
Quizás porque nunca te dejé caer, porque estuve siempre en los peores momentos, porque superamos mil adversidades, porque supimos esquivar las piedras que nos pusieron en el camino.
Porque nunca me abandonaste en la oscuridad y yo no solté tu mano cuando estabas perdido.
Quizás porque supimos diferenciar lo importante de lo que no lo era, aprendimos a valorar los pequeños momentos ante los grandes lujos, porque no importaba el lugar sino la compañía.
Porque no gritamos nuestro amor a los cuatro vientos, pero lo susurramos en la intimidad, porque no se necesitan espectadores de ello.
Porque nos rompimos en muchas ocasiones pero supimos recomponernos, porque aprendimos a pesar de todo que quizás separados somos frágiles pero nuestra unión nos hace fuertes.
Quizás por eso y mucho más llegamos hasta aquí, y quizás haya quien no lo entienda, pero eso no importa mientras nosotros si nos entendamos.
B.D.E.B.




