
Hoy no ha habido un largo paseo, hoy ha sido un paseo corto, pausado, un paseo de disfrutar y sentir, de poner en alerta los cincos sentidos y maravillarse con cada pequeño detalle.
Disfrutar de los colores del amanecer después de tantos días grises, observar como se teñían las nubes con esos primeros rayos.
Escuchar y ver como las olas rompían fuerte a pesar de la calma que traía este día.
Observar a lo lejos ese faro que me sirve de guía, que me indica donde está mi lugar favorito y al que hoy no se podía llegar.
Ver el sol asomar por el horizonte mientras una gaviota cruzaba frente a él una y otra vez.
Sentir una suave brisa nada comparable al desagradable viento que soplaba fuerte estos días de atrás.
Hoy ha sido un paseo corto en el que los desconocidos nos cruzamos con una sonrisa y un breve saludo, en el que sonríes al ver a los peludos juguetear en la arena.
Observas a quienes, como tú, se disponen a cazar ese amanecer, a disfrutar de ese mar sin prisas, con calma, a sentirlo.
Porque hay días que no se necesita un paseo largo, a veces es solo la intensidad con que uno siente cada momento de ese paseo.
B.D.E.B.
*Hoy no hay música, tan solo unos segundos de ese sonido y esa belleza que envuelve el paseo.




