A fuego lento

A fuego lento

¿Cuál es tu receta favorita?

Empezamos con cuatro letras, las mismas que tiene un «hola»

Seguimos con dos nombres, necesarios para seguir cocinando

Después vendrán dos besos, en las mejillas, a los que les seguirá una sonrisa y se le añade una mirada directa a los ojos

Agregamos una primera conversación, acompañada por supuesto de un café (este ingrediente siempre hace que el sabor sea más intenso)

Y a partir de ahí todo irá a fuego lento

Se irán agregando muchos más ingredientes

Compartir momentos

Un puñado de risas y otro de lágrimas

Añadiremos unos cuantos abrazos, sin escatimar, este ingrediente le dará un toque excepcional

Es importante estar a su lado para evitar que se apague o se queme

Y a todo esto se le añade un mucho de cariño, de sinceridad, de saber estar y todo aquello que encontremos en el cajón de las buenas emociones.

El resultado será un guiso llamado amistad que no llena el estómago pero si nuestro corazón y alma.

Disfrutarlo, no siempre se consigue hacer muchos a lo largo de la vida, pero si sale bien, con pocos nos podemos conformar.

B.D.E.B.

Lágrima fácil

Lágrima fácil

Cuéntanos la última cosa con la que te hayas emocionado.

Si, soy persona de lágrima fácil, de emocionarme con cualquier historia un poco triste que me cuenten, o con un discurso bonito, o unas palabras dedicadas, y una despedida aunque sea un hasta pronto.

¿Lo último que me ha emocionado?

Lo contaba aquí el otro día, cuando un chavalin de 16 años se acercó a la parcela a ver a los perretes y me contó que el suyo había fallecido hace unos meses. Ahora ya sé su nombre, Edén se llama el chico, y va con la pandilla de mi hijo pequeño, algunos días pasa por aquí con el chico o él solo a saludar y jugar con los perretes.

Me emociona porque he compartido una pérdida como la suya y sé lo mal que se pasa. Si no le conoces de nada, tiene pinta de chico duro, con algunos tatuajes, pese a su corta edad, y la forma de vestir, caminar… luego hablas con él o le ves actuar con la gente y es todo lo contrario, un chico sensible y cariñoso, un buenazo.

Me emocionó el otro día, y hoy cuando estábamos varios conocidos para comer juntos, también lo ha hecho cuando cariñosamente saludaba a una conocida de mi edad, con mucho cariño y después que ella le diera unos consejos para no quemarse la nariz con el sol, él ha depositado un beso suave en su mejilla como si se tratara de su madre o algún familiar cercano.

Esos gestos, esas acciones, sobretodo cuando vienen de gente tan joven, me emociona mucho, quizá porque siempre hablamos de que los jóvenes pasan de todo, y puede que así sea, pero también tienen su corazoncito.

B.D.E.B.

Estoy y estaré

Estoy y estaré

Cuando necesites quien te escuche,

no quien te oiga,

Cuando necesites contar aquello que te ahoga

Para caminar a tu lado

Para hacerte reír

Cambiar tus lágrimas por una sonrisa

Para calmarte con un abrazo

Para hablarte

Ayudarte

Quererte…

B.D.E.B.

Sentimientos que se esfuman

Sentimientos que se esfuman

Cuando gente con la que has tenido una relación estrecha, se empiezan a distanciar, empiezan a aparecer excusas, ves que lo que antes les apetecía compartir contigo, ahora ya no es así, prefieren compartir otras experiencias con otra gente… yo creo que es el momento de dejarlos marchar. No soy persona de insistir, quien le apetezca compartir conmigo perfecto, mis puertas estarán abiertas, pero si no, también lo están para marcharte.

Y cuando esto pasa, normalmente ese sentimiento que tenías hacia esa gente, lo más probable es que también se esfume, que te siga importando pero de otra manera, porque la relación se enfría, porque ya no están y quizá tú tampoco…

Pero resulta que un día deciden hacerte una visita y ¿entonces qué? Pues te encuentras en esa situación de que estás en tu zona de confort (esas vacaciones tan necesarias) con unos y otros, a tus cosas, y no te apetece nada cambiar esos planes por un par de días en otro rollo que ya no consideras el tuyo.

Por circunstancias ajenas me tengo que adaptar y entre esta tarde y mañana (creo que todo el día), cambiar mis baños de la piscina, mi clara del chiringuito, la cena en la parcela del camping con los vecinos o mi siesta y mi ratito después de la cena en la tumbona, por ropas menos cómodas y cenas y comidas en restaurantes… sinceramente, no me apetece nada pero es lo que toca.

Ya no sé si es la edad o que de un tiempo hacia aquí decidí hacer lo que realmente me apetece, estar con la gente que me aporta y dejar de hacer cosas por compromiso (aunque a veces no queda otra), así que mucho tiene que cambiar la cosa para no estar deseando que estos dos días pasen rápido y pueda volver a mis vacaciones y disfrutar de los días que quedan.

De momento a disfrutar de la tarde y lo que quede antes de que llegue la visita, ya os contaré como ha ido.

B.D.E.B.

El paso de los años

El paso de los años

Ayer me salió un recuerdo de agosto del 2011, antes de comenzar a venir los veranos al camping, solíamos ir fuera algunos días, y ese año fuimos a Burgos, a un pueblecito donde la familia tiene una casita y vamos de vez en cuando.

En ese viaje el chico mayor tenía 6 años y el pequeño apenas 8 meses, recuerdo vagamente cosas del viaje pero cuando veo de nuevo las fotos, recuerdo perfectamente el momento.

Uno de los días, fuimos de excursión a las lagunas de Neyla, ya las conocíamos de haberlas visitado en ocasiones anteriores, pero es bonito ir con los niños porque ellos de una vez a la otra apenas se acuerdan y luego (de nuevo las fotografías) ves el cambio de la última vez que fuiste a esta última.

Recuerdo que yo me quedé con el pequeño a mitad de camino junto a mi cuñada porque había un tramo que se hacía complicado pasar con el carrito del bebé, y mientras el resto se fueron con los otros niños a ver todas las lagunas.

En una de ellas fue donde nos pusimos a hacer más fotos, y hay dos de ellas que son las que más me gustan, quizás no sean las más bonitas, en las que mejor salgamos, pero si que en las que más se nota la felicidad del momento, hasta el pequeño que era un bebé, tiene una sonrisa de felicidad que adoro.

Recuerdos que permanecerán siempre y momentos que guardaré en el corazón, sobretodo cuando ves que se van haciendo mayores y que esos viajes serán mucho menos habituales.

B.D.E.B.