Día malo, raro…

Día malo, raro…

Está claro que no todos los días pueden ser buenos. En otra semana hubiese dicho ¡por fin es viernes!, hoy no, a pesar de que llega el fin de semana lo único que me motiva hoy es la visita de mañana a mis padres que no les veo desde antes de las vacaciones.

Quizás haya sido un pequeño tropiezo esta mañana con alguien, quizás otro efecto secundario de lo que hablaba ayer, ni idea…

Pero cuando a estas horas ves ya el día así, nublado externa e internamente, no me gusta nada. Llevaba tiempo sin sentirme así, parecía que todo iba bien encaminado pero hoy justo te encuentras con lo contrario.

Se que hay otra cosa que también lo ha provocado, querer decir y a la vez no hacerlo por miedo a que la respuesta no sea de mi agrado, paré antes de tiempo porque hoy no estoy preparada para ello, hoy es de esos días en los que de cualquier granito de arena podría hacer una montaña y cualquier palabra mal entendida puede hacer brotar una lágrima.

Si, yo también tengo días malos, días raros, de esos que todos en algún momento tenemos y otras personas quizás más a menudo, yo también he pasado por ahí no hace tanto y sé de lo que hablo.

En un ratito me traerán a mi sobrinita, no es el mejor día para cuidar de una peque de dos añitos, pero quizás ella me devuelva hoy la sonrisa.

Feliz día y a disfrutar el fin de semana.

B.D.E.B.

Química

Química

Soy persona que no le gusta medicare pero sabéis el dicho ese que dice «¿no te gusta el caldo? Pues toma dos tazas».

Algo parecido me ha pasado,con todo este tema de la pierna, en estos seis meses ya (se dice pronto), creo que he probado más fármacos casi que en toda la vida. Antiinflamatorios detodas, lyrica, calmantes, regenerativos y ya por último (no les quedaban más cosas que probar) una medicación que actúa sobre las raíces nerviosas pero que a su vez es un antidepresivo.

Claro que eso me entero de rebote, cuando en una visita rutinaria a mi doctora, ella me informó. También me dijo (que me hizo gracia) «en unas semanas estarás más feliz «, perfecto, aunque si me cura la pierna será cuando esté feliz del todo.

Pues de nuevo sin resultado.

Mal informada y sin leer prospecto (me pongo aún peor cuando leo los efectos secundarios de toda esa química), se termina el tratamiento de tres meses y dejo de tomarlas… la pierna sigue igual pero ahora me paso prácticamente todo el día mareada y con hormigueo en la cara, en fin…

Culpa mía por no averiguar, y de la neuróloga por no avisar. Parece ser que es algo así como un síndrome de abstinencia que tienen los antidepresivos, pero me ha hecho pensar en la cantidad de química que le metemos al cuerpo y como reacciona este ante ella.

Espero que como mucho en un par de semanas esté todo bien y se vayan estos síntomas tan molestos y ya me sirve de experiencia que hay que leer los prospectos.

«La única química buena para el cuerpo, es la que surge entre dos personas»

B.D.E.B.

Adiós…

Adiós…

Sugerencia de escritura del día
Si tuvieras que renunciar a una palabra que utilizas habitualmente, ¿cuál sería?

Hace tiempo renuncié a una palabra…

«Adiós»

Dura, difícil de pronunciar, dolorosa…

Implica demasiadas cosas

Renunciar, a algo, a alguien…

no volver a ver,

dejar marchar,

una despedida ¿eterna?

Hace tiempo que renuncié a ella,

la cambié por otras.

Un hasta pronto, un hasta luego,

un nos volvemos a ver.

un vamos hablando.

Despedidas esperanzadoras,

no un para siempre,

es a eso a lo que suena «adiós».

Dolorosa palabra

cuando dos no están de acuerdo en pronunciarla,

desgarra cuando llega ese «adiós» sin avisar,

o cuando avisa pero no estamos preparados aún…

Una palabra prohibida,

que dejé de pronunciar,

que no quiero volver a pronunciar,

que seguramente tendré que hacerlo.

Difícil es una despedida,

no sé hacerlo,

no quiero hacerlo,

solo cuando no hay remedio.

Ese día, con lágrimas en los ojos,

con semblante triste

y una mirada apagada

abriré la boca pero no prometo nada,

no sé si de ella, saldrá esa palabra.

No me culpes,

hace tiempo renuncié a ella,

me olvidé de pronunciarla.

B.D.E.B.

*Un adiós me suena a despedida, para siempre, para no volver a ver va esa persona. Quien me conoce sabe que muy rara vez suelo pronunciarla, mis despedidas son , hasta luego, hasta pronto, nos vemos, hablamos, pero un adiós me cuesta pronunciarlo.

Algo debí hacer bien…

Algo debí hacer bien…

Hoy ocurrió algo que me dejó pensando.

Muchas veces nos preguntamos si hemos hecho algo importante en nuestra vida, algo que valga la pena o que ayude a mejorar un poquito este desastre de mundo que tenemos.

Esta mañana, mientras teletrabajaba, aprovechando que el pequeño aún sigue de vacaciones le mandé un momento al supermercado a comprar un par de cosas para la comida. Siempre suele venir con algo más que ha visto y le ha apetecido, y hoy también lo hizo para no perder la costumbre. Pero eso no me sorprendió, fue otra cosa que es la primera vez que hace, y que no sé si por lo que comentaba ayer en mi entrada sobre esta época del año, que no solo me entristece sino que también me hace estar bastante más sensible con todo, mientras el me contaba (yo estaba de espaldas haciendo algo) ha hecho que una lagrimilla asomara en mis ojos, soy un poco tonta porque tampoco ha sido para tanto, pero las emociones no se pueden controlar.

Me contaba que salía del supermercado y le había sobrado casi dos euros en monedas y un billete, lo normal al llegar a casa es que me pregunte si se puede quedar con las monedas (creo que todos lo hemos hecho) y yo le conteste que si. Hoy no ha sido así, «al salir (me cuenta) había un señor pidiendo, pero mami a mí no me ha pedido dinero ni comida, solo me ha dado los buenos días y me ha parecido muy amable y le he dado las monedas que me sobraron. Él me ha dado las gracias y me ha dicho que Dios me bendiga».

Y ahí es donde me puse a pensar, siempre he sido persona de ayudar en lo que se ha podido, aunque eso no creo que vaya a mejorar al mundo, quizás a esas personas en ese momento, pero ver que he sabido a enseñar a mis hijos a que se preocupen por los demás, que les ayuden siempre que esté en sus manos, quizás si todos ponemos un poquito de nuestra parte aún no estará todo perdido. Se (por experiencia) que esto también les hará sufrir, pero siempre les quedará esa sensación de ver que por un momento al menos alguien fue un poquito más feliz, y eso supera con creces a los sinsabores que puedan llegar más tarde.

No sé si habré hecho muchas cosas bien en esta vida, pero al menos los eduqué para ser buenas personas.

Feliz miércoles para todos.

B.D.E.B.

Puesta de sol

Puesta de sol

No sé en qué momento las tardes se empezaron a acortar, pero hasta hoy no me había dado cuenta.

Puede ser que los días se ven distintos, las puestas de sol se ven distintas, cuando estás paseando, de vacaciones, relajada…que cuando vas en el coche por la carretera a la rutina diaria. Los colores no son los mismos, las montañas no son las mismas, el momento no es el mismo…

Y es en ese preciso instante, tan diferente del que vivía hace a malas penas unos días, cuando me he dado cuenta de que los días ya eran más cortos, de que hoy había sido un día de esos de septiembre, en los que de repente cae un buen chaparrón, una tormenta (aunque no desastrosa como otras), poco más tarde sale un sol de justicia, y cuando nos damos cuenta ya está escondiéndose.

Estos primeros días de septiembre que me recuerdan que en breve llegará el otoño, esa estación que ufff, poquito me gusta (por no decir nada) es cierto que hay cosas que tiene bonitas, esos colores ocres, pasear por el parque sobre esas hojas caídas de los árboles, pero siempre me ha parecido la estación más triste del año, a pesar de que en ella cumpla años.

Ha sido como cuando se enciende un pilotito de esos del coche que te avisa de que algo no va bien, pues algo parecido. Darme cuenta de que tengo que estar alerta y programar cosas para hacer que esta estación de la vuelta de una vez por todas y la empiece a ver de otra forma.

Quien sabe, puede ser que en esta ocasión ocurra algo bueno para dejar de temer de que llegue, para empezar a disfrutarla, ver las cosas bonitas que tiene en lugar de las que no lo son.

De momento me quedaré con el recuerdo de esos bonitos atardeceres y espero bien pronto poder disfrutar de otros en ese mar que está especialmente bonito en cualquier época del año.

Y a ti, ¿te gusta el otoño?

B.D.E.B.