Hoy por hoy, el único sitio que me hace pensar claramente.
Situaciones que ya has vivido, que pensabas que habían quedado atrás, de repente vuelven, dicen que no hay más ciego que el que no quiere ver, y que razón tiene este refrán. Nos empeñamos en pensar que las cosas pueden cambiar (o las personas…) pero hay cosas que no cambian (ni personas) y por más que en un momento parece que así lo hacen, con el tiempo todo vuelve al estado natural.
A veces hasta ponen todo el empeño, se esfuerzan, y agradecemos que lo hagan, hasta que o creen que ya no es necesario, o se cansan o piensan ¿para qué? Y están en su pleno derecho, porque quizás somos nosotros los que intentamos cambiar algo que no debemos «quiéreme con mis defectos y mis virtudes «.
Así que creo que eso es, no podemos, no debemos, intentar cambiar las cosas (menos aún a las personas…) son como son y sólo hay una cosa que puedas hacer…
Decidir si quieres esas cosas (esas personas) en tu vida.
Esa decisión es sólo tuya también, y tampoco pueden, ni deben cambiarla.
De nuevo llegué a ti, para ver el amanecer, para ver tus aguas pintadas, de tonos anaranjados.
Me encontré con tonos azules, grises, quizá querías vestir a conjunto conmigo.
De nuevo, volví a escuchar el murmullo de tus olas, ésas que se asemejan a un dulce susurro, ésas, que consiguen erizar mi piel.
De nuevo ese olor familiar, lejos de gases y humos, ese que permite inhalar con fuerza para llenar nuestros pulmones de brisa, con un toque de sal
De nuevo, caminando por tu fina arena, con tus olas acariciando mis pies Te siento, te noto, te extraño cuando no puedo verte.
De nuevo me siento a contemplar el horizonte, A perder mi mirada, donde te juntas con el cielo Me siento y te hablo Y noto que me escuchas Cómo pocos saben hacerlo
De nuevo tú y yo Y mis confesiones, Y mis lágrimas, Y mis sueños… Te pido consejo
De nuevo sonrío, porque volvemos a vernos Miro atrás ¿Cuanto tiempo pasó, del último amanecer a tu lado?
Casi no lo recuerdo.
Pero no olvido, mi paz, mi emoción, mi sonrisa, cuando estoy a tu lado, cuando te miro, cuando te siento… Cuando te beso, cuando te abrazo.
Esos cabellos dorados, cómo los rayos de sol en su pleno esplendor, se tornaron grises hace ya unas décadas.
Esa piel lisa, tersa, comenzó a arrugarse y secarse como las hojas de los árboles en el otoño.
Tu tez blanca, como si fuera una frágil figura de porcelana, hoy se ve llena de manchas por el paso del tiempo.
Unos ojos verdes, dos turquesas en tu rostro, que hoy se ven chiquitos, apagados, detrás de esos cristales que permiten que puedan seguir haciendo su función.
Aún así te sigo viendo bella como eras, como eres.
Conforme tu cuerpo, y tu memoria…han ido menguando, tu corazón creo que va creciendo, cada día más grande, con más cariño que dar.
Estos ratitos que pasamos me hacen feliz aunque haya una punzadita de dolor, feliz de que estés con nosotros, de poder besarte, abrazarte, hablar contigo
No importa que en ocasiones las conversaciones no tengan sentido.
Esta tarde leí algo sobre la «gente que te toca sin tocarte», y daban una explicación de cómo eran esas personas.
Creo que, como dice el refrán, a buen entendedor pocas palabras bastan, no me he necesitado esa explicación, directamente me he dedicado a ponerle nombres a ésas personas, a esas que tocan sin tocar, o como suelo decir yo, a esas que llegan.
Hay quien quizás no lo entienda, incluso quien crea que no es posible pero lo es. Gente que con sus palabras, acciones, escuchándote, leyéndote…te entienden perfectamente, conectan, te hacen sentir bien, te llegan.
No es preciso tenerlos cerca porque la distancia entre dos personas no se mide en kilómetros, en alguna ocasión lo he comentado que a veces tienes gente a tu lado que no ven ni saben la mitad de ti que otras personas que pueden estar al otro lado del mundo.
Y es que no solo hay que tocar la piel, hay que saber como tocar el alma. Desgraciadamente no todo el mundo sabe hacerlo (para bien).
Ahora voy a ver si termino de arreglar el día, cenando con unos amigos de esos que tocan aún sin tocar (algún beso y abrazo caerá).
Feliz noche.
B.D.E.B.
*Importante, cuando os toque una persona sin tocar, no dejarla perder. Un fuerte abrazo.