Aún te extraño

Aún te extraño

Esta tarde me he enterado de una mala noticia, a una de las perritas de un amigo la han tenido que dormir…

Me lo estaban  contando unos familiares suyos y bueno, una cosa llevó a la otra y continuamos la conversación hasta que salió él, «mi chico», el que fue mi compañero peludo durante poco más de cuatro años, disfrutados al máximo pero muy pocos para mí, no tendría que haberse ido tan pronto, desgraciadamente nosotros no decidimos las cosas llegan y por dolorosas que sean, toca aceptarlas.

Mientras hablábamos les contaba un poco como sucedió todo, ellos no sabían exactamente que había pasado, yo los veía que miraban directamente a mis ojos, yo a los suyos mientras la vista se me nublaba y sabía que ellos lo estaban notando…

Han pasado dos años y casi nueve meses y aún lo extraño. Tengo a esos dos bichejos que quiero con locura, que hacen que los días sean siempre un poquito mejores. Me acompañan en el día a día, cuando trabajo desde aquí, duermen la siesta conmigo, juegan, me llenan de mimos y reclaman los suyos y «hacen una fiesta» cuando regresas a casa, no importa que hayas salido solo a tirar la basura, se alegran que estés de vuelta.

Pero él… él aún está muy presente, aún lo extraño, aún me saltan las lágrimas cuando lo recuerdo, cuando veo algún video suyo o esos recuerdos que el Sr. Google nos pasa a modo de «video fotográfico»

Es cierto que muchas veces lo recuerdo con alegría, pero otras… otras recuerdo cada momento de ese día y uffff, duele.

Si pudiera hablarle creo que eso sería lo que le diría…aún te extraño.

B.D.E.B.

She – Quédate.
La carta que no escribiré

La carta que no escribiré

Algún día debería de escribir una carta, esa que no escribiré nunca, pero que sé que debería de escribir.

Una carta en la que explicase los motivos, las razones, hablase de sentimientos, de los que creen que no existieron, de los que existen pero están guardados, escondidos, la única forma de que no los hieran, de que no me hagan daño.

Aunque creo que nos duele igualmente, cuando creen que ya no existen, cuando te dicen que eres fría, o que estás distante, cuando no entienden los motivos, cuando te creen culpable de lo que ellos mismos hicieron. Pero no importa, tú ya no necesitas culpar, no lo harías, menos en una carta.

Debería de escribir todo aquello que sentí un día, porqué estuve cuando sentía que debía de estar,porqué ocupé el lugar que otros abandonaban, porqué acompañé soledades que otros no veían, no sentían.

Quizás sí, debería de dejarlo escrito, aunque nunca llegaría a su destino, si no peeguntan, no quieren saber, ¿por qué contarlo?

A veces sólo nosotros mismos necesitamos saber, lo que un día sentimos, lo que quisimos, el porqué de los distanciamientos y los sentimientos que aún existen, pero están ocultos a quienes en algún momento los hirieron…

B.D.E.B.

Kany García – Las heridas que nadie ve.
Relaciones rotas…

Relaciones rotas…

Mi relación con el mar también me ha hecho conocerme.

¿Qué relación te ha enseñado más sobre ti?

Diría que aquellas que se terminaron rompiendo y no de buena manera. Las que dolieron y decepcionaron y algunas que siguen existiendo por cuestión de lazos pero que nunca volverán a ser como antes.

Esas relaciones me han hecho  conocerme más a fondo, saber que a la vez que vulnerable soy más fuerte de lo que pensaba, que por mucho que me dañen y me decepcionen soy capaz de seguir «en pie», y de mantener mi confianza en las personas.

Es cierto que esas relaciones casi destruyeron esa confianza, pero llegaron otras para devolverla, para demostrar que no todo tiene porqué ser igual y que hay que confiar para poder mantener esa relación, sea del tipo que sea.

Me enseñaron a saber que puedo armarme de paciencia pero también a perderla cuando quiero que esa relación pase a la historia. Me han enseñado a apartarme de donde no me quieren y a rodearme solo de los que quieren estar a mi lado.

Me han enseñado que la joven inocente que fui se curtió con el paso de los años y aprendí que con el tiempo las personas pierden sus máscaras para dejar ver quienes son realmente.

Las relaciones nos enseñan, nos marcan, incluso me atrevería a decir que nos cambian, pero si aprendimos con ello a conocernos mejor, a intentar no volver a cometer los mismos errores, quizás así, lo que sufrimos con ellas habrá merecido la pena.

B.D.E.B.

Izal – Los seres que me llenan.

Elegir destino

Elegir destino

La semana próxima hay un buen puente aquí, en la Comunidad Valenciana en concreto. Viernes es el día de la Comunidad y lunes día del Pilar, así que tenemos cuatro días para tomar unas «mini vacaciones» y disfrutar del descanso.

En casa hace tiempo que ya tenían decidido destino, uno al que yo me prometí hace unos meses no volver y de momento me mantengo la promesa. En un principio pensé acompañar hasta la capital y pasar allí unos días pero una serie de circunstancias hizo que me lo planteara y ahora estoy en ese punto de elegir un destino u otro, barajar pros y contras y nada claro de hacia donde «tirar».

De normal me quedaría en casa y mis paseos por el mar serían suficiente distracción, pero cuando hay algo que ronda y cuatro días seguidos de descanso en soledad, sé que mi mente no pararía de pensar y sobrepensar y al final en vez de descansar terminaría en algo que no me apetece nada, así que creo que es mejor salir y despejarse aunque sea en soledad.

Acostumbro a decir que el destino es lo que menos importa, que lo importante es la compañía, pero claro, acostumbro siempre a viajar con ella, con compañía y hacerlo sola me hace darle más vueltas al asunto y plantearme más cosas que en las otras ocasiones no me las planteo.

Sé que al final, decida el destino que decida, habrá un poquito de todo, habrán ratos de descubrir lugares, momentos de buscar esos pequeños detalles que tanto me gustan, instantes de descanso, de disfrutar de la gastronomía, de los paisajes…pero también habrán momentos de sobrepensar, de esos no me libraré seguro.

Quizás por eso me cuesta un poco decidirme, quiero y pretendo estar el mayor tiempo posible ocupada y a veces es complicado.

No siempre es fácil elegir un destino y por otro lado, en ocasiones es él mismo quien decide por nosotros…

B.D.E.B.

Lori Meyers – Hacerte volar.
Cuando te eligen…

Cuando te eligen…

La imagen de ayer no la capturé para esa entrada, pero como acababa de terminar de escribirla, me pareció bonita para ponerla. Pero siendo sincera, prefería dedicarle una entrada, más que estuviera ahí por «casualidad», así que hoy repito una imagen un poco diferente, con unas letras que también lo son.

Si echo la vista atrás, recuerdo que de niña no solía ser la que elegían para formar equipo en algún juego, siempre era un poco más torpe y me quedaba de las últimas de ese equipo. En la adolescencia tampoco fui la más popular pero no lo necesitaba, si tenía la «suerte» de que me eligieran como amiga, para contarme sus problemas, los amores no correspondidos, tanto chicas como chicos, curiosamente alguno de los que yo sentía algo más que una amistad, pero no importaba, les escuchaba igual, me conformaba con esa cercanía…

Pero después crecemos, nos hacemos adultos y comenzamos a darnos cuenta, en algunas ocasiones, que sí, que somos los elegidos, que hay personas que nos eligen para estar a nuestro lado, para que estemos al suyo. Nos eligen para compartir, para seguir contándonos sus historias, para escuchar las nuestras.

Nos eligen para viajar, para obsequiarnos, para complacernos, para hacer que nuestra vida sea un poquito mejor. Nos eligen para acompañarnos, para caminar a nuestro lado, para tender esa mano qué en muchas ocasiones tanta falta nos hace.

Nos eligen para compartir un café, unas letras, para compartir música o para regalarnos una palabra amable y conseguir una sonrisa.

Cuando hemos vivido el «no ser elegidos» y después ocurre justo lo contrario, quizás comprendemos que aquello no fue tan importante, que ahora sí lo es,importante y casi necesario.

Entonces es cuando damos las gracias, por ser, por estar, por elegirnos, por hacer con su «elección» que nuestra vida brille, aunque sea por un momento, como esa luna lo hacía anoche.

B.D.E.B.

Sidecars – Noches de guardia.