Sonríe…

Sonríe…

Sonríe, ahí está con la cámara enfocando ¿y tú? Tú en ese momento no tienes muchas ganas, pones una medio sonrisa, parece que se conforma, pero cuando observas la imagen que ha capturado, te das cuenta que esa sonrisa no es de verdad, es fingida, habrá quienes no lo noten, tú sí.

Y es que en ocasiones eso es lo que queremos ver, a la gente sonriendo, ver a la gente triste no nos gusta. Una imagen con una sonrisa parece que nos muestra felicidad y no siempre es así, y creo que lo mejor es mostrar a esa persona sin fingir, tal y como se siente en ese momento, esas son las imágenes bonitas.

Esa imagen pensativa, que tomas sin que la otra persona se dé cuenta, mirando algo, observando con detalle y parece que tú quisieras averiguar lo que está pensando en ese momento, no hay sonrisa, solo unos ojos que hablan por sí solos.

Esa imagen que refleja tristeza, a pesar de que no nos guste verla también tiene su belleza. Es curioso porque en ocasiones no nos damos cuenta hasta que la observamos después, vemos ese semblante serio, esos ojos tristes, ¿quién no se ha encontrado con un fotografía así? Quizás cuando alguien la hizo ni siquiera lo vio o pasó desapercibida y años después, cuando repasas ese álbum olvidado en el fondo de algún cajón, la observas detenidamente y parece que ahora entendieras todo.

¡Sonríe! La cantidad de veces que se dice, que decimos, cuando vamos a tomar esa imagen, sin darnos cuenta que lo bonito es que en la imagen se refleje lo que sentimos en el momento de ser tomada.

Lo peor es que en ocasiones se dice esa palabra sin tener cámara en mano y una sonrisa fingida dista mucho de ser bonita…

B.D.E.B.

Zahara – Con las ganas

*Hoy la canción no tiene nada que ver pero me apetecía escucharla y dejarla aquí.

Acércate

Acércate

Este fue otro de esos monumentos que cuando lo descubrí en la red supe que había que visitarlo (mi amiga opinó lo mismo que yo y cuando dos mujeres se empeñan en algo ya se sabe 😂), así que la mañana anterior a que ese amor partiera en llamas, nos acercamos a visitarlo.

Quizá en la fotografía no se aprecie del todo bien, pero esa mirada que buscó el artista entre esos dos personajes, me lleva cada vez que veo alguna imagen de ella a soñar y recrear mil historias que sucedieron, que imaginamos, que quizás algún día sucedan o que los más afortunados estén viviendo…

Esa mirada que se dirige el uno al otro poco antes de que sus rostros se acerquen y sus labios se encuentren,  refleja todo aquello para lo que no se necesitan palabras. Una mirada habla por sí sola cuando refleja todo lo que se encuentra en nuestro interior.

Creo que todos hemos sentido en alguna ocasión esa mirada que lo dice todo, en la que no hacen falta palabras, esa mirada que suplica ese «acércate».

B.D.E.B.

Valeria Castro – Contigo
Grises

Grises

El gris no tiene porqué ser malo. A veces es ese punto entre lo que uno quiere y lo que quiere el otro, y se llega a ese punto intermedio que es el gris.

O cuando miramos ese camino de la vida y hay días que lo vemos todo negro, otros todo blanco, claro, pero nos olvidamos que también existe ese color gris que a veces poco gusta.

Mis primeros recuerdos de la televisión son así, en tonos grises, aunque siempre se hablaba del blanco y negro, los colores principales que formaban esos grises. Después llegó a casa el color y parecía que daba vida a todo, quizás porque junto a ese color llegó a casa también una mejor época.

Mi primer acercamiento a la fotografía también fue en blanco y negro y los grises que formaban. Ni siquiera tenía cámara, utlizaba la del instituto para capturar esas fotografías y después revelarlas allí mismo, ya hablé una vez de ello en la fotografía .

Hoy con una gran cantidad de colores, de filtros, de ponerlas a tu gusto, cuando retoco alguna suelo irme a esos grises, quizás al recuerdo de aquellas primeras imágenes, de aquella infancia, de aquella adolescencia.

Ese gris que forma parte de mí porque suelo ir hacia él en multitud de ocasiones, cuando todo se va poniendo negro,  camino hacia el gris, quizás porque esté más cerca del blanco que no siempre llego a alcanzar.

Tenemos una gran paleta de colores para pintar la vida, mi color preferido es el azul, del mar, del cielo, pero en esa escala en blanco y negro opto por el gris,  quizás porque creo que también hay que darle una oportunidad.

B.D.E.B.

Lori Meyers – Hacerte volar
Las palabras que no pronunciamos…

Las palabras que no pronunciamos…

Esta mañana me he encontrdo en las redes una serie de viñetas que hablaban sobre las palabras que no decimos, que se quedan ahí, a mitad de camino, y no llegan a ser pronunciadas.

Algunas de ellas quizás por miedo a pronunciarlas, por no atrevernos, otras por no herir, algunas que pensamos que ya no merece la pena ser pronunciadas y otras porque no queremos repetirlas para que de nuevo caigan al vacío.

Y se quedan ahí, en ese espacio que va del corazón a la garganta, formando un nudo que después es difícil de deshacer y lo peor de todo es que si al final lo hace, igual salen todas de golpe, atropellándose las unas a las otras sin preguntar si el receptor necesita saber de todas ellas.

Lo mejor sería no guardarse nada (o casi nada) soltar aquello que necesitamos, que nos angustia, o que queremos que el otro sepa, preguntar si es lo que deseamos, contar aquello que nos mantiene en vilo, aclarar ese malentendido o explicar aquello que quizás no se haya entendido, porque a veces no se trata de decir las palabras, también saber como hacerlo y utilizar las adecuadas.

Desde hace un tiempo callo menos de lo que lo hacía antes, procuro pronunciar todo aquello que necesito, pero aún así, siempre quedan palabras sin decir, sin pronunciar y preguntas sin hacer. Quién sabe si será algún día…

B.D.E.B.

Pablo Ochoa – Lo que no dijimos
Detrás…

Detrás…

Detrás de la montaña está ese lugar que nunca llegué a descubrir, quizás por el vértigo de subir a ella, o la falta de fuerzas para rodearla o el miedo a lo que pudiera encontrar.

La miras de frente, te llama y te gustaría saber qué se esconde tras ella. Te gustaría atreverte, subir a su cima y desde allí observar lo pequeño que es el mundo, aunque tú allá arriba también te verás pequeña, pero eso no importa, sabes que no lo harás.

Hace un tiempo subiste a una parecida, te costó mucho esfuerzo, lágrimas en el camino, notar como las fuerzas flaqueaban y el miedo se apoderaba de ti, pero todo ello mereció la pena.

Llegaste y te encontraste con un paisaje maravilloso, un silencio increíble, una paz que te invadió.

Te encontraste con unos ojos que te miraron con ternura, te recibió una sonrisa, unos brazos que te rodearon y un sentimiento que nació.

Observas la montaña, sonríes, recuerdas… y aún así, no te atreves a descubrir lo que esconde detrás.

B.D.E.B.

Vanesa Martín – Salto mortal