Días duros, personas bonitas.

Días duros, personas bonitas.

Esta imagen está tomada uno de esos días duros en los que el mar ayuda a recomponerse.
Sugerencia de escritura del día
¿Qué te relaja después de un día duro?

Hace un año contestaba esta pregunta con este título «este lugar» , hoy casi podría ser la misma respuesta, aunque hay algunas cosas más que me relajan, una mirada que dice «estoy a tu lado», una broma de alguno de los chicos buscando mi sonrisa, un mensaje que llega porque me conocen casi más que yo… y los mimos de esos dos bichejos que me reciben en casa como si volviera después de meses fuera.

Desde hace un año para aquí han habido muchos «días duros» más de los que jamás hubiera esperado, situaciones que no esperé nunca que sucedieran, acciones que tampoco me creí capaz de realizarlas y momentos en los que (a día de hoy lo reconozco) no tenía ni ganas de seguir viviendo.

Una sensación de culpabilidad que ha durado casi todo ese año, un «miedo» que, aunque ha disminuido, no se ha ido del todo y una incertidumbre que me mataba día a día. Hoy quizás con un poco más de tranquilidad (no la suficiente, pero se lleva mejor) y el corazón lleno de todas esas personas que a cada día hicieron que fuese un poquito mejor, diese un paso más sin soltarme de la mano, tuvieran una palabra amable, una palabra de ánimo, un empujón cuando me quedaba parada y unos brazoss que me sujetaran cuando caía.

Aún faltan situaciones complicadas por vivir, lo sé, y lo que no sé es como me afectarán, pero de lo que estoy segura es que después de esos días duros tendré siempre a esas personas que estuvieron que estáis, a los que tengo alrededor de mí, que harán (haréis) que me relaje después de ese día duro.

Después de un día duro busco tu mirada.

Busco unas letras que me hagan sonreír.

Unas palabras que abracen.

Una sonrisa que contagie la mía.

Después de un día duro espero escuchar esa voz, recibir ese mensaje.

Me encuentro complicidad, amabilidad.

Después de un día duro, descubro que hay muchas cosas bonitas por las que merece la pena seguir adelante, seguir luchando contra esos días.

B.D.E.B.

Este lugar

Este lugar

¿Qué te relaja después de un día duro?

Después de un día duro, la mejor forma de relajarme sería dar un paseo por la playa, pero aunque la tenga cerca no es posible, al final del día ya me encierro en casa y toca cenas, descansar y prepararse para un nuevo día, esperando que sea menos duro…

En estas dos últimas semanas en las que han sobrado días duros (menos los de vacaciones), mi única forma de relajarme ha sido entrar aquí, escribir y leeros, en particular eso, y comentar con vosotros y escuchar palabras amables, en medio de tanta «guerra».

Porque muchas veces hay problemas que no puedo hablar con mis allegados, porque no quiero que se posicionen ni que tomen partido, porque si más tarde las aguas vuelven a su cauce, ellos se podrían quedar un poco mal, y prefiero callar, sólo un par de amigos saben lo que estamos pasando y suficiente.

Así que entrar aquí y desahogarme o simplemente leer vuestras entradas y en ocasiones comentarlas, me hace olvidar por un momento de la dureza del día, de los problemas y principalmente de darle vueltas a la cabeza, porque la mía no para ni siquiera mientras duermo.

Y eso es lo que me relaja, así que espero que escribáis mucho estos días para poder leeros y evadirme un poco de esos días duros.

Un fuerte abrazo.

B.D.E.B.