Colección de recuerdos

Colección de recuerdos

¿Tienes alguna colección?

Tengo una colección de recuerdos, llevo desde bien pequeña guardando todo aquello que me hizo sentir, bien o mal, aquello que me alegró o que me hizo llorar, aunque no siempre esas lágrimas fueran de dolor, también las hubo de felicidad.

Es una gran colección que de vez en cuando me gusta mostrar, sobretodo los de mi infancia, creo que son los más valiosos, quizás porque han pasado muchos años, o quizás porque en el camino se perdió la parte más importante que los formaron (ellos).

Lo bonito de mostrar esta colección, es que a veces ayudas también a que otras personas se acuerden que tienen una colección parecida a la tuya y ahí es donde los compartimos, intercambiamos cómo si de cromos se tratara (sólo por un ratito) y después los volvemos a guardar en una caja que se llama corazón.

No toda la colección es bonita, también hay piezas feas, pero esas no suelo mostrarlas, no me hacen sentir bien y se encuentran separadas del resto, en el lugar más oscuro, esperando que algún día caigan en el olvido.

Una colección que todos poseemos, más o menos bonita, más o menos extensa, pero que cuando tenemos esos días de nostalgia, es bonito desempolvarla y mostrar lo felices que un día fuimos.

B.D.E.B.

Sólo palabras…

Sólo palabras…

Photo by Lisa Fotios on Pexels.com

¿Sabéis esos días en qué unas palabras mal dichas o pronunciadas duelen cómo si fuera el peor de los insultos? Pues hoy es uno de esos días.

Te levantas no con todo el ánimo del mundo, a veces falta de sueño, otras circunstancias que estás viviendo, o simplemente ves que lo que pensabas hace unos meses realmente está pasando y no sabes en qué momento va a cambiar todo.

Pero amanece un día de esos tontos (aunque últimamente sean más de los que me gustaría) y parece que todo se empieza a poner en tu contra, mientras lo vas sobrellevando, sin ganas, pero ahí va la cosa, entonces una conversación hace que las pocas ganas que tenías desaparezcan del todo. Y es que a veces pronunciamos palabras, que creemos que sólo son eso «palabras», pero quien las recibe le llegan de otra manera, quizás por el tono de voz utilizado o por la forma de expresarlas pero sin que se den cuenta (quizás si o quizás no) te han herido. Si a eso le añades que no es de tus mejores días pues ya…

Y es que a veces te vas cansando de cosas y las vamos acumulando, y cuando ya son muchas las que llevamos pues van pesando y van haciendo que cada día uno se canse más, que tengas ganas de liberarte de cargas que crees que no te corresponden, pero las llevas, y en lugar de agradecerte todavía parece «que esa no sea la manera de llevarlas».

A veces sólo tenemos que fijarnos antes de pronunciarlas y así nos aseguramos de no herir a quien tenemos enfrente y si no hemos llegado a tiempo siempre quedará un «lo siento».

B.D.E.B.

La vida se apaga

La vida se apaga

Ese brillo en los ojos que se apaga poco a poco

Esas palabras que ya no eres capaz de pronunciar

Ese cuerpo curtido que ya no responde

Mujer fuerte

Ahora débil

El paso del tiempo reflejado en ti

Viviste y disfrutaste de la vida

Amaste y fuiste amada

Acompañada hasta el final de tus días

Tus fuerzas se agotan

No sabes quién eres

No sabes quién te acompaña

Tu luz se apaga

Tu descanso llega

En el cielo, una estrella más que nos alumbrará el resto de nuestros días.

B.D.E.B.

Si algún día

Si algún día


Si algún día las nubes cubren tu cielo

Y por más que buscas no encuentras ese rayo de sol que te caliente.

Cuando las noches se te hagan eternas,

Y no sientas ganas de que amanezca de nuevo

Si algún día necesitas un refugio,
donde resguardarte del frío invierno

Un escudo que te proteja

O un abrazo que reconforte

Una mano que te ayude a levantar

Si algún día andas perdido

Sin encontrar el camino adecuado

Cuando necesites hablar
O permanecer callado

Cuando necesites gritar
O llorar en silencio

Si algún día todo se torna gris

Y no consigues una paleta de colores

Si te sientes solo,

Entre toda la multitud

Si algún día me necesitas,

No hará falta que me llames

Antes de que te des cuenta de ello

Yo ya estaré a tu lado…

B.D.E.B

Ratitos que llenan

Ratitos que llenan

Algunas veces tienes cosas planeadas desde hace varios meses y de repente sucede un inconveniente y esos planes cambian por completo, algo así ha sucedido este domingo.

Desde hace unos meses, este domingo íbamos a ir con unos amigos a Valencia para que mi hijo mayor recibiera el regalo de sus dieciocho cumpleaños por parte de ellos, conducir un deportivo en el circuito de allí, y ya de paso pues pasaríamos el día, paseando,  comiendo, etcétera.

Pues el viernes mi amiga se cayó por las escaleras y se ha fastidiado la pierna, y la verdad que el que se estropeara el plan de hoy no me ha importado mucho (el chico se fue igual con su padre y el marido de mi amiga), pero me ha sabido fatal por ella.

Ella con mi hijo es algo especial, así como para mí las suyas, (una de ellas le dediqué no hace mucho una entrada), me consta que ella tenía mucha ilusión de ver como el chico disfrutaba de su regalo y al final no ha podido ser.

Así que a mitad de mañana he decidido ir al vivero, comprar una orquídea y llevársela. No es necesario decir que le ha gustado muchísimo, aunque sé que ella ha agradecido más la visita.

Ella se parece mucho a mi en muchos sentidos, quizás por eso nos conocemos tan bien, y el estar con la pierna inmovilizada sé que para ella es un suplicio, el no poder llevar todo a su antojo y tener que depender de los demás no le va a ser tarea fácil y hoy ya estaba desesperada.

He hablado un rato con ella, le he aconsejado que hiciera caso a los médicos y así recuperaría antes, pero sé que no lo hará, que en cuanto se quede sola empezará a hacer cosas y no parará quieta. No sabemos hacerlo…

Finalmente llegaron los chicos y mientras su marido ha preparado una paella para comer, ella escuchaba entusiasmada como mi hijo le contaba como le había ido la experiencia. Hemos comido en familia, porque sinceramente así les considero, se nota mucho cuando una comida es con «formalismos» a cuando estás como en casa y después hemos recogido entre todos y mi amigo ha preparado el café mientras yo fregaba los platos.

Curioso porque él ha preguntado como quería el café y ha sido ella la que ha contestado por mi.

El día no ha sido como planeamos hace meses pero si que ha sido igual de reconfortante o más que el qué teníamos planeado, y es que siempre lo digo, no importa el lugar es la gente, esa gente que te rodea y hace que los días sean especiales, que los ratitos llenen.

B.D.E.B.