Reír…

Reír…

¿Cuál fue la última actividad que hiciste por pura diversión?

Ayer fue un día de esos improvisados, de esos que no entraban en los planes,  porque los tuyos eran otros que alguien decidió truncarlos, pero como últimamente parece que las cosan pasen por algo, pasé de estar en un pueblecito perdido en la sierra de Burgos, a estar en una comida de compañeros, no fue una comida de empresa, no había compromisos ni obligaciones de estar simplemente ganas de pasar un ratito con aquellos con los que compartimos gran parte de horas al día.

Fue una de las comidas más cómodas, felices y divertidas de los últimos años, comimos, bebimos y bromeamos todos y reímos, mucho, no recordaba haberlo hecho de esa manera en otras ocasiones. Cuando ya nos despedimos uno de los compañeros dijo algo «después de este año jodido, nos hacía mucha falta un ratito de estos». Fue en ese momento en el que tuve que aguantar las emociones y evitar derramar alguna lágrima.

«Este año jodido», para él también, para ellos también, porque en ocasiones los problemas llegan más allá de nosotros y se comparten en silencio, porque ayer alguien puso palabras a las miradas que ya en sus días decían todo, ayer alguien se atrevió a ponerle nombre, a decir «yo también lo pasé contigo», porque aunque no te cabía duda, fue confirmar algo que aún sabiéndolo necesitas escuchar para reafirmarte.

Nos miramos, sonreímos y confirmamos que así había sido pero que esperábamos que el próximo año sea mucho mejor y por supuesto que los ratos como el de ayer, improvisado a medias, se repitan de vez en cuando.

En ocasiones por más que notamos el apoyo de las personas cuando las cosas se tuercen, quizás el estar pasando por tanto no nos deja fijarnos a fondo hasta adonde influye la situación a las personas de alrededor, hasta que llega un día y alguien te dice que entiende todo porque ese sufrimiento lo ha tenido  junto a ti desde otra perspectiva, pero también lo ha sentido.

Necesitamos más ratitos improvisados, ya sea de una comida, de un café, de un paseo o de un viaje, necesitamos que de verdad todo pase por algo y que si alguien trunca tus planes lleguen otros a invitarnos a un plan mejor en el que reír sea la actividad principal de ese momento.

B.D.E.B.

Lo que fui…

Lo que fui…

Esta mañana el espejo me devolvió el reflejo de alguien que ya no era esa joven de hace años. El rostro comenzaba a tener algunos surcos inevitables por el paso de los años, algunas marcas de enfermedades pasadas, alguna pequeña cicatriz…

Entonces decidí mirar más allá, clavé la mirada en los ojos y profundicé en ella y fue cuando vi a esa joven confiada, callada, tímida, que solo se mostraba en raras ocasiones, que quería sin ver más allá, que confiaba en quienes se acercaban a ella y ahí me di cuenta del cambio sufrido.

Los surcos no solo estaban en la piel, ni las marcas, ni las cicatrices… estaban también en su interior, en el alma, en el corazón.

El espejo me devolvía el reflejo de una persona menos callada, alguien que había perdido parte de su timidez, alguien que seguía confiando pero mirando más allá, fijándose en detalles, en palabras, en miradas, gestos… y aún así, se podría equivocar pero a veces es necesario confiar porque nos llevamos también gratas sorpresas.

Esa joven desapareció, la hicieron desaparecer y algunas de esas personas hoy preguntan por ella, no se dan más explicaciones, no se nombran culpables, simplemente se fue…

Pero en ese reflejo aún queda algo de ella, algo que solo lo deja ver a una parte del mundo, quizás a quienes sienten parecido, quienes se acercan como hacía ella, sin hacer ruido, quienes también conservan una parte de esa timidez, de ese estar,de esa confianza, de ese querer sin ver más allá… sin interés.

B.D.E.B.

Por eso – Maldita Nerea
Tú solo tú

Tú solo tú

Todo tiene su porqué…

Esta canción la descubrí hace unas semanas, desde entonces la he escuchado varias veces y hoy, un día de esos en los que por más que nos caiga encima, «nos sacudimos» y seguimos con una sonrisa, ha vuelto a sonar, he puesto atención a la letra y creía traerla aquí.

Hay días que nos viene bien un empujoncito al ánimo porque con todo lo que llevamos arrastrando no es fácil en ocasiones levantarse y enfrentarse al nuevo día, menos aún con una sonrisa. Hoy sí lo hice, me levanté sonriente, mi hijo mayor lo notó enseguida y me lo dijo, llegué a la empresa y hasta algún problema laboral lo tomé como algo que se llegaría a solucionar, hoy era día de esta canción, para mí pero también para alguna persona que noté un poquito alicaída, la canción creo que lo dice todo y os dejo también la letra, espero que os guste y que nos lo apliquemos (yo incluida).

Un fuerte abrazo.

B.D.E.B.

«Si la vida te permite estar en ella
¿Por qué pierdes tanto tiempo?
¿Por qué perderla?
Si la vida huele a flor desde que naces
¿Por qué piensas que no es lugar y la desechas?


Si la vida te pone zancadillas
No la llores, no te deprimas
Coge fuerza ponle ganas saca sonrisa
Si la vida pone a prueba tus desdichas
Manda a la mierda, comienza tu vida


Tú, solo tú, puedes hacerlo
Tú, solo tú, puedes con ello
Tú, solo tú, no tengas miedo
Tú, solo tú, vive el momento


Tú, solo tú, yo te acompaño
Tú, solo tú, dame tu mano
Tú, solo tú, no estamos solos
Tú, solo tú, vamos con todo


Tú solo tú, vivamos sin miedos
Tú solo tú, puños de hierro
Tú solo tú, fuego con fuego
Tú solo tú, bebamos el agua
Y a crecer de nuevo


Si la vida te permite estar en ella
¿Por qué pierdes tanto tiempo?
¿Por qué perderla?
Si la vida huele a flor desde que naces
¿Por qué piensas que no es lugar y la desechas?


Tú, solo tú, puedes hacerlo
Tú, solo tú, puedes con ello
Tú, solo tú, no tengas miedo
Tú, solo tú, vive el momento


Tú, solo tú, yo te acompaño
Tú, solo tú, dame tu mano
Tú, solo tú, no estamos solos
Tú, solo tú, vamos con todo


Tú, solo tú, vivamos sin miedos
Tú, solo tú, puños de hierro
Tú, solo tú, fuego con fuego
Tú, solo tú, bebamos el agua
Y a crecer de nuevo»

Franyaneco  – Tú solo tú
Donde la imaginación no llega…

Donde la imaginación no llega…

Si algo estoy segura que no cambiará, son algunas de mis pasiones
Sugerencia de escritura del día
¿Tu vida es como la imaginabas hace un año?

Hace un año contesté a esta pregunta y la respuesta era un «no» pero por un motivo muy distinto y ue hoy al recordarlo me ha hecho emocionarme de nuevo, pero hoy sigue siendo esa respuesta auqnue los motivos sean muy diferentes.

Después de despedir en pocas semanas a varias personas de una edad muy cercana a la mía (cincuenta y tres años, no tengo problemas en decirlo), aún me doy más cuenta de lo que puede cambiar nuestra vida, no en un año, en un solo día.

Hace un año tenía un futuro muy incierto en un tema del que todo se pudo arreglar a base de amor, confianza y perdón, y lo que parecía ser un final se convirtió en un nuevo principio. Y en ocasiones no sé si eso fue lo que estropeó el resto de cosas o que cuando se arregla un problema comienza otro pero a día de hoy sufro por otro asunto bastante diferente.

¿Esperaba esta situación? No, nunca lo hubiera podido pensar, pero es que no sabemos lo que nos depara el destino, como decía antes, ni siquiera mañana, así que en un año imagina todo lo que pueda llegar a pasar.

Hasta hace dos días tenía dos viajes programados, uno a Burgos a visitar a la familia política (hoy casi que mejor decirlo así) y otro a Tenerife. El de Burgos se ha caído por terceras personas quizás más importantes para otros, pero casi me hicieron un favor porque cuando te apetece más visitar un lugar que a quienes habitan allí, lo mejor es no hacerlo.

Con esto quiero decir que ni me esperaba hace un año estar en la situación que estoy, ni seguramente lo esperaré dentro de un año lo que venga. Así volvemos a lo de siempre, a vivir el hoy, el ahora, con quienes queremos, con quienes nos quieren, disfrutar de cada día y de cada persona que nos importe porque al final eso es lo que nos vamos a llevar.

B.D.E.B.

Un detalle, una sonrisa

Un detalle, una sonrisa

Un año más, cuando se acercan esas fechas en las que todo son buenos deseos  (casi todo, dejémoslo en un casi), a mí de nuevo me toca esa tarea de escribir las felicitaciones.

Un detalle que en muchas empresas se va perdiendo pero nosotros tenemos la costumbre de agradecer a nuestros clientes más fieles, algunos de ellos que casi son amigos. Es curioso porque, aunque acostumbro a escribir las mismas letras para todos, la «forma» de escribirlas no siempre es la misma. Cuando toca el turno de escribirle a quienes ya conoces, quienes desde hace años hay una relación laboral y fuera de lo laboral, no es igual a aquel que quizás aún ni siquiera le has estrechado la mano.

Pero también es cierto que en ocasiones hay algunas personas que sólo has tratado por teléfono, nunca le has visto en persona y sin embargo hay un trato mucho más cordial y amable que con aquel que puede ser de algún sitio cercano y viene a visitaros a menudo y sí, en lo referente a lo laboral puede ser una relación sólida, pero nada más de ahí.

Detrás de esos detalles navideños, está la tarea de acercarte a Jijona a buscar ese turrón a la piedra personalmente, escribir esas felicitaciones a mano y preparar esas cajitas junto un par de regalitos más, listos para enviar a su destinatario. Y llega el momento en que lo reciben, ahí también se nota a quienes lo acogen con gran ilusión y quienes lo agradecen pero de otra manera, los que saben que es un esfuerzo y lo haces con todo el cariño del mundo y quienes casi lo ven como que estás «obligado» a hacerlo, porque a fin de cuentas, es un buen cliente…

Ahora yo me pongo del lado de quien lo recibe. Cuando estoy en la oficina y llega algún comercial con unos simples calendarios y bolígrafos, o unas libretitas, o una agenda, también llega aquel otro que te trae una pequeña cajita, recuerdo también un año que el informático me trajo a mí personalmente una caja de bombones, y de repente llegan algunas felicitaciones también, allí estoy yo, como «niña con zapatos nuevos», porque por mínimo que sea el detalle, lo importante es que se han acordado de ti, está claro que quieren que sigas siendo su cliente, eso también, pero seguirías siéndolo sin que llegara ese pequeño o gran regalo.

Estos son días de dar y recibir, ya sea un regalo o una simple sonrisa, un calendario o una cesta repleta de cosas, son días de agradecer, de saber que juntos hemos colaborado para «sobrevivir» a ese año y en muchos casos echando una mano cuando ha sido necesario, esforzándose unos y otros y pidiendo o haciendo favores codo con codo.

En muchos sitios esas costumbres se van perdiendo, en otros las mantenemos, creo que es bonito recibir esa llamada para decir «gracias por acordarte de mí», es bonito ver la cara de los chavales recogiendo su paquetito de Navidad  (porque a ellos también hay que agradecerles) y es bonito recibir aunque sea una pequeña felicitación recordándote que un año más continúa esa relación, en algunos casos de hace muchos años.

Así que esta tarde terminé con la mano dolorida de escribir esas felicitaciones, pero todo se compensa cuando se recibe esa llamada diciendo «gracias».

Una pregunta…¿vosotros también recibís esos detalles navideños, os hace ilusión recibirlos?

B.D.E.B.