Malas influencias

Malas influencias

¿En qué has trabajado?

Digamos que mis trabajos oficiales han sido primero en el taller de una fábrica y a los años pasé a la oficina, ahí seguí hasta que con la crisis la empresa se fue a pique y meses después nos reinventamos y volví a trabajar en la oficina, hasta el día de hoy.

Pero extraoficialmente le echaba una mano a un familiar en la peluquería, mientras estudiaba y así sacaba un dinerillo para mis cosas y hubo una vez que una compañera me ofreció algo sin explicarme mucho más que era una venta de casa en casa.

Se supone que la señora era una conocida de ella y su madre, nos subimos a su coche un Citroën 2 caballos (aquí me doy cuenta lo mayor que soy), y nos fuimos para el Altet, pueblecito de Alicante donde se encuentra el aeropuerto, allí nos repartió unos calendarios de «un supuesto» colegio de niños necesitados y teníamos que venderlos casa por casa, no recuerdo el precio ni lo que nos daban, creo que no vendí más que un par de ellos, porque si empezamos por mi timidez y seguimos porque no sé mentir, y terminaría porque ni me gusta aprovecharme de la gente ni engañarlos…creo que está todo dicho.

Tendría unos 16 años y cuando llegamos a casa y se fue la «señora», le dije a mi amiga que nunca más me dijera de hacer nada parecido.

A día de hoy aún me siento mal cuando lo pienso, y cuando viene alguien por casa o la empresa con algo parecido no me fio para nada de ellos.

B.D.E.B.

Eres mi religión

Eres mi religión

A la pregunta de hoy, diría que practicar como tal no practico ninguna, soy católica porque así me bautizaron y yo hice lo mismo con mis hijos, aunque si el día de mañana deciden otra, lo respetaré  y si no creen en nada (como el mayor) también, no obligo y menos cuando yo estoy un poco ahí en el limbo.

No practico aunque se diría que si soy creyente.

Pero cuando esta mañana leí la pregunta, me vino algo a la mente, una canción de Maná que es preciosa.

Os dejo el video y la letra.

«Iba caminando por las calles
Empapadas en olvido
Iba por los parques con fantasmas
Y con ángeles caídos

Iba sin luz, iba sin Sol
Iba sin un sentido, iba muriéndome
Iba volando sobre el mar
Con las alas rotas

Ay, amor, apareciste en mi vida
Y me curaste las heridas
Ay, amor, eres mi luna, eres mi sol
Eres mi pan de cada día

Apareciste con tu luz
No, nunca te vayas
No, no te vayas, no
Tú eres la gloria de los dos
Hasta la muerte

En un mundo de ilusión
Yo estaba desahuciado, estaba abandonado
Vivía sin sentido
Pero llegaste tú

Ay, amor
Tú eres mi religión
Tú eres luz, tú eres mi sol
Abre el corazón, abre el corazón

Hace tanto tiempo, corazón
Viví en dolor y en el olvido
Ay, amor, eres mi bendición, mi religión
Eres mi sol que cura el frío

Y apareciste con tu luz
No, no, no me abandones
No, nunca, mi amor
Gloria de los dos
Tú eres sol, tú eres mi todo
Todo, tú eres bendición

En un mundo de ilusión
Yo estaba desahuciado, estaba abandonado
Vivía sin sentido
Pero llegaste tú

Ay, amor
Tú eres mi religión
Tú eres luz, tú eres mi sol
Abre el corazón, abre el corazón

Ay, amor
Tú eres mi bendición
Tú eres luz, tú eres mi sol
Abre el corazón
Abre, abre el corazón

Viviré siempre a tu lado
Con tu luz
(Oh-oh-oh)

Moriré estando a tu lado
Tú eres gloria y bendición
(Oh-oh-oh)

Eres tú mi bendición
Eres tú mi religión, yeah
(Oh-oh-oh)

Eres tú mi eternidad
Y hasta eres salvación
(Oh-oh-oh)

No tenía nada
Y hoy te tengo con la gloria
Con la gloria, con la gloria
Amor, amor, amor, amor, amor

Eres tú mi bendición
Eres mi luz, eres mi sol»

Espero que la disfrutéis, feliz miércoles.

B.D.E.B.

«No seas lo que te hicieron»

«No seas lo que te hicieron»

«No seas lo que te hicieron», hoy un amigo (justo hoy) ha publicado esa frase y se me ha removido todo por dentro.

Hoy cuando alguien nos ha recomendado que cuando llega un momento duro, hay que dejar el corazón a un lado y pensar con la cabeza, porque si no han tenido miramientos, si se han aprovechado del que no se actúe de mala fe, sino buscando soluciones buenas para todos y aún con esas te responden con una patada, ahora toca hacerlo al revés.

Y ahí, cuando ves a una de las personas que más te importan en este mundo romperse, quizás ahí toca jugar al mismo juego aunque vaya contra tus principios.

Me estoy repitiendo esa frase una y otra vez, «No seas lo que te hicieron», pero ¿es siempre posible hacerlo, no hacer lo que te hacen? En ocasiones no ves otra solución, porque has planteado varias y no son factibles, lo único válido es lo de ellos y juegan sucio, porque juegan con amenazas y con algo peor, con los sentimientos, saben que del otro lado son nobles y les puede, saben que tecla tocar para hacer daño, entonces ¿qué puedes hacer contra eso?

Mi cabeza dice una cosa y el corazón otra y se que si en esta ocasión, no se hace lo mismo que te están haciendo, van a aprovechar esa debilidad para dar el «golpe mortal».

B.D.E.B.

No sólo en el amor te enseñan…
Cuidar(te)

Cuidar(te)

Quizás cazar amaneceres…

¿Qué se te da bien?

Hay días que parece que nada se me de bien, que por mucho que me haya esforzado nada termina saliendo bien, o medio bien, porque con eso ya me conformaba.

Pero luego, profundizo un poco más en esa pregunta y creo que si hay cosas que se me dan bien aunque esté mal que yo las diga.

Se me da bien escuchar siempre que lo necesites.

Sostener a los míos y no dejarlos caer.

Se me da bien tender la mano para ayudar a levantarse.

Caminar a tu lado, sin dejar de acompañarte.

Pero también hay cosas que se me dan mal

Se me da mal mentir, se me da mal el engaño.

Se me da mal fingir, ser lo que no soy.

Se me da mal hacer daño a sabiendas que lo hago, es más diría que no se hacerlo.

Se me da mal olvidar, no olvido el bien que me hacen, pero desgraciadamente tampoco el mal. Aunque se me da bien poner los dos en una balanza.

Seguramente habrán más cosas, pero creo que son suficientes para un día en el que por lo visto he hecho más cosas mal que bien…

B.D.E.B.

Estar o no…

Estar o no…

Hoy me decía un amigo en un comentario que «quizás los que hemos cambiado somos nosotros sin darnos cuenta», y justo un rato después una conversación me ha llevado a pensar en ello y a reafirmarlo (porque saberlo lo sé desde hace ya tiempo) que he cambiado y diría mucho, pero no yo en sí, sino en mi forma de tratar a algunas personas he cambiado, las sigo tratando con respeto como antes, con cariño (aunque no igual que antes) pero en otros aspectos no, ni les pido consejo, ni me dejo influenciar y mucho menos caigo en la trampa del «chantaje emocional». Procuro cambiar de tema si hablan de personas que no quiero a mi lado ni me interesa su vida y creo que con todo eso ya se han ido dando cuenta, saben que he cambiado con ellos y lo curioso es que no llegan a preguntar el porqué, es más, creo que aunque diera explicaciones seguiría siendo «la mala de la película» un papel que ya he asumido y no me importa hacerlo, porque cada uno ve y escucha lo que le interesa y yo ha llegado un momento de mi vida qué no tengo ni quiero dar explicaciones en situaciones que crearon otros.

Y en esa conversación decía que quien quiere conocerme realmente, se acerca y lo hace, porque puedo ser algo tímida y cerrada pero hay gente que se han acercado a mí y con poquito se han ganado mi confianza y mi cariño, pero supongo que para conocer a alguien, para ver más allá, hay que tener ganas, hay que querer, hay que estar… no todos están o estamos dispuestos.

En ocasiones he intentado acercamientos pero no he sentido del otro lado lo mismo y quizás por eso me he mantenido al margen, otras veces me he sentido un poco ese «bicho raro» por ver que yo opinaba o me mantenía al otro lado de lo que ellos hacían todos juntos y es posible que por eso sea «distinta» no pueda entrar en ese juego y no es que me sienta excluida de él, sino que prefiere quedarme fuera.

Porque fuera tengo a más gente que me entiende, que no me juzgan, que son capaces de conocerme más en unas semanas que otras personas lo han hecho en años.

Llegué la primera y hoy siento que soy la última, que soy la distante, la que se mantiene al margen y no se integra, pero es que no puedo poner una buena cara delante y otra mala detrás, no soy así, si estoy a gusto se verá, si no lo estoy también, si me hacen daño me duele y me curo de que no lo vuelvan a hacer, si me dejas entrar entro, pero tienes que abrir la puerta, o entreabrirla, yo no quiero forzar nada.

Y si por el contrario eres tú quien quieres entrar en la mía, mi puerta está abierta y tú hueco lo tienes, pero esfuérzate un poco en conocerme, en saber lo que me gusta, lo que me inquieta, en saber estar al lado cuando se necesite, esfuérzate al menos en saber quien soy y si después no te interesa, la puerta seguirá abierta, eso sí  no quieras cambiar lo que hay dentro, me ha costado demasiadas lágrimas poner cada cosa en su lugar para que vengas tú a destrozarlo.

No soy la mejor persona del mundo, tengo miles de defectos, pero tampoco soy la peor. Me gusta agradecer lo que hacen por mí, siempre, quizás por eso aún siguen algunas personas en mi vida, me gusta decir cuando alguien hace algo bonito, me gusta estar para quienes lo necesiten y dejar claro que pueden contar conmigo, incluso a veces creo que puedo llegar a ser pesada por ello, pero no quiero que nadie que aprecio sufra o libre una batalla en soledad, creo que en eso consiste el «estar», así creo que si algunas personas piensan que «no estoy» o he dejado de estar, quizás es que sin darse cuenta me invitaron a irme y yo tengo otra cosa, donde no me invitaron no voy.

Sólo queda casi que disculparme por este «torro» de domingo tarde, pero era necesario soltarlo y respirar hondo.

B.D.E.B.