Gratitud y alegría

Gratitud y alegría

¿Qué emoción positiva sientes más a menudo?

No hace tantos meses que todo estaba nublado, no veía ni el más mínimo rayo de la luz del sol, y me esforzaba, pero entre que cuando creía ver algo, se ponía de nuevo una nube delante, parecía que nunca se iba a despejar.

Por suerte hubo mucha gente que me echó un capote, unos fueron conscientes, otros no, pero entre todos me ayudaron a salir de esa tormenta interna y ver de nuevo el sol, así que, ¿Cómo no sentir gratitud con todos ellos?, y junto a esa gratitud también alegría. Porque creo que a todos nos alegra el saber que le importas a la gente, que cuando ves que te escriben, te llaman, quedan contigo para salir y que te distraigas.

Cuando te escuchan, no sólo te oyen, cuando te abrazan…

Cuando te sientes querida en una mala racha, hacen que sientas esa alegría, sabes que intentarás agradecerlo aunque nunca te parecerá suficiente.

Gratitud y alegría, dos de las mejores emociones que se pueden sentir en una relación tan grande e intensa que se llama amistad.

Así que desde aquí, gracias.

B.D.E.B.

Si bajo una tormenta así yo he llegado a bailar, estoy segura que tu también lo conseguirás 🫂
Como decirte…

Como decirte…

Lo intento pero no se como hacerlo,

a veces creo que voy por el camino,

otras siento que me pierdo.

Te digo que estoy,

que tomes mi mano,

te escucho y comparto tus sentimientos.

¿Quién soy yo?

Alguien que rie cuando ríes,

que sufre cuando te ve sufrir,

que le duele tu dolor

y se alegra de tu felicidad.

No preguntes el porqué,

para eso no tengo respuesta,

pregunta hasta cuando,

te diré que hasta que tu quieras.

Después seguiré estando,

oculta,

en silencio,

sin que notes mi presencia.

Cómo decirte,

que llegué para quedarme,

que aunque no sepa explicarte,

no huiré,

eso es de cobardes.

B.D.E.B.

Sueños cumplidos

Sueños cumplidos

Escribió la dirección en el GPS y se agarró al volante con fuerza, intentando calmar un poco los nervios y con la mirada fija en la carretera, bajó un poco la tensión de sus brazos y comenzó la marcha, aún no había amanecido y con un poco de suerte, antes de la hora del almuerzo estaría de nuevo frente a él.

No sabía como iba a reaccionar, sólo que se moría de ganas de verlo desde aquella despedida hacía ya un mes, en sus sueños siempre aparecía ese beso de despedida, el único que se habían dado, pero que le erizaba la piel cada vez que lo recordaba.

Desde que comenzaron a hablar, él la había visitado en un par de ocasiones, las conversaciones telefónicas, las videollamadas y los mensajes, se habían quedado cortos, necesitaban más…

El primer encuentro fue tímido, torpe, un poco sin saber bien cómo actuar, pero pronto se comenzaron a dejar llevar, a mantener conversaciones relajadas, a mirarse directamente a los ojos, a sonreír sin nervios.

En el segundo encuentro dieron paso a algún roce, a unos abrazos más largos, a más complicidad en sus miradas, esas que se llegaron a besar antes que sus labios, pero cuando estos se juntaron despacio, pidiendo permiso, tuvo lugar un momento especial, maravilloso que ella estaba deseando que volviera a ocurrir, ¿y él?

Esa pregunta es la que le tenía en vilo, la que le mantenía nerviosa durante aquel viaje, los kilómetros más largos de su vida.

Con los ojos en la carretera y su pensamiento en él, llegó a su destino, aparcó el coche cuando la voz le dijo que había llegado a su destino. Bajó del coche y cruzó la puerta de aquel inmenso parque y se dirigió hacia el estanque donde habían quedado.

A lo lejos lo vio, estaba de espaldas pero enseguida lo reconoció, no pudo evitar sonreír y justo en ese momento él se giró, ella avanzó más rápido mientras él también comenzó a caminar hacia ella, atrás quedaron los miedos, los nervios, las preguntas…

Un abrazo, una mirada y un beso fueron suficientes para acallarlo todo.

No siempre son necesarias las palabras para expresar nuestros sentimientos…

B.D.E.B.

Fotografía

Fotografía

Cuando estaba en el instituto, teníamos una clase que era de fotografía, nos enseñaban a hacer las fotos y después a revelarlas en blanco y negro.

Realmente me gustaba el revelado, hacer fotos también y me sigue gustando, pero ahora sólo las hago con el móvil. Pero el tema del revelado me fascinaba, ver como de un papel en blanco empieza a salir esa imagen que has captado un rato antes, me parece mágico.

Ahora ni siquiera las llevamos a revelar, la mayoría de veces las enseñamos en el móvil, el portátil o la tele, la magia de mostrar un álbum cuando regresabas de un viaje la hemos perdido, bueno, creo que solamente hay un tipo de álbum que aburría a la mayoría, el álbum de fotos de la boda 😂, cuando los recién casados te invitaban a cenar ya sabías lo que tocaba, pero no sólo fotos, vídeo también…

Pocas veces nos detenemos a fondo a ver una fotografía y lo que en ella se refleja, la cara de felicidad en ocasiones, o unos ojos tristes aunque se dibuje una sonrisa, las formas de las nubes que te han maravillado e intentas captar, o los colores anaranjados de un amanecer en el mar, con ese reflejo del sol que parece te da el doble de calor.

Alguien de por aquí hace unas fotos maravillosas, que cuando yo subo alguna de las mías, casi me da hasta vergüenza, pero bueno es hasta donde llego, eso sí mirarlas me encanta, pero con detalle y cariño, el mismo que ponemos cuando queremos captar ese momento que nos llama la atención.

Es una pena no haber podido tener en casa un pequeño laboratorio y seguir haciendo esa «magia» pero me conformo con alguna de esas imágenes que un día vi como aparecían de la hoja en blanco y con esa sonrisa de felicidad que tenemos cuando somos adolescentes.

B.D.E.B.

Pequeñas cosas

Pequeñas cosas

Sugerencia de escritura del día
¿Qué te hace sentir en paz?

Hay varias cosas que me hacen sentir en paz, son fáciles, sencillas, pequeñas cosas, pero que a veces parece que los planetas se alineen en tu contra para impedirlo, aun así procuro tener algún ratito de paz a lo largo del día.

Una siesta después de comer (muy típico aquí en España), estos días en Andorra es lo único que eché de menos, pero bueno tuve otras cosas que también me llenaron de paz.

Mis paseos por el mar, esos traen paz, renuevan energías, hacen que me olvide todo lo malo y sólo disfrute del momento.

Ese ratito de final del día, en el que ya está todo listo y te puedes echar en el sofá, a ver alguna serie, a leer un rato o incluso a escribir un poco, cuando llega ese final no permito que nadie me moleste y si alguien lo intenta (principalmente mi hijo pequeño, que parece que te vea por un agujerito que es tu momento de confort) ufff, ahí sale la peor parte de mí 😂, creo que es de lo mejor del día, a la vez que notas el cansancio tienes esa paz de saber que ya terminó todo por hoy y mañana más.

Por supuesto momentos como este en el camping, que mientras está casi todo el mundo en la piscina, yo aquí estoy en la tumbona, con los perretes a mi vera, el ventilador delante y escribiendo estas letras, y  leyendo las entradas de los blogs amigos, aquí también siento una paz tremenda.

Y por último, aunque seguro que algo más se me escapa, un paseo por el bosque, estar en plena naturaleza y sentirla es también de las mejores sensaciones que existen, me transmiten mucha paz y tranquilidad.

Así que voy a seguir disfrutando de este momento y seguir leyendo un ratito mientras los bichejos me lo permitan.

B.D.E.B.