
Como cada año se levantó ese día temprano, tenía que aprovechar que el resto aún dormían para terminar de prepararlo todo para esa noche.
Recordó, como cada año, aquella ilusión de cuando era niña, ahora le tocaba a ella asumir ese papel, seguir con el legado que su padre con tanto cariño le había traspasado y continuar con esa ilusión que no tiene porque terminar cuando crecemos, justo al contrario, es importante que la sigamos manteniendo intacta para contrarrestar los entresijos que surgen día a día.
Mientras estaba rodeada de papeles de mil colores, lazos y etiquetas, se acordaba también de las caritas de los chicos cuando eran niños, cuando regresaban de ver la cabalgata y se encontraban su regalito debajo del árbol, ese brillo en los ojos, esa carita de felicidad es difícil de olvidar.
En su tarea pensaba en esa noche, si habría acertado con los regalos, cada vez era más complicado, pero sabía que lo abrirían con la misma ilusión que cuando eran niños, porque siempre era sorpresa, no sabían si habría algo o no debajo del árbol, aunque lo podían intuir.
Por último llegó al suyo, que tontería ¿verdad? Empaquetar algo para después abrirlo sabiendo ya de antemano lo que contiene, pero no importaba, lo abriría con ilusión como cada año.
Y terminando ya la faena, decidió escribir su carta para los reyes, era un poco tarde para ello pero ¿por qué no?
Tomó un folio de color azul, su bolígrafo favorito y se puso a escribir:
«Queridos Reyes Magos
Este año no sé si me porté del todo bien, hice las cosas como creí que pudieran ser mejor para mí y los míos, las circunstancias mandaron.
Este año no pido regalos que se puedan envolver en papeles brillantes ni que lleven un lazo, este año os pido un final bueno para todos (vosotros ya me entendéis) os pido salud sobretodo para los mayores y os pido tiempo…
Tiempo para pasar con aquellos que tristemente ya van restando, tiempo para compartir con quienes estuvieron cuando el camino se puso difícil, tiempo para ver a los chicos cumplir sus sueños y tiempo para poder seguir estando con aquellos que precisen y quieran mi compañía.
Quizás pido mucho, quizás no merezco tanto, pero prometo este año intentar hacerlo mejor.»
A vosotros amigos, os deseo una noche llena de ilusión, algo que nunca debemos de perder.
Que los Magos de Oriente os traigan muchos regalos de esos que no necesitan envoltorio.
Feliz noche de reyes.











