Hoy…

Hoy…

Hoy no ha habido un largo paseo, hoy ha sido un paseo corto, pausado, un paseo de disfrutar y sentir, de poner en alerta los cincos sentidos y maravillarse con cada pequeño detalle.

Disfrutar de los colores del amanecer después de tantos días grises, observar como se teñían las nubes con esos primeros rayos.

Escuchar y ver como las olas rompían fuerte a pesar de la calma que traía este día.

Observar a lo lejos ese faro que me sirve de guía, que me indica donde está mi lugar favorito y al que hoy no se podía llegar.

Ver el sol asomar por el horizonte mientras una gaviota cruzaba frente a él una y otra vez.

Sentir una suave brisa nada comparable al desagradable viento que soplaba fuerte estos días de atrás.

Hoy ha sido un paseo corto en el que los desconocidos nos cruzamos con una sonrisa y un breve saludo, en el que sonríes al ver a los peludos juguetear en la arena.

Observas a quienes, como tú, se disponen a cazar ese amanecer, a disfrutar de ese mar sin prisas, con calma, a sentirlo.

Porque hay días que no se necesita un paseo largo, a veces es solo la intensidad con que uno siente cada momento de ese paseo.

B.D.E.B.

*Hoy no hay música, tan solo unos segundos de ese sonido y esa belleza que envuelve el paseo.

Por un momento

Por un momento

Déjame que me acerque por un momento, permite que llegue hasta ti, escucharte, sentirte cercano.

Por un momento, déjame acercarme a tus pensamientos, a descubrir aquello que te inquieta, lo que te hiere y también lo que te hace feliz.

Déjame descubrirte, aunque sea por un momento, acompañarte, sentirte, que me sientas…

Me gustaría por un momento, mostrarte mi sonrisa, observar la tuya, cruzar una mirada, sujetarte de la mano, estar…

Quizás algún día, esperaré paciente sin prisas, observando a lo lejos, sin que notes mi presencia, cuidando en la distancia.

Mientras seguiré soñando, en que por un momento, me dejaste estar junto a ti.

B.D.E.B.

Marea – Corazón de mimbre
Luz…

Luz…

Cuando me voy acercando veo tu luz, siempre ahí, indicando el camino correcto, el que hay que seguir.

Si algún día pierdo el rumbo solo tendré que seguir tu luz para llegar al lugar correcto.

B.D.E.B.

El lugar correcto  – Natalia Lafourcade
Regenerarse

Regenerarse

Debido a los temporales que han habido estas semanas, el mar se había «comido» prácticamente toda la arena, la marea había subido muchísimo y al bajar un poco dejó la dejó cubierta de miles de conchas, algas, almejas y esta pequeña estrella que me encontré el otro día mientras daba mi paseo.

Me llamó la atención que uno de sus brazos estaba más pequeño, se habría comenzado a regenerar y no le dió tiempo, su vida terminó antes de hacerlo…

Me llaman mucho la atención todos estos seres vivos que tienen la capacidad de regenerar sus miembros cuando por algún «accidente» lo pierden, les lleva tiempo pero al final lo consiguen, aunque esta pobre se quedó a medias.

Ojalá nosotros tuviéramos esa capacidad de regeneración pero desgraciadamente no es así y cuando nos pasa algo así nos queda recurrir a la medicina y avances tecnológicos.

Lo que si tenemos es la capacidad de regenerar otras cosas, otro tipo de heridas, entre ellas las emocionales, es cierto que nos lleva tiempo pero creo que al final lo conseguimos o «casi».

Cuando nos hacemos una herida en la piel, o bien nos la hacen por alguna operación, nuestra piel se va regenerando, cicatrizando y después nos queda esa marca que llevaremos en recuerdo de aquello que pasó, pero ya estará curado.

Sin embargo hay ocasiones en que nos rompemos, bueno…mejor dicho nos rompen, el corazón queda hecho trizas y toca regenerarlo, difícil tarea, pero tenemos la capacidad de hacerlo aunque  en estos casos es más complicado que en las otras heridas, aquí no hay células ni fórmulas magistrales para regenerar, en este caso es el tiempo, la mente, el apoyo de otros (a veces incluso de profesionales) y aquellas actividades que nos sienten bien y pueda servir de terapia para ayudarnos.

Tardaremos tiempo en hacerlo como les pasa a esas estrellas de mar, pero terminaremos consiguiéndolo, regenerándonos y felices de nuevo, «o casi»…

B.D.E.B.

Carla Morrison – Hacia dentro
Siempre sale el sol

Siempre sale el sol

La mayoría ya sabéis que me gustan los amaneceres con algo de nubes porque dan juego para sacar imágenes algo más bonitas, a pesar de que haga más fresco y en ocasiones hasta caiga algún chaparrón.

Una de las ventajas que tenemos en mi tierra es que a pesar de esos días nublados, siempre termina saliendo el sol, aunque sea por un ratito. Siempre llegan esos rayos aunque sea intentando escapar entre las nubes, para acariciarnos y darnos un poquito de calor cuando más se necesita.

Hoy ha sucedido algo así, he visto algo de luz con el tema del pie, porque la otra doctora no me aseguraba nada y este doctor ha hecho que asomen esos primeros rayos del sol.

Y por otro lado, aunque sigue estando el cielo bastante cerrado, pero alguien también dejó ver que hay un rayito de sol que también quiere alcanzarme.

En este segundo caso ya no me hago ilusiones, porque ya van unas pocas que cuando creo que va a salir el sol llega una nueva tormenta, o borrasca que tan al día están ahora. Llega y cala adentro, estremece y me hace notar ese frío helador de quien no quiere más que seguir batallando.

Pero hoy me quedaré con eso, con ese sol que siempre termina saliendo en mi tierra, ese que aunque sea por unos minutos se asoma para decir aquí estoy para darte calor cuando lo necesites.

Hoy no he podido verlo, ha sido de esos días que se ha resistido un poco y entre que hoy debía guardar reposo y el día de aire, lo mejor era quedarse en casita.

Mañana seguramente lo podré ver en algún momento y el domingo, si no pasa nada, saldré a cazarlo aunque sea un paseito corto, con nubes o sin ellas.

B.D.E.B.

Beret – Ojalá