Finales…

Finales…

Todo termina, todo acaba.

Una vela que lentamente se consume, hasta llegar al final, se acaba la cera, se apaga.

Mientras estaba encendida nos dió luz, ahora nos dejó en la completa oscuridad.

Nunca supe andar a oscuras, tropezaba, me invadía el miedo, y finalmente encendía alguna luz, con cuidado, para no molestar, siempre intentando no molestar, no hacer ruido.

Quizás tendría que haberlo hecho, hacerme notar, haber encendido luces para alumbrar cada paso, para no haber tropezado, para no haberme lastimado, en silencio, sin hacer ruido.

Un día comienza asomando el sol por el horizonte, lo veo, lo siento, me calienta.

Pero van pasando las horas y el sol cae, se esconde y mientras lo hace tiñe el cielo de mil colores, quiere despedirse bonito, pero las despedidas no lo son. Los finales tampoco…

De nuevo cae la noche y con ella llega la oscuridad. Pero esa noche brilla una luz, la luna ahí está, quiere guiar tus pasos, creo que ya es tarde.

Todo tiene un final y sientes que ya está llegando.

Los soldados se retiran, la batalla está perdida.

B.D.E.B.

Días cálidos

Días cálidos

Esta mañana, mientras tomaba mi primer café y echaba un vistazo a las redes sociales, me han salido unos recuerdos de hace un año, unas navidades completamente diferentes a las que viviré este año. Estaba lejos de mis padres y hermanas, las primeras que he pasado sin tenerlos al lado, lejos de  mi bichejo que estaba enfermo y me costó muchísimo tener que irme y dejarlo aquí. Unas navidades frías (y no hablo solo de temperatura).

No diré que no lo pasé bien, porque os mentiría, pero si que mi corazón estaba en gran parte aquí, y deseaba volver cuanto antes.

Este año, a pesar de todo lo malo que ha ido sucediendo, de no estar viviendo el mejor momento emocionalmente, he decidido dejar todo eso apartado, ahí en un rincón, ya tendré tiempo de recogerlo, pero ahora mismo lo que necesito es disfrutar de estos días como no pude hacerlo el pasado año. Compartir con mi familia, disfrutar de la ilusión de las más pequeñas de la casa, reír, cantar y emocionarme. Preparar con cariño y esmero cada uno de los regalitos y observar la cara de felicidad de quien los recibe (no regalo ni corbatas, ni calcetines 😂😂) de verdad os digo que tengo de nuevo ganas de disfrutar las fiestas.

Fijaros que nosotros somos de juntarnos a menudo, un sábado o domingo para comer, cuando hay algún cumpleaños, pero estos días son aún más especiales, mi padre siempre ha adorado la Navidad, poner su arbolito, su nacimiento, desde que éramos niñas, y lo sigue haciendo. El 24 estará feliz de nuevo de vernos a todos, aunque sea como cualquier otro día, pero para él es especial y eso nos lo ha transmitido, y es el culpable de que para mí, estas fiestas sean tan especiales y mientras pueda las necesito pasar cerca de ellos.

Y después de una tarde de preparar regalitos, poniendo en cada uno de ellos un poquito de cariño y mi deseo de haber acertado, ahora queda descansar un poquito y esperar con ganas el día de mañana.

Las felicitaciones de las fiestas las dejo para mañana, que pasaré por aquí con el último día del calendario.

B.D.E.B.

Día 23: Romance

Día 23: Romance

Y llega el turno de una emoción positiva y diría que de las más bonitas, el romance, tan ligada a ese sentimiento que está muy presente en bastantes de los blogs que sigo (que seguimos) el amor.

Cuando esa emoción llega el corazón parece que palpite más rápido, aparecen otras emociones al compás, alegría, embelesamiento, admiración, anhelo…pero también puede causar justo lo contrario, cuando ese romance, ese amor, no es correspondido por la otra persona ¿verdad?

Pero en estos días, en los que dijimos de dejar lo malo a un lado, vamos a quedarnos en lo bonito que es ese amor correspondido, ese comienzo de romance en el que sentimos las msriposas en el estómago, en el que un «te quiero» te eriza la piel. En esa primera caricia, ese primer beso, en fundirse en un abrazo, o hablarse con una mirada, perderse en una sonrisa…

Quedémonos con esos bonitos instantes, que todos hemos vivido en algún momento de nuestra vida. Si ahora no lo tenemos, vamos a quedarnos con ese recuerdo, y una esperanza, un sueño, un deseo…

Que pronto volvamos a vivirlo, a sentirlo.

B.D.E.B.

Día 24: Adoración

Día 24: Adoración

Y llegamos al final de este calendario, hoy la palabra, la emoción,  es «adoración» pero antes de hablar de ella, quería daros las gracias por compartir vuestras emociones con las mías y por el seguimiento día a día de ellas.

Y en un día como este pues la  «adoración» viene ni que al pelo ¿verdad?,  suele estar muy ligada al tema religioso pero creo que no sólo sentimos adoración por un ser divino, también la sentimos hacia un mentor, o hacia nuestros padres, por alguien que en definitiva, nos haya aportado, acompañado, enseñado o ayudado a ser lo que somos en esta vida.

Y en este día de adoración, permitirme que despida este calendario, deseando que todos vosotros paséis una feliz noche, tanto los creyentes como los no creyentes, pero que todos tengáis unas felices fiestas rodeados de la gente importante de vuestra vida.

Recibir mis mejores deseos.

Un fortísimo abrazo para todos.

B.D.E.B.

Día 22: Interés

Día 22: Interés

Hoy es el turno del interés, según la Wikipedia, el interés es un sentimiento o emoción que hace que la atención se centre en un objeto, acontecimiento o un proceso.

Prestamos interés cuando escuchamos una noticia importante, cuando estamos en una clase (cuando éramos más jóvenes al menos), cuando vemos un documental, cuando estamos en alguna charla o coloquio, si estamos viendo un teatro, en muchísimas ocasiones. Hay gente que no, que se distrae con cualquier cosa y no presta interés por casi nada, o a veces porque el asunto no nos parezca «interesante».

Creo que siempre que haya un interlocutor detrás, hay un motivo importante para prestar interés, porque antes de salir a dar esa charla, esa noticia, esa clase… hay horas de trabajo y esfuerzo y pienso que merece nuestra atención, que prestemos ese interés.

Pero especialmente hay un caso en el que siempre, siempre, hay que prestarlo, cuando un conocido, amigo o un familiar, nos abre su corazón para contarnos algo que le preocupa, que le angustia, que le hace sentir mal. En ese momento es muy necesario mostrar todo nuestro interés, y esforzarnos en que esa persona sepa que estamos a su lado.

B.D.E.B.