminando al día, paso a paso pero con un halo de esperanza de que todo lo malo llegue a su fin, la misma esperanza que tengo en que a ciertas personas les comience a ir todo mejor, porque creo que lo merecen y que ya llevan bastante tiempo sufriendo.

Dicen que el verde es el color de 💚 la esperanza, ese corazón no sé ha colado, ha sido poner «verde» y aparecer ahí de continuo, como si debiera estar y quizá es que tenga que estar. Verde son también las hojas de esa palmera que destacan en esa piedra blanca ,ahora diría un amigo que verde y blanco también es la bandera de su tierra, también lo es.

Y también dicen que la esperanza es lo último que se pierde, aunque yo en muchos momentos la veo más que perdida.

Aún así sigo en pie, y peleando porque nada me dejé tumbada, aunque algunos días no hayan ganas ni de salir de la cama.

Verde esperanza, vamos a no perderla…

B.D.E.B.

Homenaje a la luna llena

Homenaje a la luna llena

Hoy las letras corren a cuenta de El Onironauta (Oniro para los amigos)
Gracias Oniro por ponerle letra a la imagen de esa luna mirándose al espejo, para lucir en todo su esplendor.
Un placer colaborar contigo.



Desde el balcón, trenzas brindando al viento, suspiraba sin remedio sobre los olivos.
Nubes que al pasar dejaban ver una redonda silueta:
tan blanca que era casi azul.

—Te veo triste. ¿Qué te pasa?
—Nada. Melancolía de viernes sin bailar. Y sin la luna de testigo.
—Estoy aquí, boba. ¿No ves que soy yo quien te habla?
—Ah… Pues ni eso me alivia. Penada me quedo.
—Pero ¿por qué tantas ganas? Si bailas hasta en tu casa.
—Pero esta noche estará él. Esperando, espero.
—¿Y quién es él?
—Quien me ama.
O eso creo —dijo un suspiro.

—Quien te ama, te espera.
—Pero no puedo. No me dejan salir y por eso triste me muero.
—Pobre niña ahogada en su pesar.
—Si tan solo pudiera escapar una hora… mejor dos —suspiró.

—Tal vez pueda hacerlo —dijo la luna.
—¿Qué, luna mía?

Un resplandor tan espeso la envolvió que pudo deslizarse dentro de él.
Corrió entre nervios para romper la distancia que la separaba de su amado.

La luna la vio partir y murmuró:


—Ve. Y vuelve.

Que yo te guardaré el cielo.

*Os dejamos una playlist creada por los dos como homenaje a la luna

«En tu cuarto creciente se comienza a ver tu belleza.
Luna llena, protectora de mis noches en vela.
Cuarto menguante, te resistes a abandonar a aquellos que te admiran.
Luna nueva, elegantemente das la espalda para después volver a brillar con más fuerza.»

B.D.E.B.

El tiempo y la vida

El tiempo y la vida

¿Te falta tiempo?

La vida le pidió al tiempo echar una carrera, le quiso dar ventaja, «Sal tú primero, seguro que te alcanzo». El tiempo sin pensarlo salió corriendo mientras la vida se distraía con cualquier cosa pensando que el tiempo era lento.

Cuando la vida salió, el tiempo ya se había esfumado, había corrido mucho más de lo que ella pensaba.

La vida se quedó sin tiempo, lo perdió sin darse cuenta y nunca más lo recuperó.

*El tiempo corre muy rápido y aquel que se pierde nunca vuelve.

B.D.E.B.