Miércoles 1 de noviembre

Terminó octubre, un mes que ha tenido muchos momentos buenos, que he conocido un poco más a personas que me han agradado mucho, un mes que iba muy bien hasta que cambió a no ir tan bien, pero todo pasa…
Y así llegamos a noviembre, un mes que le tengo especial cariño, en este mes cumplen años unos pocos miembros de la familia y amigos, en especial mi padre y por casualidad del destino yo nací el día de su cumpleaños (no sé si he sido uno de sus mejores regalos o no, eso habría que preguntárselo a él y si algún día lo hago espero que diga que si 🤣🤣). Así que en este mes también cumplo yo años y a diferencia de la gente que dice
-¡Ay un año más!
-Yo digo que muchos más que vengan, mejor que dejar de cumplirlos.
Hoy comencé noviembre de manera diferente a otros años, hoy cómo si fuera un domingo decidí pasear por la playa y de nuevo sentarme aquí a tomar un café y escribir un poco con el sonido del mar de fondo.
Antes de salir de casa pregunté si me acompañaban, aunque ya conocía la respuesta, así que aquí estoy sola cómo de costumbre pero contenta porque realmente tampoco preciso compañía en mis paseos, así puedo pensar o desconectar, lo que surja en ese momento. Puedo estar en silencio, leer, escribir …
Me cuesta entender cómo a la gente no les gusta el mar, que yo lo respeto ojo,pero me cuesta entenderlo, quizás porque yo me siento tan bien aquí que no veo cómo hay gente que no le guste, pero bueno para gustos colores.
Y volviendo a este mes de noviembre, un mes en el que creo que ya no me queda un fin de semana libre y un mes que espero que cumpla mis expectativas y cómo la mayoría de noviembres vividos hasta hoy, sea estupendo.
A vosotros también os deseo que tengáis un buen mes. 😊
B.D.E.B.
Un paseo especial

Salió de trabajar después de un día intenso y largo, en otra ocasión se habría marchado a casa, se hubiese dado una ducha y se habría dejado caer en el sofá, teléfono en mano para pedir algo de cena y con buena música de fondo para relajarse un poco. Pero no, hoy algo le indicaba que tenía que salir a dar un paseo antes de irse a casa, que a pesar de haber salido más tarde del trabajo, aún era temprano para meterse ya en casa, mejor dar un paseo por el parque y así despejar un poco la cabeza que falta hacía.
Justo al lado de su trabajo había un gran parque dónde perderse un rato, algunas mañanas incluso a la hora del almuerzo se sentaba allí en un banco a comerse una pieza de fruta y respirar un poco de aire fresco antes de volver a encerrarse entre cuatro paredes.
Se adentró en el parque y comenzó a caminar, no había mucha gente, era otoño y entre que ya empezaba a atardecer más temprano y que el día estaba un poco fresco era de las pocas personas que se encontraban allí.
Mientras iba caminando escuchaba el crujir de las hojas caídas de los árboles bajo sus pies, ese sonido junto con los maravillosos atardeceres rojizos, era de las pocas cosas que le gustaba de esa época del año,por lo demás siempre le había parecido una época muy triste y ese año en concreto mucho más ya que su pareja había tenido que marchar de la ciudad por temas laborales y no sabía aún por cuanto tiempo se alargaría.
Él le había pedido su opinión, incluso le había pedido que le acompañara, pero ella se quiso mantener al margen y él finalmente marchó hacía ya tres semanas, de las cuales no había fallado ni un sólo día en llamarla, había días que incluso más de una vez pero llevaba un par de días que tan sólo recibía algún mensaje escrito, ni llamadas ni mensajes de voz, estaba claro que en algún momento pasaría eso y poco a poco las llamadas se irían haciendo menos frecuentes…
Siguió caminando intentando quitar esos malos pensamientos de la cabeza y finalmente llegó hasta un jardín que en primavera era una gozada de ver, ahora la mayoría de plantas estaban sin flores pero aún así daba gusto sentarse en los bancos de alrededor y aspirar el aroma que desprendían.
Se sentó en uno de esos bancos y cerró los ojos y la nostalgia le invadió, una lágrima caía por su mejilla cuando notó que un dedo se la secaba, un olor familiar, abrió los ojos muy despacio, si estaba soñando no quería despertar y que desapareciera ese momento. Y ahí estaba él, mirándola con esa sonrisa que a ella le enloquecia, ella se levantó del banco y se lanzó a sus brazos, él la abrazo fuerte y supo que nunca más se volvería a alejar de su lado.
B.D.E.B.
Mi compañero
Mi fiel compañero
El que en cuanto me siento en el sofá, es el primero en sentarse a mi lado.
El día que estás triste, se acerca y te llena de caricias.
Aunque te enfades con él, al momento se acerca y hace que se te olvide todo.
El que se alegra cuando me ve entrar por la puerta.
Y salta de alegría con un par de palabras que le digas.
El que apoya discretamente la cabeza encima de mis piernas a la espera de unas caricias. Y yo, soy incapaz de no dárselas.
Nunca pensé que podría llegar a encariñarme tanto…
B.D.E.B.

Caminar
¿Cuál es tu forma favorita de hacer ejercicio físico?

Quizás sea repetitiva pero mi forma favorita de hacer ejercicio es caminar por la playa.
Así aprovecho, para aparte de hacer ejercicio físico, relajar la mente que también hace falta. Empiezas a caminar, cómo he dicho en alguna ocasión, o bien a primera hora de la mañana o a primera de la tarde, cuando la playa no esté muy concurrida y así poder escuchar el sonido del mar, nunca voy a caminar con casquitos prefiero mil veces el sonido del mar a mi música preferida, para escucharla ya hay muchos otros momentos.
Cuando ya llevo un ratito caminando llego a mi lugar preferido, unas rocas que no es que tengan nada especial, pero de ahí se observa toda la playa, se está tranquilo y me pongo a leer o a escribir unas letras cómo estoy haciendo ahora mismo, y después de vuelta, otro ratito caminando y a casa, vuelta a la rutina diaria.
Bueno y también aprovecho para hacer algunas fotografías porque me es imposible ir al mar y no sacar alguna foto, siempre lo veo bonito (la del encabezado es de ahora mismo).
Así que no sé si será mucho ejercicio el que haga pero imagino que todos los pasos cuentan 😉
Saludos.
B.D.E.B.

