Regreso

Regreso

El otro día escribía que en ocasiones, como en este caso, los planes se truncan pero en vez de desanimarte lo que hacen es que casi lo hayas preferido así.

Todo empezó con esa comida de compañeros que no estaba programada  siguió por un brindis navideño con los amigos de la fiesta y una cena compartida con unos buenos amigos.

Pero el sábado había algo más, uno de mis sobrinos regresaba a casa después de estar seis meses fuera, y aunque el vive a una hora de aquí, mínimo una vez al mes intentamos vernos, y la verdad que se le echaba ya de menos y tenía muchas ganas de darle un abrazo.

Y gracias a esos planes fallidos fue posible, el sábado fuimos con sus padres y su pareja a recibirlo, no llegaba el solo, llegaban unos cuantos compañeros más (es militar) y era la primera vez que acudía a un encuentro así.

A menudo estamos acostumbrados en los aeropuertos cuando llegan los aviones, pasajeros que también llevan tiempo fuera de sus hogares y esos abrazos largos, esas lágrimas…

Cuando llegan de una misión, siempre queda (aparte del echarse de menos por el tiempo que llevan fuera) esa pequeña angustia de saber si estarán bien, si pueden o no correr peligro (por más que se diga que no), no sé, creo que es algo diferente.

Y aquí una que se emociona por todo  ver a esos hombres y mujeres que regresaban a su casa después de esa misión, que se abrazaban fuertemente y lloraban de emoción, ver también como se despedían entre ellos, porque algunos no terminaban ahí su viaje,les quedaba un poco más.

Y por supuesto la cara de sorpresa de mi sobrino, porque no sabía que íbamos, solo esperaba a sus padres y pareja, sentir su abrazo fuerte, ese hombre en el que se ha convertido y recordar cuando era un mañaco y me tocaba cuidar de él.

Los regresos siempre emocionan, en estas fechas quizás aún más, estas fechas en las que a algunos nos gusta estar en familia, pero sin compromisos, solo porque apetece porque nos nace y queremos estar con los nuestros  en mi caso es como cualquier otro día, sólo cambia el menú y el intercambio de regalos, y la ilusión de los más peques, y la de mi padre, eso también porque le encanta ese día y tenernos juntos.

Una estación de tren, de autobuses, un aeropuerto… son lugares donde las emociones están siempre a flor de piel, porque nos encontramos con las dos caras tan diferentes, los regresos y las amargas despedidas…

B.D.E.B.

Un instante diferente

Un instante diferente

De repente alguien llega un día y te comienza a enseñar a ver las cosas de manera diferente, desde otro punto de vista, utilizando otras herramientas diferentes a la que estás acostumbrada y tú simplemente pruebas.

Pruebas porque vuelves a lo que eras hace años, intentas recuperar aquello que perdiste, quizás falta de tiempo, dejadez, ir a lo práctico, a lo sencillo y que siempre tienes a mano. Entiendes que esforzarse un poco más, dejarse llevar por aquello que te gustó en su día,  seguir compartiendo de manera distinta…

Hay muchas similitudes entre eso y la vida, alguien también me enseñó a mirar diferente, a ver que hasta un día nublado tiene su encanto, que lo importante es seguir, lo importante es lo que nos rodea y que todo lo demás es secundario.

Hoy fue un paseo corto, fue como pasear por un camino empedrado, a pesar de hacerlo por la arena, esquivando olas y algas, esquivando pensamientos. Volví rápido y sin ganas de más, desayuné y volví a casa y allí descubrí que de nuevo había merecido la pena.

Y es que en ocasiones es ese mirar bonito por un instante, hacer aquello que te apasiona por un momento, dejar descansar tu mente simplemente unos minutos y atraer la calma al menos unos segundos, lo que dura un suspiro. Después volver…

B.D.E.B

Reír…

Reír…

¿Cuál fue la última actividad que hiciste por pura diversión?

Ayer fue un día de esos improvisados, de esos que no entraban en los planes,  porque los tuyos eran otros que alguien decidió truncarlos, pero como últimamente parece que las cosan pasen por algo, pasé de estar en un pueblecito perdido en la sierra de Burgos, a estar en una comida de compañeros, no fue una comida de empresa, no había compromisos ni obligaciones de estar simplemente ganas de pasar un ratito con aquellos con los que compartimos gran parte de horas al día.

Fue una de las comidas más cómodas, felices y divertidas de los últimos años, comimos, bebimos y bromeamos todos y reímos, mucho, no recordaba haberlo hecho de esa manera en otras ocasiones. Cuando ya nos despedimos uno de los compañeros dijo algo «después de este año jodido, nos hacía mucha falta un ratito de estos». Fue en ese momento en el que tuve que aguantar las emociones y evitar derramar alguna lágrima.

«Este año jodido», para él también, para ellos también, porque en ocasiones los problemas llegan más allá de nosotros y se comparten en silencio, porque ayer alguien puso palabras a las miradas que ya en sus días decían todo, ayer alguien se atrevió a ponerle nombre, a decir «yo también lo pasé contigo», porque aunque no te cabía duda, fue confirmar algo que aún sabiéndolo necesitas escuchar para reafirmarte.

Nos miramos, sonreímos y confirmamos que así había sido pero que esperábamos que el próximo año sea mucho mejor y por supuesto que los ratos como el de ayer, improvisado a medias, se repitan de vez en cuando.

En ocasiones por más que notamos el apoyo de las personas cuando las cosas se tuercen, quizás el estar pasando por tanto no nos deja fijarnos a fondo hasta adonde influye la situación a las personas de alrededor, hasta que llega un día y alguien te dice que entiende todo porque ese sufrimiento lo ha tenido  junto a ti desde otra perspectiva, pero también lo ha sentido.

Necesitamos más ratitos improvisados, ya sea de una comida, de un café, de un paseo o de un viaje, necesitamos que de verdad todo pase por algo y que si alguien trunca tus planes lleguen otros a invitarnos a un plan mejor en el que reír sea la actividad principal de ese momento.

B.D.E.B.

Lo que fui…

Lo que fui…

Esta mañana el espejo me devolvió el reflejo de alguien que ya no era esa joven de hace años. El rostro comenzaba a tener algunos surcos inevitables por el paso de los años, algunas marcas de enfermedades pasadas, alguna pequeña cicatriz…

Entonces decidí mirar más allá, clavé la mirada en los ojos y profundicé en ella y fue cuando vi a esa joven confiada, callada, tímida, que solo se mostraba en raras ocasiones, que quería sin ver más allá, que confiaba en quienes se acercaban a ella y ahí me di cuenta del cambio sufrido.

Los surcos no solo estaban en la piel, ni las marcas, ni las cicatrices… estaban también en su interior, en el alma, en el corazón.

El espejo me devolvía el reflejo de una persona menos callada, alguien que había perdido parte de su timidez, alguien que seguía confiando pero mirando más allá, fijándose en detalles, en palabras, en miradas, gestos… y aún así, se podría equivocar pero a veces es necesario confiar porque nos llevamos también gratas sorpresas.

Esa joven desapareció, la hicieron desaparecer y algunas de esas personas hoy preguntan por ella, no se dan más explicaciones, no se nombran culpables, simplemente se fue…

Pero en ese reflejo aún queda algo de ella, algo que solo lo deja ver a una parte del mundo, quizás a quienes sienten parecido, quienes se acercan como hacía ella, sin hacer ruido, quienes también conservan una parte de esa timidez, de ese estar,de esa confianza, de ese querer sin ver más allá… sin interés.

B.D.E.B.

Por eso – Maldita Nerea
Tú solo tú

Tú solo tú

Todo tiene su porqué…

Esta canción la descubrí hace unas semanas, desde entonces la he escuchado varias veces y hoy, un día de esos en los que por más que nos caiga encima, «nos sacudimos» y seguimos con una sonrisa, ha vuelto a sonar, he puesto atención a la letra y creía traerla aquí.

Hay días que nos viene bien un empujoncito al ánimo porque con todo lo que llevamos arrastrando no es fácil en ocasiones levantarse y enfrentarse al nuevo día, menos aún con una sonrisa. Hoy sí lo hice, me levanté sonriente, mi hijo mayor lo notó enseguida y me lo dijo, llegué a la empresa y hasta algún problema laboral lo tomé como algo que se llegaría a solucionar, hoy era día de esta canción, para mí pero también para alguna persona que noté un poquito alicaída, la canción creo que lo dice todo y os dejo también la letra, espero que os guste y que nos lo apliquemos (yo incluida).

Un fuerte abrazo.

B.D.E.B.

«Si la vida te permite estar en ella
¿Por qué pierdes tanto tiempo?
¿Por qué perderla?
Si la vida huele a flor desde que naces
¿Por qué piensas que no es lugar y la desechas?


Si la vida te pone zancadillas
No la llores, no te deprimas
Coge fuerza ponle ganas saca sonrisa
Si la vida pone a prueba tus desdichas
Manda a la mierda, comienza tu vida


Tú, solo tú, puedes hacerlo
Tú, solo tú, puedes con ello
Tú, solo tú, no tengas miedo
Tú, solo tú, vive el momento


Tú, solo tú, yo te acompaño
Tú, solo tú, dame tu mano
Tú, solo tú, no estamos solos
Tú, solo tú, vamos con todo


Tú solo tú, vivamos sin miedos
Tú solo tú, puños de hierro
Tú solo tú, fuego con fuego
Tú solo tú, bebamos el agua
Y a crecer de nuevo


Si la vida te permite estar en ella
¿Por qué pierdes tanto tiempo?
¿Por qué perderla?
Si la vida huele a flor desde que naces
¿Por qué piensas que no es lugar y la desechas?


Tú, solo tú, puedes hacerlo
Tú, solo tú, puedes con ello
Tú, solo tú, no tengas miedo
Tú, solo tú, vive el momento


Tú, solo tú, yo te acompaño
Tú, solo tú, dame tu mano
Tú, solo tú, no estamos solos
Tú, solo tú, vamos con todo


Tú, solo tú, vivamos sin miedos
Tú, solo tú, puños de hierro
Tú, solo tú, fuego con fuego
Tú, solo tú, bebamos el agua
Y a crecer de nuevo»

Franyaneco  – Tú solo tú