Ganar y perder

Ganar y perder

No siempre ganando se gana, en ocasiones aunque ganemos hay cosas que hemos perdido y que ya no se recuperarán jamás.

Perdí la tranquilidad durante mucho tiempo, de hecho la sigo perdiendo…

Gané el miedo, perdí «la libertad» de la que yo sola me privé.

Perdí en ocasiones la confianza en mí y también en algunos más.

Gané un sentimiento de culpabilidad por mucho que la gran mayoría me recuerden mi inocencia.

Perdí muchas lágrimas en el camino, muchos trocitos de mí que no se recuperarán.

Gané la unión con los míos, descubrí quienes estuvieron a mi lado, quienes se preocupan por saber cómo me encuentro, a los que están, y perdí a aquellos que un día se creyeron familia.

Perdí la paz cuando la sentía cercana, perdí parte de la felicidad que creí haber encontrado.

Hoy saco cuentas y no sé si ganaré, pero lo perdido en todo este tiempo creo que hace que se incline hacia allí la balanza y me pregunto ¿de qué sirve ganar cuando por el camino se pierde tanto?

Quizás solo sirva para recuperar la tranquilidad y mi vida…

B.D.E.B.

Kany García – Elijo creer
Paseo nocturno

Paseo nocturno

Aprovechando que hoy el viento nos ha dado un respiro y que la temperatura es agradable para la época que estamos (unos 20°C a las ocho de la tarde) mientras el chico está en el karate  me vine a dar un pequeño paseo por la playa.

Más que un paseo diría que a disfrutar lo que el domingo no permitió el viento, sin la belleza de un amanecer pero en ocasiones la oscuridad también es bonita  ver el mar de noche y con las estrellas brillando sobre el cielo despejado, las palmeras meciendo sus palmas ante el mar, sin ser sacudidas bruscamente como en días pasados, las personas practicando algún deporte, volley playa, entrenando, corriendo o simplemente caminando a buen ritmo, es un paseo diferente pero agradable de hacer de vez en cuando, y necesario…

Hacer las cosas que hacemos habitualmente pero de otra manera, otras rutinas diferentes que de vez en cuando tenemos que aplicar.

El mar está ahí día y noche, nos escucha igual que nosotros a él a cualquier hora que nos acerquemos a él, siempre disponible como algunas personas, esas que no importa la hora, el día, el momento o la situación, siempre están cuando las necesitas.

Eso quizás sea lo más valioso que podemos tener.

B.D.E.B.

Kany García y Natalia Lafourcade  – Remamos
Lo que a veces nos perdemos…

Lo que a veces nos perdemos…

Esta tarde, mientras estaba leyendo en el sofá, al alzar la vista a la cristalera de la terraza he visto unos tonos a través de los cristales opacos que me han impulsado a asomarme para ver lo que ocurría fuera y me encontré con una maravilla de atardecer.

De normal en casa siempre está el toldo bajado pero como el viento no nos quiere abandonar, lleva ya varios días recogido y hoy me he dado cuenta de lo que a veces nos perdemos cuando ponemos algo delante que nos impide ver aquello que está sucediendo detrás.

Estoy segura de que este ha sido uno de muchos que me habré perdido, otros suelo verlos los días que llevo al chico al karate, me pilla justo de camino pero al ir conduciendo no puedo contemplarlo con tanto detalle.

En esta ocasión nos perdemos estas maravillas por algo que ponemos para proteger nuestra privacidad, para que por las mañanas no entre demasiado sol, etcétera pero en otras ocasiones nos perdemos otras cosas estupendas por levantar «muros» innecesarios, por ocultarnos detrás de una coraza o por mirar a través de una rendija sin querer abrir la puerta para poder ver al completo lo que tenemos delante.

Hace tiempo intenté levantar muros, esconderme a través de corazas y mirar por pequeñas rendijas y creí que «me iba bien» mejor oculta y así «casi» protegida, hasta que un día al mirar por una rendija vi algo que me gustó y al abrir la puerta me encontré con algo aún más grande, ahí me di cuenta de que estaba perdiéndome demasiado solo por protegerme, así como hoy me he dado cuenta de que hay momentos en los que hay que subir el toldo y observar el paisaje.

Ocultarse a ratos está bien pero observar todo con las puertas abiertas de par en par puede mostrarnos algo bonito que pueda hacer que nuestro día mejore o que nuestra vida sea más llevadera.

Una vez más dejo de ocultarme y derribo muros alrededor, miro todo aquello bonito que está por llegar y en esos escombros dejo aquello que me dolió tanto como para querer ocultarme.

B.D.E.B.

Paula Mattheus – Vale la pena
Cambios inesperados

Cambios inesperados

Últimamente las borrascas están consiguiendo que todos los planes se cambien a última hora, aquello que llevabas semanas preparando hay que anularlo y ¿porqué no? buscar un plan alternativo.

También es posible que un sábado noche  miremos el tiempo de la mañana siguiente y parezca que te va a dar una tregua y cuando sales a pasear a los perretes casi que te vuelas, así que te quedas con ese madrugón y tomando un café sin prisas porque hoy no toca paseo ni ver amanecer en el mar.

Pero después de madrugar habrá que aprovechar la mañana ¿verdad? Así que pues aprovechas a visitar de nuevo el vivero, ya sabéis mi mala mano con las plantas y me toca ir sustituyendo, primero toca el exterior, algún geranio que suelen ser «duros» (veremos en mis manos) alguna otra que me llama la atención, y después vamos a las de interior y ahí estaba ella, mi mirada se fue directa a ella y yo creo que sonreí y se me iluminó la cara, me iba a dar media vuelta y mi «acompañante» la cogió y la puso en el carrito con las otras.

Ahí está, dando la bienvenida a todo aquel que llegue a la casa.

Los cambios de planes no tienen porqué ser malos, el de ayer fue realmente muy bueno y el de hoy no ha estado nada mal,ahora continuamos con reunión de amigos y no permitir que las borrascas nos estropeen el día (si podemos evitarlo claro).

Feliz domingo de nuevo ventoso por estos lares…

B.D.E.B.

Shinova – Todo gira y vuelve
Amar un día al año

Amar un día al año

Recuerdo siendo adolescente que este día era especial, deseabas que el chico que te gustaba te regalara una rosa, aunque fuese de aquellas que alguien iba vendiendo en los locales musicales. No te esperabas que ese «novio» te dejara en un día como ese, ni que un amigo te invitara a salir de ese lugar a continuación.

Pero después vamos «haciéndonos mayores» y vamos viendo todo con los mismos ojos pero de diferente manera y ese día se convierte quizás más en una excusa que en otra cosa. Aprovecháis para hacer esa escapada para la que nunca se encuentra la ocasión, o para tener una cena y fiesta hasta altas horas de la madrugada y después «dormir» fuera de casa sin que ningún niño llegue a interrumpir y deshacer ningún encanto…

Pero al margen de eso soy de las que creen que el amor no es un solo día al año, hay que mantenerlo el resto. Es bonito que se acuerden de ti y lleguen con algo que te guste, que te propongan una escapada en cualquier fin de semana, que hayan tardes de peli y manta, de paseos (aunque no sean por el mar), que vaya un día a comprar tornillos a un gran almacén y aparezca con una orquídea, ver ese perfume y acordarte de él, lo bien que queda en su cuello…

El amor no es solo un día, es todo el año y no siempre es fácil mantenerlo pero creo que lo que si es fácil es demostrarlo, incluso sorprendiendo a esa persona con detalles sin importancia pero necesarios para que sepa que te importa, que le tienes presente y que tus pensamientos van en dirección a  él/ella.

Y a pesar de ello hoy de otra forma también se celebra porque es un día más para celebrar.

Feliz día.

B.D.E.B.