Interrupciones

Interrupciones

Andaba escribiendo una entrada, diferente a esta, contestando a la pregunta del día cuando tocaron el timbre, enseguida supe de que se trataba y sin poder evitarlo los nervios se apoderaron de mí.

En ocasiones esperamos las cosas, pero mientras están «quietas» parece que nos damos un respiro y, aunque no las olvidamos, es como que nos permitimos un respiro entre tanto tormento. Pero al final llegan…

Llegan y nos afectan, por mucho que te digan (amigos, familiares, profesionales del tema, hasta terapeutas…) que todo está bien, que es lo normal, que ya sabes que tenía que llegar, que no pasa nada… si pasa.

Pasa que esperas el momento de quedarte a solas para romperte, todo aquello que aparcaste de nuevo aparece y de nuevo te preguntas mil cosas y te dan ganas de mil más…

Interrupciones que llegan a quitar la tranquilidad, de nuevo a borrar de un zarpazo la sonrisa de tu cara, la pequeña felicidad que sentías, pequeña sí, porque aunque los asuntos se dejen a un lado sabes que siguen ahí.

Esto durará un rato, al menos de «cara al exterior», porque cuando esté acompañada sé que fingiré que todo está bien, ya tenía hace poquito a mi hijo mayor interrogándome con la mirada, buscando esa mirada directa que no le he podido dar.

Algún día esto acabará, de la manera que tenga que ser, pero es un proceso lento y que desgraciadamente yo ya hice lo posible por terminar pero no está en mis manos. Ese día espero seguir con mi vida y que no lleguen interrupciones que hagan saltar por los aires mi estabilidad emocional, es lo único que pido.

B.D.E.B.

Esta canción la he compartido en más ocasiones pero es la primera que me viene a la mente cuando las cosas no van todo lo bien que deberían
Oportunidades truncadas

Oportunidades truncadas

Llegas a otro país, a miles de kilómetros de distancia del tuyo, y comienzas tu nueva vida. Tienes tu pasión como hobby, un trabajo estable y te vas habituando, vas creando un «futuro».

Un día, sin saber como ni porqué  la burocracia hace que todo se desmorone, tu pasión, tu trabajo y tu estabilidad. La importancia de unos papeles es una vida que deja de ser la tuya, una ilusión que se desvanece y de repente te ves sin todo aquello por lo que llegaste y por lo que peleaste.

Tu mirada triste y esa sonrisa a medias, ¿cuántas veces durante éstos meses? Más seguro de las que he visto y que puedo imaginar.

Preguntar era verlo de nuevo en tu cara, resignación, desesperación, y de nuevo tristeza…

Y de repente llega, y todo va a volver a aquello que perdiste, hoy las lágrimas querían salir aunque te resististe. Hoy estás feliz y yo me alegro por ti, aunque escribiendo estas letras mis lágrimas también quieran asomar.

Por fin vas a recuperar aquello que algún día se te quitó, sin avisar, sin hacer nada, simplemente queriendo buscar una oportunidad aunque sea a miles de kilómetros de tu hogar. Hoy ya creando el tuyo propio.

Toda mi admiración por ti y por toda esa gente que sale en busca de esa «vida mejor» y que se topan con un muro de papeles difíciles de traspasar.

B.D.E.B.

El rubio y la morena

El rubio y la morena

Despierto de la siesta y ellos aún duermen, él acostumbrado a tumbarse detrás de mis piernas, ella tiene complejo de gata y ya ha tomado el respaldo del sofá como su cojín preferido.

Un pequeño movimiento es suficiente, tímidamente se acerca el rubio a saludarme, como si no quisiera hacer ruido, está tranquilo y no «quiere molestar a nadie» (o despertar).

De repente la morena levanta la cabeza «¿qué pasa por ahí abajo?» Descubre al rubio recibiendo mis mimos y salta sobre nosotros, literalmente, consigue apartar a su compañero de mi lado buscando su ración de mimos, una vez saciada le toca el turno a él.

Él, con infinita paciencia, se deja querer, es eso o salir pitando a esconderse donde ella no llegue.

En el fondo se quieren mucho los dos.

Y yo… los adoro.

B.D.E.B.

Dar

Dar

«Recuérdame por lo que supe dar y no por lo que digan los demás», de nuevo una frase en una canción me llama la atención hasta el punto de que he hecho un alto en el camino (o en el trabajo) para ponerla de nuevo desde el principio y escucharla atentamente, justo en esos días «raros» aparece la música que más nos cuadra ¿verdad?

Dar… eso me lleva también a un refrán que siempre decía mi madre «el que da lo que tiene no está obligado a dar más» quizás porque siempre hemos sido una familia humilde pero lo poco que teníamos lo compartíamos con quien le hiciera falta, y el cariño en casa se daba a todo aquel que se acercaba, sin fijarse a veces si era merecedor o no de él, simplemente se daba, y así me enseñaron a dar, sin esperar nada a cambio.

Aprendí y creo que hoy en día sé dar, aunque puede ser que a veces esperen más de lo que tengo y como dice aquel refrán, no es que no esté obligada, es que simplemente no se puede dar aquello que no tienes, aunque algunas personas crean que sí e intenten sacar más y más de donde no hay.

Y después está esa segunda parte de la frase «y no por lo que digan los demás»… y es que para cada persona podemos ser de una manera diferente, bien porque nos hayamos comportado diferente, porque en algún momento les hayamos fallado o no hayamos cedido a sus deseos o simplemente no se han acercado lo suficiente para conocernos, habrá para quien seamos una bellísima persona y para quienes justo lo contrario, no podemos agradar a todo el mundo (yo tampoco lo busco) al igual que no todo el mundo me agrada a mí, pero las opiniones sobre las personas son personales de cada uno, no podemos guiarnos por ellas.

Siempre tenemos que recordar eso, lo que nos ha dado una persona, pero no lo material, lo emocional, quien ha estado a tu lado, se ha preocupado por ti, te ha demostrado su cariño, quien te secó las lágrimas y te abrazó con fuerza cuando lo necesitabas. Para mí eso es lo que importa y aunque alguien me diga otra cosa siempre agradeceré aquello que me dieron.

B.D.E.B.

Esta entrada no podía ir acompañada por otra canción, para mí refleja lo que implica una amistad.
Aquella chimenea…

Aquella chimenea…

Hoy recordé aquella chimenea,

la que una vez fue calidez,

la que me abrigó en los días fríos

y hoy, siento que ya no lo hace,

que quizás nunca lo hizo,

que fui yo la que creía que lo hacía.

Hoy lo recuerdo con nostalgia,

no con dolor,

ya marchó,

se lo llevaron miles de lágrimas,

se lo llevaron los abrazos que no sentí,

las palabras que nunca llegaron.

A lo lejos observo aquel fuego,

hoy sirve para calentar a otros,

para refugiarlos y abrigarlos,

quizás ellos lo sientan cerca,

como yo lo sentí una vez…

Hoy lo recuerdo y me pregunto

¿volveré a sentir su calor?

la incertidumbre me invade,

debería preguntarme

¿necesito sentirlo?

Hay cosas que fueron y nunca más volverán,

risas que quedaron en el olvido,

conversaciones que no llegaron a nada,

miradas que no eran de frente,

sonrisas falsas.

Hoy recuerdo aquella chimenea,

con un fuego apagado,

una cocina fría,

no quedan ni brasas,

porque el fuego que no se alimenta,

al final se apaga…

B.D.E.B.