En la piel del otro

En la piel del otro

Ayer sentí una punzada de dolor al ver a una amiga enfadada y dolida por un comentario que otras habían hecho sobre su pareja, y mientras la escuchaba y la veía me sentía fatal porque, aunque yo no supe nada hasta ese momento, creo que todos antes de hablar deberíamos de ponernos en la piel del otro y ver porque ha actuado de una u otra manera.

Cuando una persona lleva una responsabilidad y carga importante, aunque no pida ayuda porque no es de pedir, los que estamos alrededor deberíamos de darnos cuenta y ofrecernos para ayudar y más cuando es algo que nos influye a todos. No cuesta nada preguntar y así hacerle saber a esa persona que estamos para echar un cable en lo que se pueda y que cuente con nosotros.

Pero muchas veces la gente no lo hace, y no sólo eso, sino que encima están pendiente de lo que dice o hace esa persona para quejarse si no lo hacen al gusto de ellos, y con eso de verdad que no puedo, me supera.

Soy de las personas que cuando la gente hace las cosas por todos, como cabeza visible, siempre lo agradezco y si encima yo no he colaborado o ayudado porque no he podido hacerlo, aún lo agradezco más y no se me ocurrirá quejarme de como lo han hecho, creo que para nada es justo sobretodo cuando esa persona hace las cosas por devoción, sin «ánimo de lucro»

Pero está claro que no todo el mundo opina igual o similar les cuesta ponerse en la piel del otro y ver toda la carga que lleva encima, como tiene que esquivar los problemas y pelear para que todo salga bien, no para él, sino para todos.

Creo que hay mucha gente que le hace falta tener un poquito más de empatia.

B.D.E.B.

Mis hobbys

Mis hobbys

Fotografía propia de la playa Mil Palmeras en Pilar de la Horadada

¿Qué te gustaría hacer cuando te jubiles?

Cuando voy a un pueblecito de aquí de la provincia (Pilar de la Horadada se llama) siempre digo que cuando me jubile me gustaría irme a vivir allí.

Es un pueblo muy tranquilo en invierno, viven bastantes extranjeros, está al lado del mar y no sé muy bien porqué pero me atrae.

Vivir en una casita allí, con el mar a un paso para no tener que coger ni el coche, poder dar un paseo a diario, sentarme allí a leer, escribir o simplemente no hacer nada, escuchar el sonido de las olas y sentir la fresca brisa en el rostro, ¿se puede pedir más? Seguro que sí pero con eso tendría suficiente.

Después llegar a casa y cocinar, pero no por obligación, por gusto, sin prisas. Platos nuevos, innovar, preparar dulces…todo con tiempo, ahora cocino por «obligación» y casi siempre con prisas, entonces espero tener todo el tiempo necesario para no estar estresada ni andar con agobios y darle a cada plato el tiempo que precisa y con todo el cariño, parece que no pero eso también hace.

Y como no, leer y escribir, sobretodo leer que es lo que más me gusta, coger un libro y meterme en su historia, olvidándome durante ese tiempo de lo que ocurre fuera de él.

Creo que son cosas que están al alcance y si mis gustos no cambian (que si no lo han hecho en todo este tiempo, no creo que lo hagan), así sería mi jubilación ideal, aún faltan años pero el tiempo pasa volando.

B.D.E.B.

Disfrutar…

Disfrutar…

Hoy es un día de esos que cada año se repiten pero este año de forma diferente.

Hoy es el «desfile del ninot»,una especie de desfile de disfraces en el que cada comisión va de una temática diferente, antiguamente se escogía un ninot (figura) del monumento, y la gente se disfrazaba igual que él. Ahora se escoge una temática y hasta al ninot se le viste como a todos, merece la pena verlo porque cada año las comisiones se esmeran más y los resultados son espectaculares.

Yo todos los años salgo disfrazada también y a estas horas suelo estar ya con los nervios a flor de piel, pero este año es distinto, este año me toca verlo desde fuera, mi pierna no está para muchos desfiles, así que cedí mi traje a otra persona  que va a ser la primera vez que salga, y espero que lo pueda disfrutar tanto como lo hubiese hecho yo, y por supuesto que le guste la experiencia.

Y ahora en este momento, mientras todos están ya con los nervios, de maquillaje, de peinados y en un ratito de vestirse, pues yo relajada escribiendo estas letras y quizás así  se me haga más fácil verlo todo desde fuera porque cuando llevas tantos años disfrutando de algo y un año no puede ser, se te queda el gusanillo ahí…

Aunque sé que cuando peor lo pasaré es la semana próxima, cuando sea la ofrenda de flores a la virgen del Remedio (patrona de Alicante) y no pueda realizarla.

Pero bueno, espero que hayan muchos años más en los que si pueda salir y ahora sólo pensar en pasar las fiestas lo mejor que se pueda.

Tenemos que disfrutar de cada cosa que hacemos como si fuera la última vez porque quizás a la próxima no podamos hacerlo.

Feliz sábado a todos.

B.D.E.B.

Paz…

Paz…

Describe uno de tus momentos favoritos.

Ese ratito que llega después de comer, otros días después de trabajar, apago el ordenador y me dejo caer en el sofá. Mi bichejo tarda unos segundos en saltar y acurrucarse en un pequeño hueco que vea libre.

Allí llega la paz, ese pequeño rato, ya sea media hora o una hora (con un poco de suerte) me llena más que una noche entera. Esa siesta tan nuestra ¿verdad? Hay quien no le gusta porque le sabe a poco y se levanta de mal humor, yo también si me despiertan, pero si no lo hacen, me levanto como nueva con las pilas cargadas de nuevo.

Ese momento se vuelve más especial aún cuando estoy de camping, estar al aire libre hace que esa paz se multiplique y aunque a veces haya gente alrededor hablando, niños jugando, etc… soy capaz de desconectar de todo.

Y como no, eso mismo en mi adorado mar, descansar escuchando el sonido de las olas ahí llega la paz al nivel máximo y mientras tanto soñar, soñar bonito…

B.D.E.B.

Apareciste tú…

Apareciste tú…

¿Qué cosas importantes te han sucedido hoy?

¿Ha sido hoy? Creo que hace ya algún tiempo, en ese momento que andaba perdida, que ni mi querido mar me daba las respuestas que necesitaba.

Ese tiempo en el que, aún acompañada, sentía que estaba inmersa en una terrible soledad, no encontraba la salida de ese laberinto en el que fui entrando sin apenas darme cuenta, cuando lo hice ya estaba perdida.

Y justo ahí apareciste, sin hacer ruido, sólo un gesto que parecía decir «acompáñame». Y te seguí, tú sabías el camino de vuelta, cómo salir de allí, lo conseguí a tu lado pero creo que no sabes cuanto me ayudaste.

Hoy, tú estás perdido en el laberinto, y yo me adentro para buscarte, para que me acompañes a la salida, hoy soy yo quien te dice «acompáñame » me enseñaste el camino y ya no lo olvido.

Pero creo que no me ves, no oyes mi voz y te veo perdido y no me gusta verte así, pero no me detengo, soy cabezota y entraré a buscarte una y mil veces si es necesario.

Te lo debo, aunque quizás no lo sepas…

B.D.E.B.