No perder los nervios

No perder los nervios

What skills or lessons have you learned recently?

Voy trabajando en ello, intentando poco a poco que algunas cosas no me afecten tanto, en no intentar solucionar cosas que yo no tengo la solución, es cosa de otros.

Como escribía el viernes, habían situaciones que me iban calentando, que poco a poco hacían que me pusiera nerviosa y terminaban con mi paciencia y perdía los nervios. Algo que sólo servía para llevarme un berrinche enorme y no conseguir nada, bueno si, una disculpa (que no salía del corazón) para «contentarme» y después, en un tiempo volver a la misma historia.

Pero desde hace unos meses, dejé de alterarme por algunas cosas, comencé a poner mi salud y mis sentimientos por encima de todo, y no dejar que los nervios me ganasen la batalla, al menos en algunas situaciones.

Este fin de semana (me hubiese gustado no hacerlo) he podido comprobar que lo estoy consiguiendo, he controlado mis nervios, he controlado mis emociones, me he valido yo sola para todo, sin necesidad de nadie, he visto que puedo estar bien, aunque se rompa el corazón, pero que se puede luchar para seguir adelante, y que si me quieren tendrá que ser a mi manera, como me gusta, como lo necesito, del todo, nunca a medias…

B.D.E.B.

*Si alguien me puede explicar porqué desde la aplicación sale la pregunta en inglés, lo agradecería mucho 😂

Día 16: Aversión

Día 16: Aversión

Hoy le toca el turno a la «aversión». Y si tengo que hablar sobre a qué le tengo aversión, habrían unas cuantas cosas, o quizás más de las que me vengan ahora mismo a la cabeza, pero voy a centrarme en las primeras que llegan a la cabeza al oír esta palabra.

Si empiezo por bichos, hay uno (más bien una) que es a la que más, las arañas. No puedo siquiera verlas en fotografías, en la televisión y mucho menos en directo (hasta hablar de ellas hace que se me erice la piel), desde bien pequeña y ahora mismo, aunque lo tolero un poco más y soy capaz de matar alguna (perdonarme porque no soy nada violenta, pero con estos bichillos no puedo) siempre lo hago a distancia, vaya a ser que pegue un saltito y se me ponga encima, entonces el grito se oye en todo el vecindario.

Recuerdo una nochebuena en casa de mis abuelos maternos, una casa de campo de la que he hablado en alguna ocasión, yo tendría unos 10 años, estábamos cenando en una especie de almacen que había, ya que nos juntábamos más de veinte personas. De repente mientras me comía un cangrejo ayudada por mi cuñado, en la pared blanca, justo enfrente mía, una araña de esas negras peludas, del tamaño casi del cangrejo que me estaba comiendo. La odisea para matarla ni os la cuento, pero si que os diré que mi cangrejo se quedó a mitad y nunca más los he vuelto a comer, los vi en aquel momento tan parecidos, salvo por el color, que siempre recuerdo aquel día.

Y si hablamos de actos que me provocan aversión, el principal, el maltrato a los niños, cualquier maltrato en general, pero el maltrato infantil puede conmigo, saca a relucir mi peor parte y es que nunca un niño puede hacer algo tan malo como para lo que les hacen algunos progenitores (no los considero padres) y ya ni qué decir cuando el mal se lo hacen para hacer daño a su (ex)pareja…

Esas son las dos cosas principales, aunque hay pocas o muchas más.

¿Y las vuestras?

B.D.E.B.

Día 15: Confusión

Día 15: Confusión

Y para terminar este fin de semana y seguir el calendario, hoy tocaba la «confusión» que viene al pelo en estos días.

Cuando llega a nuestras vidas a veces nos cuesta encontrar una solución, saber que hacer porque los sentimientos están encontrados, porque estamos cansados ya de una situación, pero por otro lado no quieres tirar todo aquello por lo que has luchado tanto por la borda.

Nos confunden las cosas, las situaciones, las personas. Recibimos una de cal y otra de arena y llega un momento que no sabemos ya que hacer, por donde tirar.

A veces nos toca usar una «balanza» y ver a donde se inclina, parece fácil ¿verdad? Pero cuando hay sentimientos en juego, que complicado es.

Este fin de semana, esa confusión se hizo aún más grande, o quizás me dió pistas para aclararme, no lo sé, sigo con ella y me temo que no será fácil encontrar una solución. Ni siquiera el paseo de esta tarde me ha servido para aclararme…

Pero hay que seguir, de momento mañana comenzamos semana, supongo que con alguna conversación pendiente y quizás consiga deshacer un poco esa confusión.

Al menos esta tarde conseguí renovar energía para esta semana, última antes de las vacaciones, así que con fuerzas para superarla.

B.D.E.B.

Paseo en el mar

Paseo en el mar

Esta mañana viendo la publicación de un amigo, esas increíbles fotos de los atardeceres en algún lugar del mundo, me entraron unas ganas tremendas de vivirlos. Y aunque aquí los amaneceres son excepcionales, los atardeceres no son tan increíbles, el sol se pone por detrás de los edificios y lo único que hace, es pintar desde lejos las nubes y el horizonte de miles de colores.

Me animé, y ya que esta mañana el dolor de cabeza no me lo permitió, esta tarde salí a dar un paseo por el mar, a preguntarle (como si él tuviera las respuestas) y a pensar o no pensar, en aquello que me quita la paz.

La verdad que al menos me ha traído paz, me ha ayudado a desconectar un poco, a hacer miles de fotos y a relajarme pensando en otras cosas. Aunque seré sincera, no ayuda mucho cuando te vas encontrando con las parejas paseando en esos atardeceres, y te preguntas ¿alguna vez paseaste acompañada? La respuesta es no, mis atardeceres (y amaneceres) suelen ser en soledad, alguna mañana acompañada de una amiga, en pareja nunca. Pero bueno, es lo que hay.

Cuando ya iba oscureciendo, he decidido dar la vuelta y ahí me encontré con la sorpresa, allí en el fondo, comenzaba a salir ella. La he visto brillar sobre el mar muchísimas veces, pero verla salir nunca, siempre el sol. Maravillada continué el viaje de vuelta  ya no pensé en nada más que disfrutar del espectáculo que tenía delante.

Y ahora, aquí, en la cafetería donde suelo desayunar los domingos en los que paseo, tomando una clara, he decidido contaros ese paseo, desde «alma de mar» (bonito nombre ¿verdad?) y con vistas a este mismo, aunque los toldos para proteger del frío no permiten una visión nítida, pero es lo que tiene el otoño e invierno.

En lugar de música os dejo otro sonido que me parece maravilloso.

B.D.E.B.

Día 14: Incomodidad

Día 14: Incomodidad

Definición de incomodidad: Es lo que sentimos cuando algo nos empuja fuera de nuestra zona de confort y nos desafía de maneras que pueden resultar incómodas o incluso confrontadoras.

¿Os habéis sentido en alguna ocasión así?

Yo en más de una. Como persona tímida que siempre he sido, cuando en alguna ocasión, he tenido una comida o cena, supuestamente con la familia de mi círculo más cercano y de repente me encuentro con bastante más gente a la que yo no conozco y el resto sí. Eso me provoca una sensación de incomodidad bastante grande, me suelo quedar apartada porque los veo a todos muy integrados, pero yo me siento fuera de lugar. Se ponen a hablar de sus cosas y no puedes entrar en la conversación porque no son tus cosas. Para que me entendáis mejor, mis dos cuñadas son una venezolana y otra colombiana y cuando nos hemos juntado en familia, son de traer a gente de su tierra, que entre ellas si conocen a todos, pero yo no conozco a nadie, así que no me siento muy cómoda que digamos.

Esta situación se ha convertido en algo bastante común, para más inri mi suegra es venezolana y todos sus hijos nacidos allí, así que me siento un poco la extranjera, a veces intento adaptarme e integrarme, pero últimamente ya desisto, falta de ganas o no sé. Supongo que todo influye.

Esa es la más común, pero hay algunas más, creo que hoy ando espesita para escribir, será falta de sueño…

B.D.E.B.