Un año después…

Un año después…

Un año de mi primera entrada en este blog.

A malas penas cinco días antes lo creé, sin pensar siquiera si me atrevería a escribir algún día, pero lo hice. Y me sentí bien, aún así no sabía si sería sólo esa vez o habría alguna más y bueno el resto ya lo veis, aquí sigo y cada día que pasa casi más «enganchada».
Cómo ya dije no hace mucho, me gusta esto de escribir pero lo que más me sigue gustando es leeros. Ya sea poesías cómo relatos, divertidos o con los sentimientos a flor de piel, contando lo que se nos ocurre en ese momento o sacando cómo nos sentimos en ese momento.
El caso es que un año después me siento contenta por vuestro apoyo, por seguir este humilde blog, por regalarme vuestros «me gusta» y algún que otro comentario.
Espero seguir escribiendo por muchos años más pero principalmente, seguir leyendo vuestras historias.
Un saludo a todos.

B.D.E.B.

Castillos de arena

Castillos de arena

Cómo se esfuma el humo de un cigarrillo.
Arena que intentas retener en tus manos y se te escurre entre los dedos.
Cómo las hojas caen de los árboles cada otoño.
Por más que lo intentas más difícil es evitarlo.
Sientes que todo se desmorona cómo si de un castillo de naipes se tratara.
Cómo ese castillo construido en la arena, con tanto esfuerzo, tanto tiempo dedicado y por mucho que le pongas un muro, poco a poco las olas lo van golpeando, van llevándose la arena hasta quedarse en nada.
Entonces te queda un vacío, ¿qué hay que hacer ahora? ¿Intentamos reconstruirlo?¿va a merecer la pena?
Mil preguntas que ahora mismo no tienen respuesta, quizas el tiempo lo aclare…

Dos imágenes…

Dos imágenes…

La primera, un lugar para perderse

Dónde adentrarse y encontrar la paz.

Escuchar sólo el agua del río correr.

Un lugar dónde desprenderse de todo aquello que te hace daño, dónde perder todos los fantasmas del pasado, que te persiguen una y otra vez. Dejarlo todo perdido en la grandeza de esos árboles que te acogen para que nada ni nadie te encuentre, ni te hagan daño, no físicamente, si no más adentro, en el corazón, porque ese duele más y cuesta aún más curarse.

La segunda, la calma.

El mar en otoño nos trae la tranquilidad que necesitamos.

Los paseos en esta temporada son maravillosos para dejar la mente en blanco, para olvidar todo aquello que nos preocupa, que nos inquieta, que nos hace sentir mal.

Paseos que siempre se hacen cortos, al menos a mí, porque estar cerca del mar me hace desconectar de todo, me da vida, fuerza para seguir adelante, seguir luchando.

Cómo he comentado en más de una ocasión, mi lugar preferido.

Es curioso cómo en los días que peor te sientes, sales a dar un paseo y consigues las imágenes más bonitas o al menos eso te parece.

B.D.E.B.

Recuperemos lo perdido

Recuperemos lo perdido

Dónde se perdió,
Esa actitud bromista a cada mañana, aún a sabiendas de mi mal humor recién levantada.
Dónde se perdió,
Esa manera tuya de quitar importancia a todo aquello que no la tenía y no hacer cómo ahora,
Convertir todo en un problema…
Dónde se perdió,
Esa sonrisa que te acompañaba el noventa por cien del día y que ahora se convirtió en ¿un treinta?
En que momento,
Pasaste de conversar animadamente sobre todo a que casi todo fuera motivo de discusión.
Queda,
Que aún conservamos un lado amable,
Tanto con la gente de fuera como con nosotros mismos.
Vamos a sacarlo más a menudo
Vamos a luchar por recuperar lo perdido
Por más risas y menos llantos
Por más conversaciones y menos discusiones.
Y sólo así,
No moriremos en vida…
B.D.E.B

A tu lado

A tu lado


Estaré a tu lado, para que me cuentes aquello que te preocupa.
Estaré en silencio, escuchándote,
sin interrupciones.
Estaré a tu lado mientras sonríes,
contándome aquello que te hace feliz.
Te abrazaré cuando necesites llorar.
Y reiré contigo cuando necesites reír.
Estaré a tu lado siempre que tú quieras, siempre que me lo permitas, pero sobre todo,
siempre que me necesites.
B.D.E.B