Cuidados

Cuidados

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¿Cuál es la profesión que más admiras? ¿Por qué?

En más de una ocasión lo he dicho, que una de las profesiones que más admiro son todas aquellas relacionadas con la enseñanza, pero también admiro todas aquellas relacionadas con la salud y el cuidado de las personas, y como también he comentado el alguna ocasión, considero que son profesiones que quienes se dedican a ello tienen que tener algo de vocación para poder desempeñarlas al máximo.

Ayer justo hablaba con unos amigos de el tema de las profesiones, en el chiringuito del camping donde tomamos una cerveza o clara después del baño, conocemos a los camareros ya de otros años, pero hay siempre alguno nuevo, este año uno de ellos es una chica y es un poco «seca» en sus contestaciones (cuando le preguntas algo de buena manera), hasta sus compañeros lo dicen, y hablábamos precisamente de que para estar ahí uno tiene que servir (también por lo que hay que aguantar, que no es poco), yo hacía referencia de que no serviría, ni para estar detrás de la barra ni en una tienda de cara al público, porque creo que se me nota demasiado cuando algo no me gusta, no tengo la simpatía suficiente para atender al público y aún menos aguante jajajaja. Sirvo para el trabajo que hago, estoy siempre en la sombra y si hablo con los clientes es desde el teléfono, aunque cuando voy alguna vez de «visita» o vienen a la empresa, pongo mi mejor cara, también están los que ya conozco de hace tiempo que siempre me alegro de saludarlos (a la gran mayoría).

Pero cuando tu trabajo es tratar con las personas de otra manera, como un profesor que tiene que estar varias horas al día con los alumnos (cada uno de su padre y de su madre como digo yo, distintos y con sus cosas buenas y malas), o cuando te dedicas a la medicina, que tratas con personas que bastante están sufriendo para que llegue el médico y te suelte una «pedrada» (los hay así) o directamente no te mire ni a la cara cuando le cuentas lo que te pasa, tu entiendes que lleva toda la mañana o tarde pasando consulta, pero no eres un número, eres persona y sientes y padeces.

Y ya si hablamos del cuidado de niños (escuelas infantiles) o ancianos… ahí deben de tener todos los sentidos, y casi diría, que sentimientos puestos, porque tanto unos como otros entienden mejor todo si los tratas con cariño y ternura.

En definitiva, las profesiones que más admiro son aquellas relacionadas con el cuidado y enseñanza de las personas, porque tienes que valer para ello y creo que te tiene que nacer de dentro para transmitir ese apoyo que muchas veces necesitan.

Feliz semana.

B.D.E.B.

Contrastes

Contrastes

Hoy un amigo decía que  al salir a caminar por las calles de Madrid, estaban desérticas por el fuerte calor. Y no he podido evitar hacer una comparación con este pueblecito y alrededores zonas turísticas al cien por cien y por donde vayas y a la hora que vayas, hay gente, infinidad de turismo que se «adueña» de estos lugares.

Vayas hacia donde vayas, largas colas en las carreteras, sobre todo en los lugares y horas puntuales, y ya ni hablamos de noches como la de ayer en la que Altea era la protagonista con su «Castell de l’olla», un espectáculo de fuegos artificiales que atrae a «masas» y que anoche fue el culpable de que unos amigos que se equivocaron de salida para venir de visita, estuvieran más de dos horas en una retención, desesperante…

Pero hay un contraste entre toda esa multitud y la tranquilidad que yo consigo aquí, quizás porque mientras ahora está medio camping en la piscina, yo estoy aquí, en la parcela, con un café granizado en la mano y escribiendo estas letras, o por la noche, cuando se hace el silencio después de la cena (no porque te obliguen, hasta las doce puede haber  algo de lío, aunque son permisivos) después de cenar ya llegan las charlas más tranquilas, o una partida de cartas, o una lectura… de nuevo ese ratito de paz, entre luna y estrellas.

Ayer los amigos preguntaban que como estaba y mi respuesta era tranquila, en «modo zen» sin estrés que ya llegará a la vuelta.

Y es que muchas veces, entre tanto «gentío», encontramos la soledad, entre el bullicio la tranquilidad, entre el ruido el silencio, y entre hacer lo que todos hacen, un ratito para entrar a mi rincón, leeros y escribir un ratito.

Como ayer comentaba con alguien, no necesito más vacaciones que estas, las que disfruto de la manera que más me gusta.

B.D.E.B.

Los abrazos que me diste

Los abrazos que me diste

Los abrazos que me diste, siempre me acompañan, cuando el día está frío me abrigan, cuando duele curan, cuando la soledad se apodera de mí me acompañan.

Reconfortan después de un día cansado, alegran cuando la tristeza invade, sostienen cuando me derrumbo y me acunan en mis sueños.

Porque un abrazo es todo eso, cuando sale del alma, en el sobran las palabras, un suspiro las calla.

Los abrazos que me diste, siempre me acompañan y estarán en mi recuerdo, hasta que me abraces de nuevo.

B.D.E.B.

Hechicera de noche

Hechicera de noche

Hoy la luna sabe que tenemos una charla pendiente, se escondió tras las nubes y se asoma tímida, sin prestarse a ser cazada.

Pero soy paciente a veces, y esperaré ese despiste, cuando me crea ya dormida para cazarla.

Necesito verla en su esplendor y dejar que alumbre mis sueños, necesito susurrarle y pedirle, por mí, por ti, por ellos.

Llevo días esperando este momento, he seguido día tras día su crecimiento, la vi salir de entre las montañas cuando estaba atardeciendo, la vi perseguirme en cada momento de ese paseo.

Hoy la busqué y no daba con ella, de repente apareció cubierta de una pequeña niebla, ¿porqué te escondes bella?

Acaso no sabes que tenemos toda la noche por delante, que esperaré el mejor momento y cuando estés plena y distraída, por un momento serás mía, después te dejaré marchar,

pero antes tendrás que prometerme algo…

B.D.E.B.

Más de lo que esperé

Más de lo que esperé

Qué cambio, grande o pequeño, te gustaría que tu blog causara en el mundo.

Ojalá y esta pequeña página sirviera para cambiar tantas y tantas cosas de este mundo, desde las guerras, las injusticias, el abuso de poder, maltratos… la lista sería muy larga, tantas cosas necesitan ese cambio, pero por cabezota que sea y aunque me lo proponga, no está en mis manos hacerlos, ni desde este sitio ni desde fuera, me puedo implicar colaborando en algunas causas y poco más, pero quienes están arriba, los que tienen el poder si que podrían hacerlo, pero los intereses valen más que una vida…

En el mundo no voy a poder hacerlo, pero si este sitio ha causado algún cambio en mí, me ha dado mucho más de lo que yo pensé y esperé cuando lo creé. Con esta van 840 entradas (y yo que entré más que nada a leer), en cada una de ellas un cachito de mí, de mi vida cotidiana, de mis problemas, de mis alegrías, de mis sueños, de historias que llegan y otras que se transforman, de lo que fue y de lo que se quedó en el camino… historias que algunos de vosotros seguís desde hace ya un tiempo y otros desde poquito pero que cada visita para mí es un motivo de alegría.

El cambio en mi vida ya está hecho, este sitio me ha servido par conectar con otras personas, para compartir sentimientos, alegrías y tristezas, para sonreír algunos días en los que no apetecía nada y de repente alguien consigue esa sonrisa sincera que no sabes ni como ha pasado, para abrazar a la distancia y para ayudar a sostener si alguien lo necesita. También ha servido para poder mirar directamente a los ojos a dos personas a las que adoro, delante de una taza de café, para comprobar que lo virtual se convierte en real y que ahí detrás estamos, a veces más cerca que algunas personas que tienes al lado.

Así, a la pregunta de hoy, en el mundo no podré hacer cambios con este sitio, pero me conformo con que si alguien me necesita sepa que estoy ahí, que solo tiene que hacer como la canción «darme un silbidito» decir un hola, y que este sitio es el tuyo también, porque vosotros lo hacéis posible.

B.D.E.B.