
En varias ocasiones he subido en barco, en unos más pequeños, otros algo más grandes, en ferry… pero nunca he subido en un velero y es algo que me gustaría.
Esa sensación de que sea el aire el que te maneje a ti, es un poco como cuando nos dejamos llevar por la vida.
Pasamos mucho tiempo luchando por las cosas, porque salgan como nosotros queremos, tal y como las planeamos.
Ahora toca esto,después toca lo otro y después cualquier otra cosa más. Lo peor es que cuando la vida nos da un revés y no sale todo según imaginamos que debía de salir, nos sentimos perdidos y toca coger de nuevo el timón para conseguir enderezar nuestro destino y no terminar a la deriva.
Pero llega un momento en que nos cansamos y quizás es cuando toca izar las velas y aprovechar el viento que sopla para dejarnos llevar, sujetar un poco el timón para no terminar chocando contra las rocas, pero dejar que sea el viento el que nos lleve al siguiente puerto y no al que nos íbamos a dirigir, quizás en ese encontremos aquello que andamos buscando.
Me gusta el mar, me gusta navegar (aunque no pueda hacerlo a menudo) y espero en alguna ocasión subir a ese velero y que el aire nos lleve a buen puerto.
Ahora quizás sea el momento de izar las velas en la vida y dejarnos llevar un poquito, aunque amenacen tormentas…
B.D.E.B.





