Acampadas

Acampadas

El otro día hablaba con una amiga del camping, ella decía que había ido hacia ya tiempo y la experiencia no le había atraído, sin embargo cuando ha venido a visitarnos, se lo pasa bien y le apetece.

Recordando, las primeras veces que yo fui de camping, allá en los años…😂 era una adolescente, y siempre iba con mi hermana mayor, mi cuñado y mi sobrino que tenía un par de añitos. La verdad que me gustó y en una de esas, coincidí con una compañera del instituto, casualidades, sin saberlo y allí nos encontramos las dos, recuerdo que por la noche quedamos en el lago (para fumar un cigarrillo a escondidas) y allí estaba un amigo de mi hermana, con el carrito y el bebé dentro, dando vueltas al lago a ver si conseguía dormirlo, porque no os hacéis una idea de lo que lloraba el niño.

Luego llegaron muchas más acampadas, en el instituto, con amigos, muchas más con mi hermana cuando yo ya tuve novio, fue algo que siempre me gustó y a él también, así que seguimos durante años.

Después dejamos de ir hasta que cuando el niño pequeño tenía unos tres añitos, empezamos de nuevo y poco a poco pasó a más, algún puente, semana santa y el mes de agosto. Desde hace ya unos  cuantos años, el mes de agosto o desde finales de julio, marchamos para un pueblecito cercano y allí nos instalamos durante un mes en el camping. Las dos primeras semanas como la empresa no cierra sigo teletrabajando desde allí, pero de otra manera. Un horario menos «formal» y allí al aire libre y saludando a todo aquel que pase por delante y se queda mirando un poco extrañado. Aunque los que vamos allí todos los años ya me conocen y saben que es lo que toca antes de ir a la piscina.

El camping, como le decía el otro día a mi amiga, no a todo el mundo le gusta, no es lo mismo ir un día de visita que quedarte allí, ir en tienda que ir en caravana, llevar lo justo cuando empiezas que tener todas las comodidades (una segunda casa, tengo todo por dos 😂) pero de verdad que trabajar así al aire libre, saludar a uno y otros, ver como el chico va con la pandilla en la bici, que me recuerdan a verano azul, y hacerte una barbacoa con los vecinos o una paella,  compartir cuando vienen las visitas y relajarme en la tumbona, leyendo un libro o escribiendo, desconectar de todo y encontrarme conmigo misma…son mis vacaciones soñadas, que ¡ojo! también me gusta viajar y este año lo haré por unos días, pero si quiero de verdad descansar y desconectar, esta es mi mejor manera (quitando mi adorado mar).

B.D.E.B.

Detalles que llegan

Detalles que llegan

20240712_134141950996309503887001

Hace ya años que conozco a esta pareja, siempre han sido agradables, cercanos pero la relación era estrictamente en el mundo de la fiesta, si hacíamos cosas juntos era porque las organizaba la comisión de fiestas e íbamos la gran mayoría.

Desde hace casi un par de años esto empezó a cambiar, empezamos a tomar algo por ahí alguna tarde, luego llegó alguna que otra cena ya por nuestra cuenta, algunos viajes de fin de semana, Córdoba, Granada, a fallas en Valencia, visitas de ellos al camping… se fue creando poco a poco una amistad.

Ya las salidas se han ido haciendo más habituales y encima nuestros chicos, el mayor mío y el pequeño suyo, se han hecho amigos también y de vez en cuando salen juntos, parece como que todo nos ha unido un poco más.

Ella sufrió conmigo en esa temporada que he pasado tan mala, me acompaña de vez en cuando en algún paseo por la playa y bueno, pues se está convirtiendo en una buena amiga, lo que hablaba ayer del instinto, en poco tiempo le he visto que es de las que están, a pesar de tener pensamientos muy diferentes en algunas cosas, nos respetamos mutuamente y eso no separa, que no siempre es así con todo el mundo.

Este sábado hemos programado una salida a cenar para celebrar varias cosas, entre ellas su cumpleaños que fue la semana pasada, ayer quedamos para tomar algo y dar un paseo por la playa y le llevamos su regalo de cumpleaños y ella se sorprendió y me dijo «te has adelantado» yo no entendía y sacó una pequeña bolsita de tela del bolso, en ella había unas pulseritas de hilitos de colores y me dijo, «esto lo compré el otro día y te lo pensaba dar el sábado, son unas pulseras de la amistad, es una para ti y otra para mí».

La pulserita (en la foto se ve) es un detallito muy mono, pero realmente es su significado lo que más me importó, fue algo así como el sello de una amistad, decir «aquí estoy siempre que lo necesites», llamarme tonta pero creo que ya os hacéis una idea de que así soy yo, nuevamente emocionada.

Y es que después de llegar a casa y acostarme, estaba dándole vueltas al tema, este año empezó muy mal para mí, lo continué no mucho mejor, pero así como me han quitado cosas, la vida me está llenando de buena gente a mi alrededor, quizás para que me ayuden a llevar las cosas o quizás porque no todo tenía que ser malo, pero os aseguro que anoche me acosté de nuevo feliz.

Como estas pequeñas cosas quieren decir tanto, creo que aunque a veces se va la cabeza y piensa justo lo contrario, soy muy afortunada y ellos y tú y tú también, tenéis parte de esa bonita culpa.

Feliz fin de semana.

B.D.E.B.

Instintos y emociones

Instintos y emociones

¿Qué cosas crees que mejoran con la edad?

Una de las cosas que creo que mejoran, es nuestro instinto y otra la intensidad de nuestras emociones.

Con el paso de los años, quizás por las experiencias vividas, cada vez distinguimos antes lo que nos hace bien y lo que no, a quienes merece la pena tener a tu lado y quienes bien lejos de ti.

Todas esas situaciones, cosas o personas (no voy a decir que restan, porque hoy me dieron una «lección», no mezclar los números con las letras), diremos que oscurecen el alma, tu corazón, todo aquello que llega a ti para hacerte daño, empiezas a distinguirlo y lo alejas todo lo que puedes, o le cierras la puerta para que no pueda entrar, para que se quede fuera y no dañe las cosas bonitas.

Y así mismo comenzamos a reconocer aquello(s) que necesitas en tu vida, lo(s) que le darán luz, te acompañarán en el camino ya sea llano o con cuestas y te darán la mano cuando la fuerza se agote. Los reconocerás cada vez más fácil, aunque tengan muchas cosas diferentes a ti pero siempre hay otras más importantes que harán que conectéis, que lleguéis el uno al otro y que esa persona esté presente a cada vez que ocurra algo importante en tu vida.

Y después está la intensidad de las emociones, cuando somos jovencitos (porque a pesar de la edad, el espíritu joven lo seguimos teniendo), creemos que se nos acaba el mundo con nuestros sentimientos pero pasamos de un extremo al otro, igual que queremos dejamos de hacerlo y, a mi modo de ver, muchos de esos sentimientos son pasajeros, no son tan intensos como creemos que son, y con los años parece que esa intensidad es mayor que cuando queremos es de verdad, tanto que a veces se nos va la vida cuando tenemos que olvidar, suponiendo que lleguemos a conseguirlo…

Así es como yo lo veo, y como muchos de vosotros sois poco más o menos de mi quinta, aquí os dejo esto:

«Vista de lince y ahora te ayudas de cristales

Pelo negro que se vuelve blanco

Antes corrias y ahora prefieres un lento paseo

Piel tersa en la que se comienzan a dibujar unos surcos, que recuerdan lo que has reído, lo que has disfrutado

Cambias las fiestas por reuniones de amigos

Las aventuras por relax y placer

Pero el espíritu sigue siendo joven

Disfrutamos de otra forma pero seguimos disfrutando

Y aún más

Recordando todo lo vivido

Porque se vive de nuevo «

B.D.E.B.

Casualidades que merecen la pena

Casualidades que merecen la pena

Hace poco más de seis meses, dando vueltas por este lugar, intentando no pensar demasiado, entré en un blog y me llamaron la atención sus entradas, me gustaron y me dió una buena sensación. Inmediatamente comencé a seguirlo y fui correspondida igual, y también empecé a comentar cada una de sus entradas.

Esto fue así día tras día (creo que pocas veces he fallado a ese café diario). Y no me preguntéis porque, pero muchas veces sin conocer mucho más que lo que alguien te deja ver, parece que fuera un conocido de siempre, sus palabras te llegan, sus letras.

Pero parece ser que todo tiene un principio y un final (esos que no me gustan nada), y los blogs también lo tienen, hace unos meses escribí una entrada «este lugar«, justo cuando otra persona dejaba por un tiempo de escribir en su blog, otra persona a la que seguía (y sigo aún) y que también me tenía, o me  tiene, enganchada a sus letras. También le escribí directamente a su página, para decirle lo mucho que me gustaban sus letras y que se le echaría de menos. Por suerte esta otra persona sigue escribiendo y por supuesto yo leyendo cada una de sus entradas.

Tú no sé si te tomarás un tiempo o simplemente no escribirás tan de seguido, no soy de hacer preguntas (creo que lo sabes) no me gusta incomodar ni saber más de lo que cada uno quiere contar, lo único que tengo claro te lo dije esta mañana, se te echará de menos, principalmente yo, pero seguro que más gente.

Te digo esto hoy porque cuando llegue ese día, que sólo sé que está cerca ya, me va a costar más aunque sé que seguiremos en contacto, pero se me hará raro que no me brinden un café cada mañana.

Como te decía el otro día, llegaste por casualidad, casualidades bonitas que a veces suceden.

B.D.E.B.

Dile…

Dile…

Dile que te gustó,

Ese beso a la luz de la luna

Ese abrazo del que no querías despegarte

Esa mirada que te acariciaba el alma.

Dile que cambiarías,

Un palacio por una cabaña

El mejor vehículo por caminar junto a él

Una vida por un atardecer a su lado.

Dile que sientes,

Cuando despiertas a su lado

Cuando te sorprende a mitad de mañana con un mensaje

Cuando sus caricias erizan tu piel.

Dile que ya no recuerdas,

Cuan solitarias eran tus noches

Y tristes los amaneceres

Que aburridas eran las tardes

Y que vacía estaba tu cama.

Dile que ya no sueñas,

Que ya no imaginas,

Que ya no sabes,

Lo que sería vivir sin él.

Dile hoy,

quizás mañana sea tarde.

B.D.E.B.