Ilusión…

Ilusión…

Como cada año se levantó ese día temprano, tenía que aprovechar que el resto aún dormían para terminar de prepararlo todo para esa noche.

Recordó, como cada año, aquella ilusión de cuando era niña, ahora le tocaba a ella asumir ese papel, seguir con el legado que su padre con tanto cariño le había traspasado y continuar con esa ilusión que no tiene porque terminar cuando crecemos, justo al contrario, es importante que la sigamos manteniendo intacta para contrarrestar los entresijos que surgen día a día.

Mientras estaba rodeada de papeles de mil colores, lazos y etiquetas, se acordaba también de las caritas de los chicos cuando eran niños, cuando regresaban de ver la cabalgata y se encontraban su regalito debajo del árbol, ese brillo en los ojos, esa carita de felicidad es difícil de olvidar.

En su tarea pensaba en esa noche, si habría acertado con los regalos, cada vez era más complicado, pero sabía que lo abrirían con la misma ilusión que cuando eran niños, porque siempre era sorpresa, no sabían si habría algo o no debajo del árbol, aunque lo podían intuir.

Por último llegó al suyo, que tontería ¿verdad? Empaquetar algo para después abrirlo sabiendo ya de antemano lo que contiene, pero no importaba, lo abriría con ilusión como cada año.

Y terminando ya la faena, decidió escribir su carta para los reyes, era un poco tarde para ello pero ¿por qué no?
Tomó un folio de color azul, su bolígrafo favorito y se puso a escribir:

«Queridos Reyes Magos

Este año no sé si me porté del todo bien, hice las cosas como creí que pudieran ser mejor para mí y los míos, las circunstancias mandaron.

Este año no pido regalos que se puedan envolver en papeles brillantes ni que lleven un lazo, este año os pido un final bueno para todos (vosotros ya me entendéis) os pido salud sobretodo para los mayores y os pido tiempo…

Tiempo para pasar con aquellos que tristemente ya van restando, tiempo para compartir con quienes estuvieron cuando el camino se puso difícil, tiempo para ver a los chicos cumplir sus sueños y tiempo para poder seguir estando con aquellos que precisen y quieran mi compañía.

Quizás pido mucho, quizás no merezco tanto, pero prometo este año intentar hacerlo mejor.»

A vosotros amigos, os deseo una noche llena de ilusión, algo que nunca debemos de perder.

Que los Magos de Oriente os traigan muchos regalos de esos que no necesitan envoltorio.

Feliz noche de reyes.

Amor en el mar

Amor en el mar

Esta historia comienza en un día nublado, al amanecer paseaban solitarios por una playa vacía, casi tanto como sus diminutos corazones, y fue entonces cuando se cruzaron.

Unas simples palabras, una mirada cruzada fue suficiente para sentarse a observar el espectáculo.

Ella se sentía extraña, por primera vez conseguía a alguien que compartiera su locura, además un día nublado, con diminutas gotas mojando sus rostros pero no importaba, para una vez que le pasaba algo así había que aprovechar.

Hablaron de sus aficiones mientras caminaban, y aunque intentaban mirarse a los ojos, también lo hacían al suelo como quien busca algo, y allí apareció, una pequeña concha.

Continuaron su camino despacito sin prisas, esperando que saliera un rayito de sol que les hiciera brillar, que les calentara un poquito en esa fría mañana, pero las nubes no daban tregua.

Un poquito más adelante decidieron hacer un alto en el camino, ella (previsora siempre) sacó de su mochila una toalla y decidieron tumbarse en ella

Tumbados comenzaron a contarse su vida, a confesarse, a descubrir sus inquietudes, sus metas en la vida, a recordar pasados tristes y futuros inciertos y los dos decidieron que lo mejor era vivir el presente, el aquí, el ahora…

A pesar de la cercanía de sus cuerpos el frío azotaba fuerte y la lluvia comenzaba a apretar, pensaron que sería una buena idea tomar un café.

La bebida les hizo bien, consiguieron que sus cuerpos entraran de nuevo en calor, pero hubo algo más, una chispa interior se comenzaba a encender…

Paró de llover y continuaron su paseo por el mar, las olas golpeaban fuerte, el sol apenas asomaba y ellos se veían diminutos ante tanta inmensidad.

Pero en ocasiones de algo pequeño surge algo mucho más grande y de repente un pequeño acercamiento, una mirada más intensa, una sonrisa pidiendo permiso, otra que lo concede…

Un beso y una pluma para comenzar a escribir esa historia de amor

Porque hasta un amanecer gris, un paseo solitario, un día frío y lluvioso… puede traernos una historia feliz.

B.D.E.B.

La primera del 2026

La primera del 2026

Llevaba rato esperándote y te hiciste de rogar. Jugaste al escondite tras las nubes, pero yo soy paciente (aunque no lo parezca) cuando algo me interesa  espero, hago tiempo y al final se consigue (en ocasiones).

La primera del año y seguro que vendrán muchas más, seguiré tus fases y tú seguirás haciéndome compañía en esas noches en vela.

Hace un tiempo hicimos ese trato ¿recuerdas?

Durante el día yo buscaría historias para contarte y por las noches tú protegerías mis sueños, las noches de desvelo nos haremos compañía y en los amaneceres te buscaré al frente de ese sol que comienza a asomar.

B.D.E.B.

Marea – La luna me sabe a poco

*No es la música que acostumbro a poner pero alguien la colocó en la playlist compartida y me gustó. Hoy sonaba mientras pensaba en cazar la luna para escribir esta entrada.

Estar…

Estar…

-Hazme un hueco, solo quiero estar a tu lado. Prometo no hacer ruido ni molestar, pero estaré aquí si me necesitas.

-¿Crees que merece la pena la compañía?

-Estoy segura, sé elegir bien…

«Cuando los días se tornen nublados y el frío cale dentro.

Cuando no apetezca más que quedarse en la cama tapando hasta la cabeza con la manta.

Esos días grises, en los que somos incapaces de ver la paleta de colores.

Cuando un camino llano se convierte en una cuesta empinada en la que no se logra ver el fin.

Cuando el silencio no consigue acallar el ruido interno.

Cuando todo eso ocurra, mira a tu lado, ahí estaré, ahí estoy, sin hacer ruido.»

B.D.E.B.

El poder de un abrazo

El poder de un abrazo

Doce personas sentadas alrededor de la mesa, doce campanadas y doce uvas. Cada una de ellas una mirada a cada rostro, la última una mirada en general.

Llega el turno de las felicitaciones, de los besos, de los abrazos. De los once que recibí hubo uno, el último, el que te hace romperte además de sentirte segura, parecía que ella sabía lo que yo sentía, lo que necesitaba, quizás por ello me abrazó fuerte, y lo sintió, me miró a los ojos y de nuevo me volvió a abrazar hasta que yo suspiré.

Un abrazo que no precisó de palabras, solo dejar fluir los sentimientos, que lo dijo todo, que sirvió para soltar toda la tensión vivida en estos últimos meses, como tantos otros en estos años atrás.

Son diez años los que llevamos despidiendo el año que se va y dando la bienvenida al que entra, y aunque hemos tenido motivos de celebrar también hubieron muchos de abrazar fuerte y sostener, porque las amistades son eso y no hacen falta palabras cuando uno se conoce bien, se sabe lo que la otra persona necesita y ella ayer lo sabía.

Espero este año con un poquito de «temor» pero estoy segura que cuando las fuerzas flaqueen tendré a mi lado unos pilares fuertes donde apoyarme y ella es de los principales.

Hace un tiempo escribí «abrazo» y decía así:

«El abrazo es un abrigo,
que no solo calienta el cuerpo,
también calienta el alma

El abrazo es aquello
que hace que sobren las palabras

El abrazo reconforta
Estás sentado y llega alguien por tu espalda, te abraza y te besa en la mejilla (amistad pura)
Ese pequeño que se abraza a tus piernas, porque si no te agachas no llega más arriba…aún así, notas su calor, y si te agachas, rodeará tu cuello con sus diminutos brazos.

En un abrazo hay «un te quiero»
(Mirada, ojos brillantes, sonrisa y los dos os acercáis un abrazo suave incluso con alguna caricia)

Un «te he echado de menos»
(Ves llegar a la otra persona, sonreís y os acercáis rápidamente a echarse uno en los brazos del otro)

Y hasta un «lo siento»
(Os miráis a los ojos, arrepentimiento, «anda ven» te acercas rápidamente y abrazas bien fuerte, hasta puede ser que rompas a llorar)

En los brazos adecuados nos sentimos protegidos
Nada ni nadie puede hacernos daño

Muchos tipos de abrazos,
Muchos significados

Cálidos, fuertes, sinceros, dejando fluir todo lo que llevamos dentro.»

B.D.E.B.

Marazu y Mikel Mizal – Abrázame